En la anteiglesia de Garai, la parroquia de Elizabarri se transformó en un lugar donde la música se vuelve algo más que sonido: se convierte en experiencia.

El concierto, organizado por el Ayuntamiento y con la colaboración de la Diputación Foral de Bizkaia, fue presentado por el propio alcalde, Erramun Osa.

El saxofonista Iñaki Bermúdez Sáez y la pianista Yume Takasaki ofrecieron una actuación vibrante, llena de matices, estilos y emoción. Uno de los momentos más especiales fue, sin duda, el estreno mundial de la obra de Albert Guinovart: un ciclo de cuatro fantasías sobre canciones griegas, creado especialmente para este dúo y que se pudo escuchar por primera vez en Garai.

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El programa llevó a los asistentes por un recorrido musical diverso, con obras de Miquel de Jorge Artels y Jesús Guridi, y un emocionante guiño a la música tradicional vasca, con piezas como “Txoria txori” y “Xalbadorren heriotzean”.

El público, entregado, apenas podía contener los aplausos, que acabaron brotando entre pausas. Y como si la magia alcanzara todo lo que rodeaba el templo, hasta un burro cercano se sumó con su rebuzno en uno de esos silencios llenos de música.