Bilbao Basket 98 - 89 Burgos

Ahora ya todo es posible para el Bilbao Basket

El Bilbao Basket prolonga sus esperanzas de permanencia con sus mejores minutos defensivos de toda la temporada y traspasa la presión al Estudiantes, que sabe que no puede fallar el viernes ante el San Pablo Burgos

19.05.2021 | 01:02
Leonardo Toté se cuelga del aro del San Pablo Burgos para anotar su única canasta en el partido.

¿Ysi al final resulta que sí es posible? El Bilbao Basket se ha convencido de que la permanencia esté en sus manos y con la victoria de ayer martes ante el San Pablo Burgos abre un horizonte hasta el domingo, con tres partidos que serán decisivos, en el que puede pasar de todo. Puede ocurrir que el viernes, después de que se enfrenten el Estudiantes y los burgaleses, los hombres de negro estén salvados o que estén descendidos. O que, por tanto, el duelo del domingo en Miribilla se convierta en un trámite o en una final con la salvación en juego tras la cual haya funeral o fiesta. Al menos, el Bilbao Basket ya ha conseguido traspasar la presión al Estudiantes, que sabe que no puede fallar ya que para ellos la temporada acaba el viernes. Una derrota suya daría la última palabra al equipo de Álex Mumbrú, que pese a todas las vicisitudes ha llegado a este punto de la temporada más enchufado mentalmente que nadie.

Las mejores imágenes del partido. Foto: Oskar González

La mayoría de los equipos ya han cumplido sus objetivos, otros tienen la cabeza puesta ya en llegar lo mejor posible al play-off y acabar un puesto más arriba o abajo tiene una trascendencia relativa ya que los premios por clasificación ya están decididos de antemano. Sin embargo, al Bilbao Basket no le da igual ya que un puesto más arriba o abajo supone quedarse en la Liga Endesa o bajar a la LEB. En este sentido, Ondrej Balvin lanzó ayer martes un discurso impecable al afirmar que "ahora no podemos dejar que entren en el vestuario las lesiones, el covid, el cansancio, cualquier otra excusa. Tenemos que dejarnos todo lo que tenemos porque eso es lo que han hecho siempre los hombres de negro".

La victoria de ayer martes, la primera ante un rival ubicado entre los doce primeros de la clasificación, refrenda esas impresiones del pívot checo, ese deseo del Bilbao Basket de no rendirse hasta que no quede otro remedio. Con ese espíritu, los jugadores de Mumbrú protagonizaron en el segundo y tercer cuartos sus mejores minutos de baloncesto de toda la temporada en los dos lados de la cancha, pero sobre todo en defensa en la que todos se implicaron como casi nunca hasta ahora con un nivel de intensidad acorde con lo que estaba en juego. Los vizcainos entendieron que debían ser valientes ante un enemigo de élite, pero que venía desenchufado y sin competición tras proclamarse campeón de la Champions League, y metieron el partido en un ritmo elevadísimo.

Ganar por 21 puntos al final del tercer cuarto al San Pablo Burgos no entraba en las previsiones ni del más optimista de los seguidores del Bilbao Basket, pero ese trabajo defensivo y los siete triples anotados en esos diez minutos construyeron unas rentas de las que los hombres de negro lograron vivir, pese a sus 21 pérdidas de balón. El cansancio empezó a hacer mella, pero ante todo el partido pudo cambiar por la irrupción de Vitor Benite, un jugador de esos que habría que clonar porque desprende clase en cada uno de sus gestos. El brasileño ya le metió 25 puntos al Real Betis en el último cuarto y ayer martes se fue a 21, con solo dos fallos en los tiros cuando el partido ya estaba sentenciado. Joan Peñarroya provocó su expulsión para enchufar a sus jugadores y Benite se puso en ese modo que le hace casi indefendible para meter el miedo en el cuerpo de los locales.

tomar la responsabilidad
 

Un triple de Jenkins, con enorme sangre fría, frenó la reacción del Burgos, que ya era más que una amenaza a dos minutos del final, y completó el gran trabajo que previamente habían hecho Hakanson, con catorce puntos y cuatro triples en el tercer cuarto, y Brown, que metió veinte en los cuartos intermedios y demostró otra vez que no se esconde y eso le lleva a alternar errores evitables con acciones de muchísimo mérito y dificultad.

Probablemente, al margen de los imprescindibles triunfos, esta es la mejor noticia que dejan los dos últimos partidos. El Bilbao Basket tiene gente a la que agarrarse, tipos dispuestos a asumir la responsabilidad de llevar al equipo hacia un destino que nadie esperaba hace un par de semanas. Incluso, Leonardo Toté ha entendido lo que se espera de él y siendo el talismán que ha visto dos victorias nada más llegar, está haciendo algo que se echaba en falta, poner el cuerpo entre el balón y la canasta, establecer esa barrera física que frene al pesimismo y permita al Bilbao Basket alcanzar la orilla.

El Bilbao Basket es el equipo más enchufado ahora mismo porque viene de atrás y no le da igual quedar un puesto más arriba o abajo


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