Jon Uriarte está preparado para que las elecciones a la presidencia rojiblanca le cambien la vida. Asume que el anonimato en el que ha vivido hasta la fecha se acabará si llega a Ibaigane. “No venimos aquí a hacer experimentos, a hacer cosas raras. Sabemos lo que es el Athletic, venimos a modernizar el club”, asegura.¿Qué tal le ha ido el estreno como precandidato?

—Es un proyecto en el que llevamos años trabajando, con más intensidad en los últimos meses, y una vez que das el paso es cuando sueltas todas las emociones, cuando empieza el partido. Es un paso que me cambia la vida. Antes era una persona totalmente desconocida, vivía en el anonimato, llevaba una vida muy cómoda en ese sentido. Ahora eso ha cambiado, te conviertes en una figura pública. Es una responsabilidad increíble gestionar y liderar una institución como el Athletic.

¿Cómo va la recogida de avales?

—Vamos muy bien. Gracias a la expectación que hemos generado, el apoyo que estamos recibiendo en todas las franjas de edad ha sido importante.

No tiene sede en la calle y huye de las reuniones en los txokos. Apuesta por las redes sociales, pero muchos de los socios rojiblancos son de otra generación.

—Nosotros no huimos de los txokos, nos encantan a nivel particular, pero nuestra campaña no va a tener un pilar en los txokos. Queremos ser cercanos a todas las franjas de edad, no solo a los jóvenes. Tener una lonja nos suena a algo del pasado, que se hace por inercia, queremos que sea un proceso más participativo. Buscar locales, que pueden ser bares u otro tipo de comercios, que se asocien a nosotros, que quieran colaborar de forma altruista, que les guste nuestro proyecto y que estén dispuestos a remangarse. Puntos por todo Bizkaia para permitir a los socios darnos su aval. Vamos a demostrar que se puede hacer una campaña efectiva sin necesidad de grandes alardes, sin que aparezca mi cara en las marquesinas de Bilbao.

¿Su edad puede ser un hándicap?

—No me fijaría tanto en la edad. No creo que sea un chaval, cumpliré 44 durante la campaña. Llevo ya más de 20 años trabajando y estoy en la plenitud de mi vida profesional, con un montón de experiencia, habiéndome enfrentado a situaciones supercomplicadas, pero con un montón de energía, para largo, para aguantar cuatro años, o si hace falta, si los socios y las socias lo quieren, para aguantar muchos años más. Hay muchos casos de gente joven liderando organizaciones importantes. Un ejemplo muy cercano lo tenemos aquí, si miramos el primer Gobierno vasco, Garaikoetxea creo que tenía 42, mi aita (Pedro Luis Uriarte), que era el consejero de Economía y Hacienda, tenía 37 cuando entró, y ese sí que fue un reto mayúsculo con la situación que había en Euskadi.

Pero el Athletic no es el Gobierno vasco, es otra cosa.

—No es algo totalmente diferente, al final se trata de gestionar a personas cumpliendo un presupuesto. No venimos aquí a hacer experimentos, a hacer cosas raras. No, no, no. Sabemos lo que es el Athletic, venimos aquí a modernizar el club, a proyectarlo al futuro pero siempre respetando su historia, sus valores y, por supuesto, su filosofía.

Usted ha hecho una carrera y buena cartera en la empresa privada. ¿Presidir el Athletic es un capricho?—Nada más alejado de la realidad, es justo lo contrario. Si ahora estoy dando este paso no es por un capricho, no es por tener la titulitis de ser presidente o por sentarme en el palco de San Mamés, no es eso, es porque creemos que la situación del club es delicada y hay que cambiarla. Se dio un primer paso el otro día con la aprobación de los nuevos Estatutos, pero no es suficiente, requiere de un empujón, de evolucionar los Estatutos a través de la gestión. Y no es un capricho porque supone un sacrificio brutal. Tienes que dejar a un lado tus actividades para centrarte en el Athletic, aquí se viene a trabajar, no a figurar.

