"He conseguido volver a ser yo misma”. Así se expresa Mari, una guipuzcoana de 83 años que explica que tras fallecer su marido hace un año, se paralizó su vida. Sin embargo, pronto Adinkide tocó a su puerta, una ONG que pretende combatir la soledad de los mayores. Desde entonces, ha vuelto a sentir que volvía a tener su propia personalidad, y a hacer cosas, socializar, participar en multitud de talleres con la gente del barrio... 

Y es que implicar al vecindario en el cuidado de los mayores, tejiendo para ello redes, es la labor que realiza la asociación de Pasaia, para enfrentar así la soledad. Como explica Blanca Caballero, se hace a través de acompañamiento afectivo buscando vecinas que estén cerca de su entorno, para generar un vínculo de amistad.

Así, realizan actividades juntas, como paseos, ir al cine... nosotras somos el nexo entre las personas mayores y las que quieren hacer voluntariado, bueno lo llamamos buena vecindad, estar pendiente de la persona mayor que vive cerca”, sostiene.

Adinkide busca un acompañamiento afectivo a través de la vecindad. Arnaitz Rubio

De hecho, también cuentan con un programa más individualizado, enfocado a las personas mayores de más vulnerabilidad, a las que les cuesta más salir en grupo, salir de casa... por razones físicas o anímicas. “Y ahí encontramos una persona voluntaria para que semanalmente esté pendiente de ella, por si quiere salir, no... es una relación más individual, aunque de vez en cuando se unen al grupo”. 

“Se busca promover espacios de encuentros comunitarios para que conozcan a más gente de su barrio”

Y también cuentan con otro programa, Grandes vecinos, Auzokide bikainak, que es más grupal. Es el programa preventivo de soledad. En este caso, según apunta Blanca Caballero “se busca promover espacios de encuentros comunitarios para que conozcan a más gente de su barrio”. Entre las actividades que realizan está un club de lectura con la Fundación Goienetxe. Una actividad en la que participa también Mari, que cuenta que hace también ganchillo, teatro.... “hay muy buen ambiente en todos los talleres”, sostiene contenta. 

"Cuando murió mi marido me quedé muy plana, y ahora he vuelto a ser yo, estoy recogiendo cosas bonitas de la vida”

De hecho, asegura que si llega a saber antes de la existencia de Adinkide, hubiese sido parte mucho antes. Y el motivo es claro: “Me ha vuelto mi manera de ser. Cuando murió mi marido me quedé muy plana, y ahora he vuelto a ser yo, estoy recogiendo cosas bonitas de la vida”, asegura la guipuzcoana. Y no quiere dejar pasar la oportunidad de admirar el trabajo de Blanca : “Es un cielo de chica, todas lo pensamos. Es la mejor”, subraya emocionada.

Además de fomentar las relaciones sociales, la ONG conecta a las personas mayores con otros recursos que hay en su barrio, no solo con vecinos y vecinas. No solo crea un vínculo de amistad, sino también con servicios, asociaciones, actividades que hay en el barrio... “Y a nivel barrio, proponemos cosas”. Por ejemplo, cuando realizaron talleres de expresión corporal se juntaron con otros grupos del barrio, “para compartirlo con ellos”, hicieron también un encuentro con un coro de Trintxerpe, con un grupo de euskal dantza... “Es ir abriendo más puertecitas a las personas mayores para que conozcan más cosas y personas y que se puedan sentir protagonistas de su propio barrio”. 

Trabajo en equipo

De esa forma, hace “que puedan ocupar su espacio en el barrio, porque muchas veces se sienten invisibilizadas”, asegura la responsable de Adinkide. Además, según subraya desde la ONG el objetivo es “colaborar”, y buscan hacerlo con otras entidades para ver qué hacen, cómo trabajan por ejemplo la asociación de fiestas y como participan las mayores ahí. “Y estamos disponibles para buscar puntos en común con entidades del barrio; encaja muy bien con la propuesta de la Diputación de Gipuzkoa; es decir con el ecosistema local de cuidados”

“Nos enfocamos en lo relacional, y en generar red para la persona mayor, pero si va mas allá lo derivo a los otros agentes del ecosistema"

Así las cosas, como explica Caballero, “en colaboración con entidades público privadas busca mejoría en la calidad de vida de las personas mayores”. Consiste en la colaboración de distintos servicios para trabajar como un equipo, y no como entidades separadas. “Nos enfocamos en lo relacional, y en generar red para la persona mayor, pero si va mas allá lo derivo a los otros agentes del ecosistema. Somos una mirada desde el terreno”, zanja Caballero. 

Te puede interesar:

En corto


Ecosistemas. Doce municipios de Gipuzkoa impulsan ecosistemas locales de cuidados bajo la Estrategia Zaintza HerriLab. Están ya en marcha en Donostia, Errenteria, Arrasate, Hernani, Pasaia, Azpeitia, Elgoibar, Oiartzun, Aretxabaleta, Urretxu, Usurbil, Zestoa, Legorreta y también en Lizartza.