La industria sigue exhibiendo su capacidad de resiliencia. No son tiempos sencillos para ninguna empresa, pero el tejido industrial trata de adecuarse a ellos. Eustat comunicó hoy que la producción industrial creció en Euskadi un 1,9% interanual en abril, con dos apartados especialmente positivos: los bienes de consumo -que no suelen ser el eje central de la actividad del sector- y los bienes de equipo, un área en la que Euskadi sí atesora más tradición y en la que el dato de subida permite aventurarun cierto mantenimiento positivo de la actividad al menos hasta la llegada del verano.

Es preciso tener en cuenta que la estadística toma como comparación el mes de abril del pasado año, cuando la economía mundial estaba en plena tormenta por la entrada en funcionamiento de los aranceles por parte de Estados Unidos al resto de grandes bloques económicos, entre ellos la Unión Europea. En medio de esa incertidumbre, se puso en marcha también un escudo industrial por parte del Ejecutivo vasco valorado en más de 2.000 millones de euros para hacer frente a esos sobrecostes.

En cualquier caso, el balance hecho público ayer recoge, además, que en términos intermensuales –sobre marzo, el mes anterior– el índice de producción industrial en Euskadi también aumentó, en este caso en un 3,8%. Supone, además, poner freno a cinco meses consecutivos de descensos interanuales. 

El mes pasado, la caída interanual fue del 3,3%, anotándose entonces los primeros efectos negativos de los conflictos en Oriente Medio, que ahora parecen quedar diluidos. La mejor noticia la constituye el ascenso de los bienes de equipo, entre los que se incluyen algunos de los sectores más importantes para la industria vasca, como la fabricación de vehículos de motor, la construcción ferroviaria y el desarrollo aeronáutico y naval. De esta forma, se incrementó en un 6,2% con respecto a abril del año anterior. Además, la producción de bienes de consumo registró una subida interanual del 3% en abril de 2026 para el conjunto del sector.

El aumento se debe tanto a la evolución de los bienes de consumo duradero, cuya producción creció un 2,7%, como al aumento del 3% en los bienes de consumo no duradero. Entre los bienes de consumo duradero se incluye, entre otros, la fabricación de muebles y aparatos domésticos, mientras que entre los Bienes de consumo no duradero, por su parte, están presentes las actividades de procesado y conservación alimentaria, la fabricación de productos para la limpieza e higiene, los productos farmacéuticos, así como la confección de prendas de vestir.

No obstante, en otros sectores se producen de nuevo caídas. En los bienes intermedios, donde se incluyen la metalurgia y fabricación de productos metálicos, la industria química y la fabricación de productos de caucho y plástico, la producción disminuyó un 0,8% en términos interanuales. Asimismo, la producción de energía en abril fue un 0,9% inferior a la observada el mismo mes del año anterior. En este sector se incluyen la producción y el suministro de energía eléctrica y el refino de petróleo. En esta materia, el bloqueo del Estrecho de Ormuz sí parece haber afectado a toda la cadena asociada, lo que ya está encareciendo el precio del queroseno, el combustible que emplea la aviación comercial en su actividad.