¿Se va a dedicar en exclusiva a dirigir el Athletic?

—Mi vida laboral seguirá en paralelo, los proyectos que tengo ya están lanzados, tienen sus estructuras, con directores generales y decenas de empleados que son los verdaderamente importantes y los que van a llevar esos proyectos al siguiente nivel. Yo me dedicaré en cuerpo y alma a la gestión del Athletic.

¿Qué le parecen sus rivales?

—El Athletic tiene mucha suerte en estas elecciones, porque las personas que están compitiendo en la carrera electoral son de primer nivel, cada uno en su ámbito. Los socios deberíamos estar de enhorabuena, porque parece que suceda lo que suceda va a haber una opción que va a ser decente. Dicho esto, para mí es importante elegir lo que quieres para el Athletic, si quieres seguir igual, como ha sido hasta ahora, en un mundo que está constantemente cambiando, con el riesgo de que no evolucionar acabe suponiendo nuestra desaparición, o si quieres adaptarte y poner al Athletic en el siglo en el que estamos.

¿Con Iñaki Arechabaleta mantuvo contactos para montar una sola plancha?—No. Es que ni siquiera conozco personalmente a Iñaki Arechabaleta.

¿Se plantearía en algún momento unificar candidaturas?

—No venimos aquí a estar, venimos a intentar desarrollar nuestro proyecto, en el que llevamos trabajando años. Por lo tanto, no vamos a fusionarnos con ninguna candidatura, no tendría ningún sentido. Venimos a ganar las elecciones para cambiar el Athletic, y si los socios no creen que somos la mejor opción, nos iremos a casa.

¿Tiene atado al sustituto de Marcelino si gana las elecciones’?

—No. Para nosotros la figura principal es la del director deportivo, que es con esta persona con la que estamos trabajando toda la estructura. Para nosotros el entrenador no va por su cuenta, no es como ha pasado en otras épocas, en las cuales Lezama iba por un sitio, el entrenador hacía la guerra por su cuenta, y no estaban coordinados. Y a veces el entrenador tomaba decisiones que no son las correctas a largo plazo para el club. Queremos un liderazgo unificado.

Pero si el primer equipo está al borde del descenso, lo importante es salvar los muebles y ya se pensará en el largo plazo...—Año a año vas edificando y tienes que tomar decisiones instantáneas, pero siempre mirando a largo plazo. El entrenador es parte de la toma de decisiones de un grupo que está dirigido por un director deportivo, eso también pasa en las empresas. No prima la decisión de un entrenador que quizá se va a ir en un año.

Lezama y su funcionamiento es un tema recurrente en cada campaña. Pero son habas contadas lo que se puede hacer.

—Es justo el problema que tenemos, que podamos pensar que el Athletic y Lezama van solos y que no hay muchas cosas que cambiar. Lezama es una escuela de primer nivel mundial, fuimos los número uno en épocas pasadas, pero nosotros hacemos el símil con una empresa familiar. La primera generación lo lanza, la segunda lo mejora, la tercera lo mantiene y poco a poco se van cogiendo vicios, y al final esa organización familiar acaba siendo irrelevante.

¿Es partidario de vender jugadores a un buen precio de mercado?—El Athletic no es una empresa, no es una organización que quiera ganar dinero, mercadear con jugadores. Para mí el Athletic, si se lo puede permitir, no tiene que vender jugadores, es para lo que estamos aquí, pero para eso necesitas sanear el club, equilibrar los gastos con los ingresos. Invertir con cabeza, sacar un retorno y rendimiento a la inversión.

Lo de ligar los sueldos al rendimiento de los jugadores, ¿es viable en un club como el Athletic, con un mercado tan pequeño y con mucha competencia externa?

—Es un reto el pasar de contratos fijos a contratos por objetivos, pero es algo normal que pasa en un montón de organizaciones de todo el mundo, el ligar parte de tu retribución a tu rendimiento particular.

¿Cree que el vestuario lo acogería bien?

