Portugal es el rival más fuerte al que, hasta ahora, se ha enfrentado España en este Mundial. Lo dejó caer Unai Simón en cuanto supo que los lusos iban a ser sus oponentes en los octavos de final.
El guardameta del Athletic, que ante Austria batió el récord de imbatibilidad en una cita mundialista –acumula 519 minutos sin encajar un tanto–, reconoció que no tendrá tan sencillo seguir aumentando su registro ante una Portugal que tiene “jugadores individualmente mejores de los que hemos tenido hasta ahora”.
Pero que, sin embargo, considera que la clave para continuar vivos en el torneo va a ser “seguir manteniendo la portería a cero”. Para ello, el portero rojiblanco contará con la inestimable ayuda de su compañero de equipo Aymeric Laporte, que ha conformado junto a Pau Cubarsí una de las parejas de centrales más sólidas y solventes de la competición.
Tendrán que afanarse en sus labores y mostrar todos su mejor versión si quieren parar al gran poderío que posee Portugal en su conjunto. Y es que aunque sea, por méritos propios, Cristiano Ronaldo quien se lleve la mayoría de los flashes, lo cierto es que Roberto Martínez ha conseguido armar un bloque con el que la afición lusa cree que, por fin, puede lograr el título que le falta a su palmarés.
Y es que el técnico catalán ha sabido concentrar en su convocatoria la experiencia de los veteranos y la sabia nueva de una juventud que, liderada por Joao Neves, ha dado aire fresco al combinado portugués. De hecho, el medio del PSG forma, junto a Vitinha, Bruno Fernandes y Bernardo Silva, parte de uno de los centros del campo más completos y temidos de este Mundial. Aunque por el momento Roberto Martínez no se ha atrevido a alinearles juntos.
Tras una fase de grupos en la que terminó segunda después de Colombia, Portugal dio un golpe sobre la mesa con la sufrida –y polémica– victoria ante Croacia en los dieciseisavos. Un triunfo que le colmó de una euforia que, aunque no quiere arrastrarse por ella, mantiene hasta ahora. De hecho, en el combinado luso ya se refieren a esta eliminatoria de octavos como “una final anticipada” de la que cuyo ganador saldrá reforzado como uno de los favoritos al título.
El antecedente de la Nations League
“Sabemos que va a ser una batalla”, auguró Cristiano Ronaldo. “Ganar a España es una de las misiones más difíciles del fútbol de selecciones”, dijo Bernardo Silva. Pero lo cierto es que Portugal ya sabe lo que es vencer a los de Luis de la Fuente. De hecho, lo logró en el último encuentro que enfrentó a ambos combinados. En esa final de la UEFA Nations League del año pasado que terminaron por llevarse los lusos tras los penaltis.
Y es que, al finalizar el tiempo reglamentario con empate a dos, esta vez Simón no pudo vestirse de héroe y Portugal clavó todos sus lanzamientos –por España falló Álvaro Morata–. Fue un duelo marcado por una intensidad y una igualdad que amenazan con repetirse en los octavos del Mundial. En toda una final anticipada.