Mucho se ha escrito y hablado en las últimas semanas acerca del estado del césped del Estadio de Vallecas, donde el Athletic juega este mediodía contra el equipo local. En un plazo de pocas semanas el conjunto madrileño ha visto cómo se le aplazaba el partido frente al Oviedo por el mal estado del terreno de juego en su campo y cómo se veía obligado a desplazarse a Leganés para enfrentarse como local al Atlético de Madrid.

Después de dos intentos fallidos por jugar ante su público, el Rayo reestrenará su campo coincidiendo con la visita rojiblanca. Tal y como admitió ayer Ernesto Valverde, tuvieron la certeza de que jugarían en el Estadio de Vallecas a principio de la semana, aunque el estado del césped es algo que preocupaba mucho a los técnicos del Athletic.

Así, lo primero que han hecho nada más llegar al campo ha sido examinar cómo estaba la hierba. Primero, el propio Valverde, acompañado por el delegado del primer equipo Sendoa Agirre. No han pasado del área del fondo en el que se ubican los Bukaneros, algo que sí han hecho otros de sus integrantes del cuerpo técnico.

LA ZONA DE BANQUILLOS

Jon Aspiazu, segundo de Txingurri, junto a un par de analistas y Pablo Orbaiz, que forma parte del cuerpo técnico desde este pasado verano, han hecho un análisis un poco más a fondo. De hecho, se han acercado a la zona de banquillos, donde hay unos conos azules.

Esa es la zona más afectada, con varias calvas, algunas de ellas de algunos metros de longitud. Cualquiera diría que el césped es nuevo y que se estrenará este mediodía. Cosas de la nefasta gestión de Martín Presa, presidente del Rayo Vallecano.