Bilbao se ha despedido este martes de sus carnavales con la tradicional quema de la sardina. Y esta cita fue la única que pudo celebrarse sin la presencia de la lluvia. El fuego iluminó la villa para decir adiós a unos días en los que la climatología ha hecho cambiar todos los planes previstos.
Si el viernes no se pudo celebrar el desfile txiki, los chaparrones del sábado cancelaron el tradicional desfile por la Gran Vía. Por ello, los amantes del Carnaval dicen adiós a esta edición con la esperanza de que en 2027 puedan volver a disfrutar de sus disfraces sin el acompañamiento de la lluvia. Foto: Miguel Acera