La sanidad pública ampliará el grupo de edad de las mujeres convocadas a las mamografías de cribado. Hasta ahora, este programa se dirigía a mujeres de entre 50 y 69 años. Sin embargo, tras el último acuerdo de la Comisión de Salud Pública, las comunidades autónomas deberán extender de forma obligatoria esta población diana para cubrir desde los 45 hasta los 74 años. Ahora lo debe aprobar la Comisión Interterritorial.
Las autonomías disponen de un plazo de seis años para alcanzar una cobertura cercana al 100 % en estos nuevos rangos. Algunas de ellas, como Euskadi, ya se han adelantado. La ministra de Sanidad, Mónica García, ha destacado que este paso salvará vidas: “La evidencia científica nos señala que había que tomar esta medida, ya que muchos casos aparecen antes de los 50 años. Además, para las mujeres mayores de 70, el cribado sigue siendo una herramienta muy útil para detectar tumores a tiempo”.
Euskadi amplía ya las mamografías a mujeres desde los 45 años
El Programa de Detección Precoz del Cáncer de Mama de Osakidetza ya se encuentra en plena ampliación progresiva de su población preferente. Para rebajar el límite inferior de acceso y adaptarse a las directrices europeas, Euskadi ha diseñado un calendario progresivo dentro de su Plan Integral de Oncología. En 2026 se ha incorporado activamente a las mujeres de 48 y 49 años. De cara a 2027, la cobertura se ampliará formalmente para citar a la población femenina a partir de los 45 años.
De igual modo, el tramo superior del programa se extenderá paulatinamente hasta alcanzar los 74 años. En Euskadi se diagnostican en torno a 1.700 nuevos casos de cáncer de mama al año, consolidándose como el tumor más frecuente entre la población femenina.
Estas citas, que consisten en una prueba bilateral de doble proyección, se programan estrictamente cada dos años. Osakidetza gestiona el proceso de forma automática enviando una carta oficial con la fecha y hora asignadas al domicilio de la usuaria. Los resultados se remiten por correo postal en pocos días. Si se detecta cualquier anomalía, el propio servicio médico tramita de forma preferente una cita hospitalaria para realizar los exámenes complementarios necesarios.
Solo con este cribado preventivo se diagnosticaron 751 tumores de mama en 2024, último ejercicio del que se han publicado datos. Supone el dato anual más alto registrado hasta la fecha en el histórico de Osakidetza.
El diagnóstico precoz permite curar nueve de cada diez tumores
La distribución de esos diagnósticos según la edad muestra que la mayoría se localizó en la franja de mayor riesgo. En concreto, el 84% de los casos se detectó en mujeres de 50 a 69 años por ser la población diana principal. El 16% restante correspondió a mujeres de 40 a 49 años que acudieron a la cita por tener antecedentes familiares directos.
Euskadi mantiene una de las tasas de participación más altas de Europa, en torno al 80%. Gracias a este diagnóstico temprano, nueve de cada diez mujeres con cáncer de mama logran curarse. La eficacia de esta detección precoz radica en que permite aplicar terapias mucho menos invasivas. De hecho, en el 84% de los casos detectados mediante el cribado, Osakidetza aplica un tratamiento conservador que evita la extirpación completa de la mama.
La ampliación de los cribados responde a las recomendaciones del Consejo de la Unión Europea y a la realidad clínica del Estado, donde el 10 % de los cánceres de mama se diagnostican en menores de 50 años. La medida también se apoya en la experiencia de comunidades como Navarra, Castilla y León, La Rioja, Castilla-La Mancha y Galicia.
En el grupo más joven, el cribado reduce la mortalidad y ayuda a localizar tumores en fases iniciales. Los datos de Navarra muestran una tasa media de detección del 4,20 % entre 2022 y 2024, similar a la del grupo de 50 a 54 años. Por su parte, Galicia registró en 2023 una tasa de detección del 8,7 % en el tramo de 70 a 74 años, una cifra superior a la del grupo de 65 a 69 años.
María Varela, paciente de cáncer de mama metastásico e impulsora de la campaña change.org/MamografiasALos40, ha celebrado la medida, aunque exige al Ministerio que su implantación real concluya este mismo año. Tras entregar 65.000 firmas en marzo para pedir que el inicio de las pruebas se adelante a los 40 años, Varela se mantiene firme. “Estoy muy agradecida, pero ahora toca vigilar los próximos pasos para que el cribado se adelante antes de que acabe el año, como prometieron. Queremos verlo cumplido en 2026”, ha dicho.