“Siento un orgullo tremendo y una felicidad enorme”
Manu Sarabia, aita de Eder Sarabia, atiende a DEIA con motivo de la primera visita de su hijo como técnico a San Mamés al frente de un Elche con sello propio
Manu Sarabia, mítico jugador del Athletic de la década de los ochenta, siente devoción por su hijo Eder, pero no solo por el estrechísimo vínculo familiar que les une, sino por la capacidad que proyecta el actual técnico del Elche para emplearse en la banda bajo una atractiva propuesta futbolística basada en horas y horas de trabajo y análisis. “Eder ha nacido para ser entrenador”, remarca el excampeón de liga y Copa rojiblanco, quien cuenta las horas para ver al frente del banquillo visitante de La Catedral a Eder, artífice el pasado curso del ascenso a Primera División de un conjunto ilicitano con el que busca ahora la permanencia en LaLiga.
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Primera vez de Eder como entrenador visitante y no como segundo en San Mamés. Lo verá desde la grada. ¿Qué sentimiento le produce?
Te puedes imaginar. Siento un orgullo tremendo y una felicidad enorme. La felicidad de unos padres es la felicidad de sus hijos y si encima se cumplen sus sueños, qué decir. No hay palabras para describir lo que puedo sentir.
¿De qué se acuerda estos días previos al partido?
Es muy fácil acordarse de momentos preciosos como la primera vez que le saqué a San Mamés después de ganar la primera liga, pero son tantos recuerdos y situaciones vividas que lo del viernes puede ser algo único y desde luego maravilloso.
“Eder ha nacido para ser entrenador; cada día para él es trabajo y aprendizaje y, cada partido, la oportunidad para hacer mejor a su equipo”
Siempre ha elogiado la capacidad de Eder para ejercer como entrenador. ¿Confiaba en que el momento de verlo actuar en la banda de San Mamés llegaría algún día?
Esto se me queda corto para lo que pienso que puede ser y llegar a conseguir. El paso del tiempo me ha hecho darme cuenta de que ha nacido para ser entrenador y como cada día para él es un día de trabajo y aprendizaje, al igual que cada partido es una oportunidad para ser mejor y hacer mejores a sus jugadores y a su equipo, creo que lo que le queda por delante es mucho y muy especial.
Está claro que el partido del viernes será muy especial para Eder, athleticzale reconocido. ¿Cómo cree que lo vivirá?
Va a ser seguramente un momento y una situación inolvidable para el resto de su vida, pero eso a partir de lo que tiene que ser su principal obligación, que es trabajar para preparar el partido y luego estar preparado para lo que su equipo tiene que hacer y jugar lo mejor posible.
El llamativo dato de Mikel Jauregizar en sus goles con el Athletic
¿Qué consejo le va a dar estos días?
Simplemente que lo disfrute, aunque no hace falta ni decírselo. Tengo tanta confianza en él, sabiendo su capacidad y sus sentimientos, que sin duda va a ser un día inolvidable para él y eso solo me lleva a decirle que disfrute.
Más de una vez ha dicho que sabe muchísimo de fútbol, incluso más que usted.
Sí, porque he ido viendo su evolución con esa capacidad de aprendizaje que tiene y su facilidad para ver y analizar el fútbol, pero no de hoy para mañana o para dentro de unos días, sino al segundo siguiente. Empecé a ver que tenía muchas posibilidades en los banquillos desde que comenzó a entrenar, porque le veía cómo se manejaba, las cosas que hacía y lo que hablábamos después con ese esfuerzo continuo que ha hecho y sigue haciendo pensando en hacer mejores a sus jugadores y a sus equipos. Después de pasar por el Barça como segundo de Setién venía a casa, veíamos los partidos juntos y veía situaciones de partido que yo no veía con una facilidad enorme.
¿Desde pequeño con un balón y con una camiseta del Athletic?
Es curioso, porque después del ascenso con el Elche le hicieron un documental, nos pidieron que les mandáramos fotografías de Eder de pequeño y en todas las que tenemos de él sale con una pelota. Eso lo dice todo. Desgraciadamente no pudo ser futbolista porque las lesiones y las circunstancias se lo impidieron cuando era su gran ilusión, pero parece ser que el destino le tenía guardado un sitio entre los mejores en el banquillo. Recuerdo, además, que cuando terminó la carrera de ingeniero industrial y llegó con el diploma a casa lo tiró encima de la mesa y nos dijo a su madre y a mí que hasta entonces había hecho lo que nosotros queríamos, pero a partir de ahí iba a hacer lo que a él le gustaba y quería. Lo tenía meridianamente claro.
