Bilbao - Los peores presagios que manejaban Alberto Uribe-Echevarría y su plancha se cumplieron con la victoria de Aitor Elizegi, que se convirtió ayer en el trigésimo segundo presidente del Athletic. Un triunfo que supone una sorpresa a tenor de las previsiones que se manejaban en la previa de una jornada que acabó en sorpasso, término empleado en política y que tan de moda se ha puesto en los últimos tiempos. Ese giro en las cábalas iniciales fue tomando forma a lo largo del día a tenor de las informaciones que llegaban de las encuestas que a pie de urna y de manera periódica realizó Onda Vasca. Estas auguraban el triunfo del cocinero y empresario bilbaino; eso sí, el margen parecía bastante mayor que los escuetos 85 votos de diferencia en favor de Elizegi.
Muy activo durante toda la jornada, pendiente de saludar al mayor número de socios posibles junto a la puerta del palacio de Ibaigane, el nuevo presidente del Athletic salió eufórico a la escalinata de Ibaigane. Más comedido, el que fuera contador durante el mandato de Josu Urrutia aguardó más próximo al acceso a la zona de votación a lo largo de toda la jornada, donde también recibió el apoyo de numerosos socios. La noticia de la derrota, como no podía ser de otra manera, fue un trago amargo para su candidatura. Eso sí, Uribe-Echevarría se despidió como un señor, hasta el punto de que un buen puñado de socios y aficionados que mostraron su apoyo a Elizegi y que aguardaban la proclamación del nuevo presidente, le dedicaron varios aplausos en el que fue su última comparecencia como candidato.
El perdedor de una noche electoral histórica, la más reñida de cuantas se recuerdan en la centenaria historia del club, se alejó de cualquier tipo de mensaje revanchista y animó a toda la masa social del club, incluido ese 54% de socios que no votó, a remar todos en la misma dirección. Comenzó su mensaje agradeciendo, como no podía ser de otra manera, a todos los participantes de la fiesta de la democracia en clave rojiblanca así como a aquellos que apostaron por otorgarle su confianza: “Gracias a todos por venir. Muchas gracias a la gente que nos ha votado”.
el buen perder Acto seguido, se acordó del vencedor, al que tendió su mano desde ya mismo para trabajar en pos del Athletic. “Antes de las votaciones he dicho que el Athletic cuando está dividido es vulnerable y cuando está junto es muy fuerte. Por lo tanto, lo primero es felicitar a Aitor Elizegi, al presidente del Athletic, al que tendemos la mano desde mañana mismo para aquello en lo que considere necesario que nos necesite. Y de verdad, todos con él a remar en la trainera porque eso será bueno para el Athletic. Yo, desde luego lo voy a hacer. ¡Aúpa Athletic!”, agregó.
Pese a la derrota, aseguró que tanto él como las dieciséis personas que le han acompañado a lo largo de toda la campaña electoral se encontraban “bien”, aunque recordó que se habían “presentado para ganar”. “Pero estamos bien porque lo que decía antes es cierto. Tenemos la conciencia tranquila y creemos que hemos hecho lo que teníamos que hacer. Los socios y las socias han decidido lo que han decidido, tenemos un nuevo presidente y hay que felicitarle y estar con él. De verdad, esto es la cosa más democrática y la más normal que tenemos que tener”, puntualizó.
Al ser cuestionado por una posible división en la masa social con tan apretados resultados, apuntó que “la afición no tiene que estar dividida”. “La afición no, lo que está dividido es el voto”, agregó antes de pedir de nuevo y “por favor”, que “los socios y socias rememos todos y todas en favor del nuevo presidente del Athletic. Tenemos que estar todos con él porque de verdad, nunca he dicho nada que no crea, tenemos que estar con el presidente. Tenemos que ser todos uno y un equipo muy fuerte porque somos lo que somos porque somos todos uno”.