investigación en ratones

Consumir alcohol provoca ganas de comer porque usa los mismos circuitos cerebrales que la dieta alta en grasas

La obesidad y el alcoholismo son dos de los trastornos crónicos más comunes en EE.UU.

09.02.2020 | 00:39
Botellas

La obesidad y el alcoholismo son dos de los trastornos crónicos más comunes en EE.UU.

MADRID. "La obesidad y el alcoholismo, dos de los trastornos crónicos más  comunes en Estados Unidos, pueden estar relacionados con que el  consumo excesivo de dietas ricas en grasa y el abuso de alcohol  pueden utilizar el mismo circuito cerebral", explican los  investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad del  Estado de Pennsylvania. Su hipótesis coincide con investigaciones  previas que sugieren que el consumo de alcohol afecta las mismas  reas del cerebro que controlan el comer en exceso.

El equipo de investigación estudió los patrones de alimentación y  bebida de tres grupos de ratones machos adultos tempranos. Un grupo  tuvo acceso continuo a una dieta alta en grasas y acceso limitado al  agua potable mezclada con alcohol (cuatro horas por día, cuatro días  a la semana; un segundo grupo siguió una dieta normal para roedores y  el mismo acceso limitado a la bebida alcohólica, mientras un tercer  grupo tuvo acceso limitado tanto a la dieta alta en grasas (con una  dieta normal durante los periodos de no acceso) como a la bebida  alcohólica.

El equipo de investigación incrementó gradualmente la proporción  de alcohol a agua potable de 10 a 20 por ciento en el transcurso de  ocho semanas. A todos los animales también se les ofreció acceso  total al agua potable durante todo el ensayo.

El grupo de dieta de atracones mostró un aumento de peso y un  ciclo de pérdida de peso asociados con comer en exceso. Esos ratones  también bebieron más alcohol que agua durante su período de acceso,  mostrando una clara preferencia por el alcohol. Los otros grupos  bebieron menos alcohol que el grupo de dieta de atracones.

Aunque no se han estudiado los resultados a largo plazo en seres  humanos, los obtenidos por este estudio sugieren que limitar el  acceso a alimentos con alto contenido de grasa promueve patrones de  alimentación similares a los atracones, que a su vez activan el  cerebro para consumir alcohol. "Dada la creciente tasa de consumo  excesivo de alcohol y las tasas de obesidad en general, creemos que  este nuevo modelo de ratón será de importancia crítica en el futuro  cercano", avanza Caitlin Coker, primera autora del estudio, que ha  sido presentado en la reunión anual de la Sociedad Americana de  Fisiología (APS), en Orlando (Estados Unidos).