Así se vivió en Bilbao el ambiente previo a la final de Copa

La ciudad vuelve a la calma y a disfrutar de este día histórico tras los disturbios aislados en Pozas

03.04.2021 | 14:02
Los aficionados del Athletic dan color a las calles de Bilbao.

Bilbao recupera la calma después de que un grupo minoritario de aficionados del Athletic haya protagonizado un choque contra la Ertzaintza que vigilaba la calle Licenciado Pozas ante la afluencia masiva de gente. A los pocos minutos de que los bomberos hayan retirado los escombros dejados por la quema de unos contenedores, el ambiente festivo ha vuelto a apoderarse de Pozas y de una ciudad que, desde primeras horas de la mañana, se ha vestido de rojiblanco para vivir en familia y con la cuadrilla esta cita histórica del fútbol vasco.

El Athletic  se vive en familia. En familia, en cuadrilla o en busca de nueva compañía, los seguidores rojiblancos se han echado a la calle para disfrutar de las horas previas de la final ante la Real Sociedad. No hay terraza libre, ni bar vacío. No hay ni un segundo de silencio. Los cánticos ayudan a sobrellevar los nervios y la trompeta, el objeto estrella de la tienda del Athletic, amenaza con llevar por la calle de la amargura a más de una resaca. Sin embargo, antes del dolor de cabeza está la fiesta.

Bilbao de rojo y blanco. Fotos: Oskar González



Y en eso está Bilbao ahora: comenzando la juerga. Zazpikaleak, Ledesma o Pozas se han erigido como la nueva Catedral para unos athleticzales que disfrutan de los prolegómenos de una noche que puede ser histórica. Ahí se juntan socios que recuerdan con añoranza la celebración del 84, seguidores que nunca han visto a los leones levantar una Copa y aficionados esporádicos que se apuntan a cualquier batallón.

Txapelas, bufandas, camisetas y banderas. Hoy Bilbao es rojiblanco. Y ni la amenaza de un cielo gris va a ahogar las gargantas que ya calientan para celebrar los goles. "Hay que aprovechar y disfrutar de este día en la calle, con los colegas; porque luego el partido se verá en casita, sofá y manta con la familia", dice Iker, un aficionado aferrado a una Copa de aluminio. Una convincente réplica que levanta aplausos allá por donde se la pasea. Con un 2-1 en la mente de toda su cuadrilla, este seguidor rojiblanco asume que "sufriremos mucho por la noche", por lo que "hay que disfrutar ahora".

Así pues, en Bilbao la fiesta ya ha comenzado y es tan buena, había tantas ganas de ella, que hasta se ha colado algún txuri-urdin. Y es que, ni cortos ni perezosos, los socios de la Real Sociedad afincados en la capital vizcaina tampoco han dudado en lucir sus colores. Aunque fueran una gran minoría. Aunque arrastraran bromas a su paso. Al fin y al cabo, pasear por Gran Vía con la camiseta de Oyarzabal es hoy toda una bilbainada.

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