Jon Uriarte consume las primeras horas de su segundo mandato en la presidencia del Athletic consciente de que su nuevo reto al frente de la entidad bilbaina se enfoca entre el presente y el futuro, una doble perspectiva causada por el adelanto de la convocatoria de unas elecciones que no han llegado a materializarse al no emerger ninguna otra candidatura alternativa a la de Uriarte y que coincide con un delicado momento deportivo del primer equipo rojiblanco, que necesita recuperar su credibilidad desde mañana mismo en el derbi frente a Osasuna y sumar puntos que permitan espantar cualquier fantasma clasificatoria y suavizar los últimos partidos de Ernesto Valverde como técnico de los leones en el cierre de su tercera etapa en el banquillo rojiblanco. El máximo mandatario del Athletic tiene subrayado en su agenda diferentes frentes como el anuncio del nuevo entrenador, que se entiende será el alemán Edin Terzic, la renovación de ciertos futbolistas, definir la dirección deportiva, la gestión de los cedidos, posibles fichajes, los equipos de la cantera, un nuevo presupuesto con la posibilidad de no competir en Europa, logar la paz social con sectores de la Herri Harmaila…
A la espera de la confirmación del alemán Edin Terzic
Un proyecto deportivo gira en torno a la figura del entrenador, por lo que Jon Uriarte no deberá tardar en anunciar el nombre del sustituto de Valverde. Todas las señales apuntan a que el alemán Edin Terzic, extécnico del Borussia Dortmund, será previsiblemente su apuesta por encima de la de Andoni Iraola, leyenda del Athletic como futbolista y que ya ha anunciado el final de su trayectoria en el banquillo del Bournemouth, con el que ha logrado hitos históricos para el modesto club del sur de Inglaterra. El credo de Terzic como entrenador ha seducido al empresario bilbaino y a su Junta Directiva por la idea que aplicó en Dortmund, fundamentada en un fútbol ofensivo y ambicioso junto a su confianza en el futbolista de la casa, aunque también es cierto que el germano, de 43 años de edad, suma dos campañas sin entrenar, lo que genera su punto de incertidumbre al no tener referencias cercanas de su trabajo, pero al de Menden también le engancha asumir un reto motivante por la filosofía del Athletic y por el hecho de aportar aire fresco en un vestuario que, asimismo, deberá resetearse ante la llegada de un míster que no conoce.
Convencer a Berchiche y decidir sobre otras renovaciones
Las tres semanas transcurridas desde la convocatoria electoral y la reelección de Jon Uriarte como presidente del Athletic han mermado sensiblemente la actividad en Ibaigane que ha recaído en la Comisión Gestora, cuyas decisiones son limitadas, pero no por ello desde la cúpula deportiva se ha quedado en stand by. Mikel González, que se espera continúe en su cargo como director deportivo de fútbol, ha mantenido conversaciones y diferentes reuniones con representantes de determinados futbolistas de cara a aclarar el porvenir de los mismos, especialmente el de los futbolistas que acaban contrato el 30 de junio. Yuri Berchiche es uno de ellos y en su comparecencia del pasado viernes en Lezama el lateral, de 36 años, no dio demasiadas pistas sobre la decisión que tomará y que la emplaza a final de temporada, aunque en el club el deseo es que renueve por una temporada más y de ahí el deseo del presidente de convencer a un futbolista referente y que este campaña ha rendido a un alto nivel. Yeray Álvarez, ya expirada su sanción por parte de la UEFA, también está pendiente de lo que se cocine en los despachos, pero la sensación es que firme un nuevo contrato, desenlace que también se aguarda en el caso de Alejandro Rego, con el que negocia alargar la relación más allá de la opción unilateral que tiene el club. Más dudas surgen el supuesto de Iñigo Lekue, señalado en la última derrota frente al Villarreal y que ha contado con el respaldo de Valverde, por lo que será determinante la opinión que pueda tener el sustituto de Txingurri.
El futuro de los cedidos y emprender posible salidas
Se entiende que la cúpula deportiva conoce ciertos deseos para cerrar la primera plantilla del que será el entrenador a partir de junio y de los que están pendientes tantos los futbolistas que no ha contado con el protagonismo previsto o que no hayan dado el nivel esperado como los que ejercen como cedidos en otros clubes. Respecto a estos últimos, Peio Canales asoma como un regreso de manual a tenor de sus prestaciones en el Racing, líder de LaLiga Hypermotion, así como el de Hugo Rincón, que ha dado un paso al frente en el Girona, aunque se trata de futbolistas que ejercen en posiciones ya de por sí cargadas en la actual plantilla, por lo que se podrían afrontar algunas salidas, ya sea modo de cesión o de rescisión de contrato. Otro caso es el de Julen Agirrezabala, que ha cumplido en el Valencia hasta que ha sufrido su lesión de menisco que le mantiene en el dique seco y que al parecer no está dispuesto a volver para ser de nuevo suplente de Unai Simón, por lo que cuenta con todas las papeletas para jugar lejos de Bilbao, algo parecido a lo que pide ocurrir en el caso de Unai Vencedor, poco conforme con sus números en el Levante, o el propio Álvaro Djaló, el fichaje estrella la pasada campaña y que tampoco ha roto la puerta en una liga menor como la catarí.
Decidir los banquillos del Bilbao Athletic y Basconia
El proyecto deportivo del Athletic no se sustenta exclusivamente en el primer equipo, sino que lo hace especialmente en su cantera. De ahí que la confección de sus dos filiales entraña su relevancia, por lo que la Junta de Uriarte tiene que tomar las decisiones pertinentes respecto al Bilbao Athletic y el Basconia, empezando por el futuro de sus respectivos entrenadores. Jokin Aranbarri vive su pico más bajo en el Bilbao Athletic, que encadena cuatro derrotas consecutivas que le ha alejado del play-off de ascenso a Segunda División, una mala dinámica que genera debate, todo lo contrario que sucede en el Basconia de Bittor Llopis, que ha ido de menos a más para sellar la permanencia en su estreno en el Segunda RFEF. El Athletic, por tanto, debe decidir la continuidad o no en su cargo de Aranbarri y promocionar o no a Llopis, dictámenes que se acompañará con el futuro de los cachorros Aingeru Olabarrieta, Beñat Gerenabarrena e Iker Varela, que juegan cedidos en Segunda División en las filas del Mirandés, Castellón y Andorra, que dejan sensaciones opuestas.
Un presupuesto con la posible ausencia en Europa
El primer mandato de Uriarte se ha caracterizado por acentuar la fortaleza financiera del Athletic, explicada en ingresos adicionales por nuevas vías de negocio y el por el músculo que genera competir en Europa, y del que posiblemente carecerá el próximo curso salvo que el primero equipo dé un arreón en lo que resta de liga y se meta como mínimo en la Conference League. Si no es así, la Junta debe rebajar sus cálculos de contabilidad, al mismo tiempo que tiene que lograr la paz social, especialmente con sectores de la Herri Harmaila.