La polémica saltó dos semanas atrás, el día después de que el Athletic superara en San Mamés al Betis, la única victoria que han firmado los de Ernesto Valverde en los últimos seis encuentros oficiales que han disputado. Entonces, casi mil socios rojiblancos, con asiento entre los bloques 223 y 229 del anillo sur del estadio, vivieron una tarde un tanto agridulce, ya que algunos de ellos denunciaron “la situación de inseguridad” que padecieron a causa, en su opinión, de las modificaciones efectuadas por el club con el levantamiento de unas barreras arquitectónicas en un sector del anillo sur del campo que “incumplen las normativas de seguridad y salud establecidas por la Ley”, por lo que “se puso en riesgo a los aficionados con localidad”. “Se disponía inicialmente de dos salidas de emergencia, ambas visibles desde cualquier punto de origen de evacuación: una con dos puertas dobles y otra con una puerta doble. Sin embargo, tras las modificaciones realizadas, únicamente se ha mantenido operativa una salida con una puerta doble, sin ningún tipo de señalización que indique la existencia de alternativas”, concretaron en su denuncia.
El domingo pasado en su regreso a sus localidades en el choque ante el Villarreal los socios y socias afectados observaron cómo el Athletic había dado marcha atrás en ciertos aspectos del “proyecto provisional” que aplicó el pasado 22 de marzo –“El número de personas abonadas en San Mamés Vip Area ha crecido mucho las últimas temporadas. Hemos pasado de una ocupación del 57% la temporada 2021-22 (traslados de los socios/as al anillo) a una ocupación del 93% esta temporada, lo que exige que el espacio en la Sala Sur de SMVA deba ser redistribuido”, justificó el club– y corrigió su plan, del que no avisó a los damnificados frente al Betis, al recuperar ese segundo acceso que había suprimido gracias a la protesta de ese grupo de socios, decisión que cargos de la entidad bilbaina debatieron el lunes con representantes del cerca de millar de afectados que se tuvieron que mudar en su día a la tribuna sur debido a la construcción de la Herri Harmaila, instalada en sus antiguas ubicaciones.
En ese encuentro con representantes del Athletic, estos portavoces le comunicaron su malestar por la actuación del club sin previo aviso, ya que, a su juicio, suponía “una vulneración de la seguridad de socios y usuarios, afectando a la evacuación, accesibilidad, uso e higiene”, una situación que, según expresaron, “resulta aún más injustificable teniendo en cuenta que, hasta la fecha, la zona VIP ha podido hacer uso del anillo sur sin que se haya producido ningún tipo de incidencia”. “También preguntamos si esa nueva distribución se había regularizado en el Plan de Emergencia y Evacuación y si había sido aprobada por algún organismo competente, sin obtener respuesta. Por parte del Athletic, en la reunión reconocen que se equivocaron en parte, principalmente en la zona de la puerta entre los bloques 224 y 223, asumiendo que no era una colocación correcta según normativa”, añadieron estas fuentes.
El Athletic ha vuelto a habilitar el acceso a las vías de evacuación y a las dotaciones higiénicas, aunque, según estos portavoces, “quedan algunas incógnitas por resolver”. “El club no ha querido decirnos quién ha sido el responsable de la ratonera que ha reconocido que no es correcta y desde luego el sentimiento es de maltrato, de desinformación, de que hacen lo que quieren sin asumir ningún tipo de responsabilidad; y no queda claro quién toma las decisiones, porque cualquier tema que modifique las salidas de emergencia y evacuación tiene que estar registrada por Ley y no nos han facilitado ningún documento que acredite que lo que hicieron el otro día es totalmente legal”, añaden estos socios, que no se explican las modificaciones emprendidas en ese anillo sur, porque “si tú crees que algo es legal, ¿para qué cambiarlo?”