—Noto el discurso derrotista, como si parece que cobrar por objetivos es ganar menos dinero. Si cumples con tus objetivos, ganarás lo mismo, y si los superas, ganarás más. ¿Por qué los jugadores van a tener miedo? Si se explica bien es factible.

¿Es partidario de que Ander Capa siga en el Athletic?

—Tengo una opinión como forofo, pero no la voy a compartir, la decisión la tomará nuestro director deportivo. A nosotros lo que sí nos gustaría es tener la capacidad de poder tomar la decisión, es un poco egoísta porque Ander tiene que mirar por su carrera y por sus intereses, pero si pudiera hacer el esfuerzo de esperar a que se celebrasen las elecciones se lo agradeceríamos, de tal forma que pudiéramos elegir, algo que no se ha podido hacer con Marcelino.

¿Cómo se pueden obtener más ingresos?

—Es algo que os vamos a ir comunicando cuando vayamos informando de cuál es nuestro proyecto. Desgraciadamente la campaña dura muchos días y no se puede soltar toda la información de golpe.

¿Ve con buenos ojos un posible acuerdo con el fondo CVC?

—No hipotecaría el futuro del club por un acuerdo con un fondo de inversión.

Se ha difundido que usted forma parte de un fondo de inversión de compraventa de jugadores con All Iron Sports en el que están agencias de jugadores. ¿Es verdad?

—No he fundado ningún fondo de inversión de jugadores. Lo que hemos hecho es crear lo siguiente: hubo una persona que trabajó con mi socio Ander y conmigo en la anterior startup. Era una persona con mucho talento y hace tres años contactó con nosotros con una idea. Lo que veía era que el mundo del fútbol está cambiando y que los jugadores no estaban recibiendo un buen servicio. Él lo que propuso es crear una plataforma mediante la cual se les asociara con agentes de todo el mundo para dar un servicio mejor a los jugadores, tanto deportivo, de nutrición, asesoramiento personal... Es una plataforma que se asocia con agentes que están alineados con nuestros valores, que están volcados en dar lo mejor a los jugadores. Esto es lo que hemos montado. Nunca lo he ocultado y estoy superorgulloso de haber participado en ello. Yo no soy el fundador, es otra persona, a mí se me invita a participar como inversor minoritario.

Algunos pueden interpretar que quiere hacer negocio.

—No vengo al Athletic a hacer dinero. Al contrario, si quisiera hacer dinero no estaría metiéndome en esta aventura. Pero aparte, creo que es algo muy positivo que alguien que presida el club tenga experiencia en la industria del fútbol. Creo que es buenísimo que sepa qué es lo que demandan los jugadores, qué se está haciendo en nutrición, qué están haciendo otros clubes y cómo está el mercado.

Pero una plataforma en la que hay futbolistas y agentes, donde el presidente de un club es inversor, aunque menor como usted me ha dicho, puede generar suspicacias. Como, por ejemplo, que la empresa de Piqué gestione una competición que el propio jugador del Barça juega.

—Cuando se constituyó esta sociedad, a pesar de ser inversor minoritario, exigí que se incluyera una cláusula con derecho a veto, en la que dice que no se puede hacer nada con un jugador del Athletic y de ningún club convenido, y eso está firmado en un contrato de hace dos años, y es algo que se va a respetar. l

Relación con All Iron Sports

“Es algo muy positivo que alguien que presida el club tenga experiencia en ?la industria del fútbol”

Venta de futbolistas

“El Athletic, si se lo puede permitir, no tiene que vender jugadores, es para ?lo que estamos aquí”

Los otros precandidatos

“Parece que suceda lo que suceda en las elecciones va a haber una opción que va a ser decente”

Nueva generación

“No venimos aquí a hacer experimentos. Sabemos lo que es el Athletic, venimos a modernizar el club”

Sus objetivos

“Si ahora estoy dando este paso no es por un capricho, es porque la situación del Athletic es delicada”

Dedicación a la presidencia

“Mi vida laboral seguirá en paralelo; me dedicaré en cuerpo y alma a la gestión del Athletic”