Pablo Casado se abrazará de nuevo a Vox en Colón contra los indultos

El líder del PP asistirá en persona mientras Sánchez asume el coste y agiliza la reforma del delito de sedición

31.05.2021 | 14:19
Pablo Casado y Santiago Abascal juntos en la concentración que se convocó en contra del diálogo con Catalunya en 2018

Pablo Casado ha deshojado la margarita y nuevamente se manifestará en la Plaza de Colón junto a Vox, esta vez contra los indultos a los presos soberanistas que maneja aplicar el Gobierno de Pedro Sánchez. Desde Génova han querido justificar su asistencia presencial señalando que se trata de un acto convocado por la plataforma Unión 78, impulsada por Rosa Díez, María San Gil o Fernando Savater, entre otros, de forma que "todas las iniciativas pacíficas y cívicas en contra de los indultos van a contar con el apoyo del PP, desde su presidente hasta el último afiliado", según apuntó el secretario general, Teodoro García Egea. Fuentes del partido se excusan en el hecho de que no tienen intención de hacerse una fotografía como la retratada en febrero de 2019 tras la concentración contra la mesa de diálogo. El líder del PP ha defendido en Financial Times que "España necesita un Gobierno de salvación nacional".

Mientras, Sánchez restó importancia al "coste" político que pueda tener para su Ejecutivo el tema de los indultos porque "ayudar a resolver problemas no representa tal coste" y por el bien de la "cohesión" y la "concordia". En este marco, Moncloa está agilizando la reforma del delito de sedición para rebajar a la mitad las penas ahora previstas de entre 8 y 15 años de cárcel. La modificación está preparada desde hace tiempo y a la espera del momento oportuno para comenzar su tramitación en el Congreso. El Ejecutivo se plantea llevarla al Consejo de Ministros en las próximas semanas, antes incluso de aprobar los decretos de los indultos. Los comunes pretenden que esos beneficios alcancen igualmente a quienes se exiliaron tras el agitado octubre de 2017, entre ellos Carles Puigdemont. Ese es precisamente el temor del PP, quien considera que la reforma supondría un "traje a medida" tanto para los presos como para quienes abandonaron el Estado de forma que "no tengan que venir a rendir cuentas".

Entre tanto, Esquerra desveló su intención de que Oriol Junqueras sea uno de los miembros presentes en la mesa de diálogo.

 
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