Jaume Ponsarnau asumió la responsabilidad por la derrota de ayer ante el Valencia Basket sin poner paños calientes a un partido que “ha sido un desastre y, como tal, yo soy el máximo responsable”. “La mentalidad débil que hemos tenido en la segunda parte es inadmisible”, afirmó con contundencia sobre el hundimiento de su equipo tras el descanso, algo que nadie esperaba en el ecuador de la cita.

En su valoración del partido, el técnico del Surne Bilbao comentó que los suyos hicieron “una primera parte muy sólida de mentalidad, pero en la segunda hemos caído en la frustración de no poder y no encontrar el acierto. Hemos demostrado ser un equipo muy blando que no ha dado la respuesta que debía y ahí el responsable soy yo. Siempre hablamos de querer, pero hay que hacer las cosas bien”, insistió.

Ponsarnau quiso buscar alguna explicación a la pésima segunda mitad de sus jugadores en la “frustración” que provocó el “no poder, el ver que el Valencia Basket lo estaba haciendo muy bien y que cada buena defensa nuestra acababa también en canasta y en querer dar una respuesta individual y no colectiva. Ellos han metido todas las canastas con oposición en la zona y nosotros, no. Esa ha sido una de las principales causas de entrar en frustración y que tampoco hemos sacado tiros libres, que era algo que buscábamos hoy”. “Cuando las cosas han ido mal nuestras cabezas han sido las de equipo muy débil”, sentenció el de Tàrrega con evidente disgusto.

Pedro Martínez dijo en su turno en la sala de prensa que creía que el Surne Bilbao había pasado por algún tipo de percance físico colectivo ya que “la segunda parte no ha sido normal para lo que son ellos como equipo. Ha habido una gran diferencia de energía respecto a la primera”. Sin embargo, Jaume Ponsarnau no aludió a ello, solo a que “por muchas cosas de estos días hemos tenido que alargar el equipo, también porque tenemos un partido en menos de 48 horas. Hemos buscado que algunos jugadores encontraran confianza al salir titulares, pero no ha sido así, tampoco en la segunda parte”.

Estar cabreados

La dolorosa derrota ante el Valencia Basket debe durar poco y Ponsarnau dejó claro que la mejor manera de superarlo es “estar cabreados”. “Lo que ha pasado hoy ha sido una falta a nuestro compromiso humano por la frustración en la que hemos entrado, pero tenemos que estar cabreados y demostrar que no somos un equipo tan débil porque si no, el Girona nos va a castigar también”, concluyó el técnico del Surne Bilbao tras la derrota más dura desde que está en el banquillo de Miribilla.