Empezó con unos niños en el Cruces, después el Danok Bat, la cantera del Villarreal y en 2015 llegó su alianza con Quique Setién, un antes y un después en su carrera con experiencias en Las Palmas, Betis y Barcelona.
El camino es muy largo y son muchísimas las cosas que influyen. Quique y yo jugamos juntos en mi etapa en el Logroñés, teníamos y tenemos una gran relación y es allí donde ellos se conocen. Iban hablando, intercambiando impresiones de fútbol incluso en un campus de verano que hicimos en Santander y Quique llegó a decirle un día a Eder que cuando terminara su etapa en el Lugo quería que fuese su segundo entrenador. Eder se puso a analizar todas las plantillas de Segunda División, lo conocía todo de la categoría y un día le llamó Quique para decirle a ver si estaba preparado, porque se iban a Las Palmas. Fue un momento de mucha alegría, porque ahí empezó la carrera de Eder pese a que había estado también en la cantera del Villarreal.
Conviene al Athletic acompasar pronto el juego y los resultados
No lo tuvieron fácil Quique ni él años después en aquel Barcelona de Leo Messi en medio de un contexto difícil e inestable.
Eder lo ha dejado claro. Fue algo maravilloso de lo cual no se arrepiente, más bien todo lo contrario. Estar en el vestuario del mejor equipo del mundo en esos años con los mejores jugadores del mundo y con el mejor del mundo también, para él fue otro sueño cumplido. Fue una etapa, sobre todo, de mucho aprendizaje y le ha servido mucho.
Gerard Piqué, a quien dirigió, fue quien llevó a Eder como primer entrenador a su Andorra en enero de 2021.
Piqué fue una figura clave al llevarlo al Andorra viendo su capacidad, conocimientos y hambre por crecer, pero con el paso del tiempo te das cuenta de que varios jugadores que hubo en ese vestuario del Barcelona siguen teniendo conversaciones muy interesantes con Eder cuando se ven. Algunos de ellos siguen en activo, como es el caso de Griezmann, y hablan maravillas de Eder. Cuando hablas con él un rato te das cuenta de que a esa ambición por ser cada vez mejor le suma una pasión por el fútbol que le lleva a superar todas las cosas negativas que puedan surgirle.
El pasado curso ascendió con el Elche a Primera División en su primer año como técnico ilicitano y esta campaña lo ha convertido en el equipo revelación en la primera vuelta del campeonato. Lo ha hecho con su sello personal, algo que no negocia.
Al fútbol se puede jugar de muchas maneras y cada uno elige la que más le gusta. En su día Johan Cruyff dijo en una entrevista que veía todos los partidos de su Barcelona y por eso quería que jugara bien. A Eder le pasa lo mismo, disfruta viendo jugar a su equipo haciendo las cosas que han preparado con esas variantes que introduce en el juego en función de las características propias y del rival tanto para defender como para atacar. Detrás de todo eso hay muchísimo trabajo y horas de análisis y de convencimiento a los jugadores.
“El Athletic ha sido su vida siempre y con eso está todo dicho, pero es un profesional que defiende una camiseta y un escudo”
Los resultados no llegan ahora. El Elche está solo un punto por encima del descenso y hay quienes discuten lo que aplaudían pocos meses atrás.
Hay que entender el mundo del fútbol para darse cuenta de que hay gente que habla solo desde el resultado, aunque estos sean muy injustos como está siendo el caso del Elche. Aun así, quizás lo que más fuerte hace todavía a Eder es esa cantidad de gente que está entendiendo todo lo que está haciendo el Elche entre la temporada pasada y esta y lo que hace disfrutar a su afición, además de que el club sea más reconocido en el mundo del fútbol gracias a su idea de juego y manera de comportarse en el terreno de juego. Eso es muy importante también.
El viernes verá a su hijo liderar el banquillo visitante de San Mamés. ¿Es su sueño sentarse en el banquillo local algún día?
Seguramente se lo preguntarán un millón de veces. El Athletic ha sido su vida siempre y ahí está todo dicho, pero es un profesional que defiende una camiseta y un escudo.
¿Qué tipo de partido espera entre Athletic y Elche?
Creo que puede ser un partido muy bonito, abierto y entretenido. Los que vayamos el viernes a San Mamés y los que lo vean por la televisión van a disfrutar del fútbol.
Habrá muchas miradas puestas en Eder. Es consciente de ello.
Vamos a ir poco a poco y lo que tenga que ser será. Él no va a dejar de ser un enamorado de la pelota y del fútbol nunca. A partir de ahí, el futuro puede tener preparada cualquier cosa.
