Athletic 2 - 2 Valladolid

El Athletic renuncia a Europa tras empatar con el Valladolid

Orientó bien el partido, durante una hora fue superior, pero permitió que el amor propio del Valladolid invalidase las ventajas adquiridas por Morcillo y Raúl García

29.04.2021 | 00:54
Iñaki Williams junto a hermano Nico, que debutó ayer con 18 años en Primera División.

 Era un partido idóneo para mantener viva la llama de la remota opción de engancharse a la pelea por Europa y, sobre todo, apuntalar las sensaciones descubiertas en el reciente triunfo sobre el líder. Tanto la inercia propia como la del rival, un Valladolid agobiado que solo había ganado dos veces desde enero, como el desarrollo del juego, en especial durante el primer tiempo, hicieron creer que la expectativa se confirmaría, pero el Athletic no estuvo a la altura y dejó escapar dos puntos. En un final donde prevaleció el amor propio del rival, que neutralizó las dos ventajas obtenidas por los rojiblancos en el marcador, se fraguó el insípido resultado que sin duda ha de ponerse en su debe. Por mucho empeño que invirtiese el visitante, la clave estuvo en la pérdida del control y de la intensidad, los argumentos que de entrada exhibió el equipo de Marcelino.

Y molesta el empate porque la superioridad del Athletic fue manifiesta mientras actuó con la energía que la cita reclamaba. El técnico insistió con el once que superó al Atlético de Madrid, únicamente hubo dos novedades, obligadas: De Marcos y Unai López por Capa, lesionado, y Vencedor, sancionado. Una decisión acertada tal como discurrió la cosa hasta el intermedio. Quiso Marcelino exprimir una fórmula concreta y no le importó que para muchos de sus hombres fuera el tercer compromiso en una semana. Disponía de recambios en caso de que aflorase el cansancio, debió pensar. Desde luego, poca objeción cabe poner a la puesta en escena. Sin la precisión del domingo, aunque con idéntica mentalidad, el Athletic acogotó al Valladolid, marcó pronto y contó con algún remate limpio para liquidar el asunto.

Las mejores imágenes del partido. Fotos: Pablo Viñas

El modo en que disputaba cada balón bastó para marcar territorio y orientar la contienda. La dupla Unai López-Dani García enclaustró al Valladolid en su terreno. Robo rápido y ataque. Por delante, cuatro piezas dinámicas que ofrecían soluciones. V illalibre se fajó con los centrales, Sancet descargó con criterio y en las alas se percutió con fe. Cierto es que se pecó de precipitación, que hubo bastantes ataques frustrados por ese afán de imprimir mucha velocidad a las evoluciones. Tampoco faltó alguna acción en que se quiso rizar el rizo, pero la impresión general resultó alentadora e intimidó al oponente, que no atravesaría el medio campo hasta el minuto 35.

En esa fase, Morcillo acaparó el protagonismo como autor del gol, un zambombazo desde la frontal que entró besando el poste izquierdo de Masip. Faltó poco para que repitiese con una volea tras despeje de la zaga pucelana que el meta repelió como pudo. El corto capítulo de llegadas nítidas no ensombreció el quehacer colectivo, si bien se produjo una ligera bajada de tensión en los instantes previos al intermedio. Ello permitió al Valladolid tomar aire y firmar dos aproximaciones, la segunda de las cuales terminó con la pelota en la red. El lance se anuló por fuera de juego de Weissman, pero constituía una advertencia que merecía la pena atender: era preciso perseverar hasta establecer una distancia que borrase cualquier atisbo de esperanza en las filas rivales.

Pues no, el arranque del segundo acto fue una prolongación de ese breve tramo negativo. Era previsible, al fin y al cabo el Valladolid estaba muy urgido y forzó la máquina. El Athletic no volvió a recuperar la iniciativa, la posesión cambió de bando y tuvo que ceder metros. Empezaron a intervenir los desaparecidos Orellana, Plano, André, la gente de ataque. Plano exigió a Simón con un tiro cruzado en el área, luego André probó de más lejos. En la banda calentaban tres delanteros, pero los que seguían sobre el césped aún tenían algo que decir. Una combinación entre Morcillo y Villalibre culminó en un duro chut que Masip desvió a córner. Un minuto después, peinada de Villalibre a la salida de otro saque de esquina e Iñigo, más solo que la una en el área chica, fusilaba, literalmente al portero. Largó un zurriagazo con marchamo de gol con el infortunio de que fue a estamparse en el cuerpo de Masip.

Marcelino tenía la idea en la cabeza y no esperó: Raúl García, Ibai y Nico Williams saltaron a escena. Sí, prefirió aguantar diez minutos más la baza del mayor de los hermanos, sobre el papel la más lógica. Al Valladolid poco le importaban las amenazas, nada tenía que perder, y reforzó en primera instancia la línea de medios. Buscaba asentar su ofensiva con más elaboración y halló premio por la vía más inesperada: Orellana, de cabeza, en un córner. La propuesta del Athletic se basaba ya en sorprender a la contra, no volvió a tener el mando del círculo central. Quizá la marcha de Unai López contribuyó a ello. Pero, lo dicho, el tema era explotar el espacio con los Williams listos en la rampa de lanzamiento.

Instante en el que Orellana bate de cabeza a Unai Simón y logra el empate a uno. Reportaje fotográfico: Pablo Viñas y Juan Lazkano

Al joven se le notó su bisoñez en las carreras por el costado derecho; el mayor, en cambio, destrozó a su marcador por el izquierdo y sirvió para que Raúl García subiese el segundo. La réplica pucelana fue encomiable, Sergio González agotó su cupo de relevos y el Athletic no supo hacerse fuerte. De nuevo se vio apelotonado, demasiado próximo a Simón, disposición originada en la inconsistencia que mostró con balón y que no tardó en demostrarse perjudicial. Weismann tocó el enésimo servicio colgado desde las bandas, tras inteligente amago de Plano que descolocó a toda la zaga. Y no conforme con el punto, el Valladolid continuó empujando. La tuvo Hervías, pero le pegó mal tras grave error de Iñigo, a quien seguido señalaron como autor de una mano que no existió. Así, con el susto en el cuerpo y la sensación de haber desperdiciado la oportunidad de colocarse a cinco puntos del Villarreal finalizó la tarde.

ATHLETIC: Simón; De Marcos, Nuñez, Iñigo, Balenziaga; Berenguer (Min. 62, Ibai), Unai López (Min. 72, Vesga), Dani García, Morcillo (Min. 62, Nico Williams); Sancet (Min. 62, Raúl García) y Villalibre (Min. 72, Iñaki Williams).

VALLADOLID: Masip; Janko, Joaquín (Min. 79, Kiko Olivas), El Yamiq, Nacho; Óscar Plano, San Emeterio (Min. 79, Guardiola), Alcaraz (Min. 62, Roque Mesa), Orellana (Min. 79, Hervías); Weissman y Marcos André (Min. 62, Míchel).

Goles: 1-0: Min. 14; Morcillo. 1-1: Min. 70; Orellana. 2-1: Min. 76; Raúl García. 2-2: Min. 85; Weissman.

Árbitro: Cordero Vega (Comité Cántabro). Ha amonestado a Sancet, del Athletic; y a El Yamiq, del Valladolid.

Incidencias: Partido correspondiente a la trigésimo primera jornada de LaLiga Santander, aplazado debido a la disputa de la final de Copa entre el Athletic y el Barça.

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