Conservadores y liberales polacos se enfrentarán en la segunda ronda

El presidente Andrzej Duda obtuvo el domingo un 43,67% de los votos y su rival, Trazkowski, un 30,4%

30.06.2020 | 00:32

varsovia – El presidente de Polonia, el ultraconservador Andrzej Duda, obtuvo este domingo un resultado mejor del esperado, aunque su rival, el liberal Rafal Trazkowski, mantiene sus opciones de cara a la segunda ronda en lo que será una competición muy ajustada.

Al término del recuento oficial, conocido ayer, Duda se había hecho con el 43,67% de los sufragios, más de lo que pronosticaba la mediana de los sondeos calculada por el portal Ewybory.

De acuerdo con esta misma fuente, ambos aspirantes podrían quedar empatados en la segunda ronda, en la que las encuestas otorgan incluso una ligera ventaja a Trzaskowski, actual alcalde de Varsovia, que cosechó este domingo un 30,4% de los sufragios.

Todo dependerá, según los expertos, de cómo se comporten los votantes de los candidatos que han quedado fuera en esta primera ronda, entre ellos los de Szymon Holownia, un periodista de perfil católico pero liberal que quedó tercero con un 13,85% de los votos, así como los de la ultraderecha.

Los partidarios de Holownia podrían inclinarse mayoritariamente por Trzaskowski, que aspira a encarnar el cambio para todos los descontentos con la deriva autoritaria del Partido de la Ley y la Justicia (PiS), la formación gobernante por la que está respaldado Duda.

La izquierda, en sexto lugar Lo mismo ocurriría con los votantes del izquierdista Robert Biedron, único candidato que defiende explícitamente el matrimonio igualitario y la separación entre iglesia y estado, y que sin embargo quedó en sexto lugar, con tan solo un 2,21% de los sufragios, por detrás del líder del Partido Campesino Polaco.

Duda, por otro lado, no tardó en cortejar a los votantes del ultraderechista Krzysztof Bosak, que con un 6,75% de los votos quedó en cuarto lugar, afirmando, en una intervención radiofónica en la mañana de ayer, que los programas de ambas candidaturas tienen puntos en común.

Entre ellos se encuentra la concepción "tradicional" de la familia y el rechazo al colectivo LGTB, que ha sido uno de los ejes de la campaña.