Lezama. Parece que a Marcelo Bielsa no le disgustó el novedoso retoque que introdujo sobre la marcha en la línea defensiva durante el encuentro del pasado domingo en San Mamés. En la sesión vespertina de ayer en Lezama ensayó con un once que bien podría ser el que actuase de salida en Getafe y en el mismo colocó a Aymeric Laporte en la demarcación de lateral izquierdo, en una línea que completaron Iraola, San José y Ekiza. Es la zaga con la que el Athletic afrontó la recta final del choque con el Valencia, una vez hubo sido sustituido Jon Aurtenetxe, quien ayer estuvo encuadrado en el equipo que ejerció de sparring para los titulares, una mezcla de jugadores que incluía a gente del filial y del Basconia.

En el equipo que el técnico probó ayer figuraba Ander Herrera, apto después de haber causado baja por sanción el último fin de semana, al lado de Iturraspe y De Marcos, mientras que en la línea más ofensiva ubicó a Muniain con Susaeta y Aduriz. Las molestias físicas que acusa Ibai Gómez, titular en la banda izquierda en los compromisos más recientes, favorecen las opciones de un Muniain que además tuvo después de muchos meses la fortuna de reencontrarse con el gol en la portería levantina.

A falta de dos entrenamientos no se puede dar por definitivo lo observado ayer, pero merece ser tomado en consideración. Por un lado, quedaría pendiente de confirmación el estado de Ibai, que ya se ha perdido dos jornadas de trabajo con el grupo por culpa del pubis. Por otro, estaría el tema de Aurtenetxe, quien no atraviesa su mejor momento deportivo y ya ha sido sustituido en cinco de las últimas nueve jornadas en que ha participado como titular. Así ocurrió ante Zaragoza, Betis, Espanyol, Real Sociedad y Valencia.

Es notorio que el joven defensa, al que le costó integrarse en la competición en el inicio de curso por culpa de una lesión, no ha acabado de asentarse a pesar de contar con la confianza del técnico. Su rendimiento ha decaído respecto al que alcanzó a lo largo de la campaña anterior y tampoco extrañaría que perdiese el puesto de cara a la cita del sábado en Madrid. La alternativa de Laporte en el costado izquierdo se convierte en la cuarta que impulsa Bielsa, después de experimentar con Iñigo Pérez, de baja desde hace muchos meses, Castillo, que no cuenta en los planes del rosarino, y De Marcos.

Bielsa dedicó cerca de una hora de la sesión vespertina a insistir en dos aspectos: la salida de la pelota del área propia y la presión sobre la salida ajena. No fue un partidillo al uso, como el que tuvo lugar en la matinal con el grueso de los suplentes. Sin concesiones, sin margen para la relajación, el técnico no dejó de jalear, corregir y abroncar, quería máxima intensidad en cada situación. Así, interrumpía cada jugada una vez se había traspasado el centro del campo o, en su caso, se efectuaba el robo. Y vuelta a empezar. La culminación de las acciones no le interesaba, solo quería aplicación en ambas facetas, el despliegue y la contención.

Hoy la plantilla rojiblanca está citada a las 17.00 horas en Lezama y quizás haya la oportunidad de despejar las posibles dudas, si bien lo presenciado ayer tiene visos de ser la elección definitiva del míster de cara al partido más inminente, el del sábado ante el Getafe.