Un Mundial para volver a ejercer de Iñaki Williams
Después de haber completado la peor temporada que se le recuerda, el capitán del Athletic buscará en el gran evento internacional y vistiendo la camiseta de Ghana sensaciones positivas de cara al curso venidero
En la noche del martes, Cardiff acogía un amistoso programado por Ghana para preparar la fase final del Campeonato del Mundo que arranca el día 11. Gales evitó la derrota en el tiempo añadido y Carlos Queiroz respiraría aliviado, pues en su estreno en el banquillo africano rompía una tendencia negativa, seis derrotas consecutivas que precipitaron la destitución de Otto Addo, quien dio a Iñaki Williams la oportunidad de debutar con Ghana en septiembre de 2022.
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La cita de la capital galesa sirvió además para que el capitán del Athletic refrendase su inclusión en la lista definitiva, que estuvo en el aire según diversas informaciones. La llegada al cargo en abril de Queiroz, técnico con una amplísima experiencia en torneos de selecciones, planteaba incógnitas que tocaba despejar ya mismo. Una afectaba de lleno a Williams, cuyo rendimiento durante el año cuestionaba seriamente sus opciones de estar en el Mundial. En realidad, si ese fuese el factor determinante, a estas horas continuaría disfrutando de sus vacaciones, pero al igual que estuvo en Catar 2022, irá al evento que se reparten México, Canadá y Estados Unidos.
El breve recorrido de Queiroz en su nuevo puesto impide anticipar el papel que adjudicará a cada futbolista a sus órdenes. Lo del martes fue un ensayo, una aproximación a una realidad que pronto derivará en decisiones firmes. No existe mucho margen, Queiroz debe ensamblar las piezas que ha elegido con celeridad a fin de llegar a los duelos oficiales con una propuesta competitiva. Le aguardan, por este orden, Panamá, Inglaterra y Croacia, siendo las dos últimas favoritas para acceder a la siguiente ronda.
El grupo se las trae, como ya ocurriera en Catar. Entonces, Ghana se midió a Portugal, Corea del Sur y Uruguay. Cayó (3-2) frente a la primera, derrotó a la segunda (2-3) y volvió a perder contra Uruguay (2-0), terminó en cuarta posición y se despidió rápido de Catar. Williams gozó de muchos minutos, dos encuentros completos y en el tercero tuvo 72 minutos. Fue de los más empleados por Otto Addo y no vio portería.
La puntería asoma como uno de los aspectos donde no se ha prodigado con Ghana: dos goles al cabo de 26 actuaciones. En la mayoría de ellas ejerciendo de hombre más adelantado en el esquema, algo que se diría que más que favorecerle supone una limitación para sus cualidades. Esta reflexión nada tiene de novedosa; de hecho, en distintos momentos de su dilatada carrera en el Athletic ha sido motivo de intensos debates. Con ocasión de su sequía en las filas de Ghana, en Bilbao se comentaba que estaba siendo víctima del empecinamiento del seleccionador, quien parecía no revisar los vídeos de Iñaki con la camiseta rojiblanca.
Iñaki Williams sorprende a Ghana con su puntería antes del Mundial
Es cierto que, según el inquilino del banquillo de San Mamés, Iñaki Williams ha sido delantero o extremo, pero junto a la banda derecha es donde ha alcanzado su máximo nivel. Lo atestiguan tres de los cuatro cursos más recientes, todos menos precisamente el que acaba de concluir. Más allá de las sensaciones que haya transmitido en el citado período, las estadísticas conceden una perspectiva apropiada, pues contribuyen a reforzar lo afirmado.
Desde el curso 2022-23 ha intervenido en 170 partidos oficiales con el Athletic, siendo titular en 147 de ellos. Esto se traduce en que ha sumado 12.892 minutos de competición, más que nadie en la plantilla. En una campaña ha sido quien más minutos jugó, en otra fue segundo y tercero en otra; únicamente en la 2025-26 sus cifras se han resentido, descendiendo hasta la octava posición, pese a llegar a unos estimables 2.618 minutos. Y por completar el recuento, firmó 40 goles, un registro lastrado por los escasos cuatro obtenidos desde el pasado verano.
Es arriesgado disertar sobre qué causas se esconden detrás del acusado bajón observado en las prestaciones de Iñaki Williams. En octubre ocurrió algo extraordinario en su itinerario profesional, una lesión muscular le impidió estar en una decena de choques. No obstante, Ernesto Valverde le utilizó siempre, antes y después de su baja, aunque era notorio que se hallaba muy alejado de su estado de forma habitual.
Tanta insistencia del técnico generó perplejidad: no fue ni medio normal que un futbolista sin inspiración e incapaz de aprovechar sus portentosas cualidades físicas, estuviera permanentemente en la alineación inicial y a menudo jugase los partidos enteros. Tal fue, sin embargo, la tónica y él mismo admitió en público que era el primero que con sus pobres prestaciones había defraudado a la afición. No le faltó razón porque pese a que demasiados compañeros merecieran el suspenso, Iñaki Williams estuvo peor que casi todos.
Un contraste muy severo el suyo con respecto a la magnífica línea mantenida en temporadas previas. Apelar a que en breve cumplirá 32 años y a que ha exprimido en exceso su potencia en carrera, con récords de partidos consecutivos y demás, no deja de ser una tentación para explicar el desconcierto que provocó verle tan perdido en el campo.
En fin, que era legítimo dudar de que Ghana volviese a llamarle, pero ha sucedido. Ante Gales salió a un cuarto de hora para el 90, sustituyó a Jordan Ayew, quien a sus 34 años jugó de ariete. Puede ser un mal presagio. Sin embargo, ahí va la principal duda: ¿Será posible que extraiga algún beneficio del Mundial con vistas a la próxima campaña?
