Nueva oportunidad en La Cartuja

Una Copa para Fini, un athleticzale de Huelva

17.04.2021 | 01:08
Serafín Correa y su cuidadora Carmen, con las mascarillas del Athletic.

Serafín Correa, un athleticzale de Huelva postrado en una silla de ruedas por un ictus, afronta la final con "optimismo", pero con la pena de no poder animar a un Athletic que está muy cerca de su casa

Serafín Correa le llaman Fini de toda la vida. Desde que era pequeño y lucía con orgullo su nueva camiseta del Athletic, en un parque dominado por los colores del Real Madrid y del Barcelona. Hasta ahora, cuando ya supera las 45 velas, vive aunado a una silla de ruedas a la que le condenó un ictus y se protege contra el covid-19 con una mascarilla serigrafiada con un león rojiblanco. Así, hay dos cosas que han perdurado en la vida de Fini: su cariñoso apodo y su amor por el Athletic. Lo primero fue más por empeño de su entorno, pero lo segundo simplemente fue por gran tesón. Y es que Fini nació en Huelva, creció en Huelva y, también hoy en día, vive en Huelva. Y en esta provincia andaluza es muy raro que, en vez de tirar hacia los dos grandes de LaLiga, un crío decida fijarse en los leones de San Mamés. "Todos los niños de mi edad eran del Real Madrid o del Barcelona o, por ser andaluces, del Sevilla o del Betis. Pero a mí me llamaba mucho la atención el Athletic. Me enamoró por su filosofía, por sus principios y por sus valores. Es un equipo diferente", recuerda Fini.

De hecho, a este onubense siempre le ha gustado eso de ir a contracorriente. Eso de superar expectativas y mejorar las estadísticas. Así pues, cuando en 2013 un ictus le dañó la médula, dejándole postrado en una silla, con movilidad reducida en las cuatro extremidades y con las cuerdas vocales seriamente dañadas, Fini no se achantó. A pesar de no poder hablar, a través de una tablet y con la ayuda de su cuidadora Carmen, puso palabras a todo lo que sentía. Comenzó a indagar en el mundo de la neuropsicología y la consecuencia de ese nuevo aprendizaje fue Coma Inefable, un libro en el que plasmó su historia para que pudiera servir de ayuda a personas que estuvieran en su misma situación. Todo ello lo hizo con la sudadera del Athletic a cuestas. La verde. La bonita. Esa con la que vio la derrota rojiblanca ante la Real Sociedad, en ese 3 de abril para olvidar: "En ese partido tuve malas sensaciones desde el principio, no veía la idea del equipo y la presión también jugó en contra. De todas formas, un derbi es imprevisible, así que no quiero a la Real en una final", reconoce.

Por ello, como la de esta noche es ante el Barcelona, Fini se muestra más ambicioso. Casi eufórico con la posibilidad real de que su equipo levante su Copa 24: "La final ante el Barcelona la preveo más a tumba abierta porque ellos juegan muy bien pero también dejan jugar y ahí el Athletic puede hacerle mucho daño. Soy bastante optimista esta vez", explica. Con todo, dentro de esa emoción, este onubense muestra su pena por no poder celebrar este encuentro en condiciones: "La afición se merecía estar en un momento así, por lo que me imagino que mis vecinos del norte también estarán muy tristes también".

A 20 kilómetros 

La vida de Fini es tan extraordinaria y su pasión por el Athletic tan singular, que su caso no pasó inadvertido para Aitor Elizegi, con quien mantiene una relación habitual. Así pues, el coronavirus no solo privó a este onubense de disfrutar dos finales en condiciones, sino también de conocer a los jugadores y al presidente del equipo de su vida. Y es que la expedición rojiblanca en Sevilla se encuentra a tan solo 20 kilómetros de Fini, pero las restricciones sanitarias –en Andalucía está prohibido el paso a otras provincias– impiden que este aficionado pueda cumplir su sueño justo cuando más cerca lo tenía: "La frustración de saber que están a 20 kilómetros y no poder ir duele en el alma. Pero al entrenador actual tuve la inmensa suerte de conocerlo aquí en Huelva y es una persona maravillosa". A pesar de este contratiempo, Fini seguirá luciendo colores por su tierra. Seguirá escribiendo loas de sus jugadores favoritos. De Eskurza y Guerrero. De Sarabia e Iribar. Y, sobre todo, seguirá siendo el ejemplo de, como él expresa con orgullo, "los del Athletic nacemos donde nos da la gana".

"La frustración de saber que el equipo está por fin tan cerca de mi casa y no poder ir duele en el alma"

"Todos los niños eran del Madrid o del Barça, pero a mí me enamoró la filosofía del Athletic"

Serafín Correa

Aficionado del Athletic


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