El PNV insiste en eliminar la subida al diésel y el Gobierno se abre a negociarlo

Los jeltzales presentan 85 enmiendas a los PGE y condicionan su voto a la "voluntad real" del Ejecutivo de atenderlas

18.11.2020 | 00:57
El portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban, conversa con su homólogo de ERC, Gabriel Rufián, durante un pleno del pasado mes de enero.

El PNV presentó 85 enmiendas parciales a los Presupuestos Generales del Estado (PGE), relacionadas mayormente con proyectos económicos, inversiones en infraestructuras y transportes, y planes educativos y culturales. De entre ellas, vuelve a destacar la que ha sido la piedra en el zapato en las conversaciones de los jeltzales con el Ejecutivo español: la eliminación de la subida de la tasa al diésel prevista en el proyecto presupuestario del PSOE y Unidas Podemos.

De esta manera, el PNV insiste en la retirada del incremento de este impuesto como condición para poder dar su apoyo a las Cuentas de 2021. Y todo apunta a que dicha insistencia ha dado sus frutos vistos los movimientos en el Gobierno español, cuya portavoz y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, no descartó ayer la posibilidad de "ceder" en este ámbito y mostró su "disposición" a sentarse a hablarlo con los jeltzales.

A la par que presenta sus enmiendas al proyecto presupuestario, el PNV recuerda que se enmarcan en unas Cuentas "limitadas" a la espera de los futuros fondos europeos, ya que es precisamente en esas partidas "donde se encuentra el grueso transformador e importante" de los PGE para el año que viene. En cualquier caso, los seis diputados jeltzales confían en que sus 85 propuestas sean escuchadas e incorporadas a los Presupuestos. De ello dependerá el sentido de su voto en la votación final, "de la concreción y voluntad real del Ejecutivo de avanzar en estas propuestas y cumplir con los compromisos ya adquiridos con el Grupo Vasco".

En el ámbito fiscal, el PNV ve indispensable corregir la subida del diésel y confía en reconducirlo en el trámite de enmiendas parciales para "evitar un impacto económico negativo que podría poner en riesgo dos millones de puestos de trabajo", según estimaciones del sector y de los sindicatos. Otra propuesta que resaltan los de Aitor Esteban es destinar un fondo de 50 millones de euros para un Plan Renove de la máquina herramienta.

En cuanto al bloque de infraestructuras, el Grupo Vasco pide al Gobierno español que aumente las partidas destinadas a la mejora y accesibilidad de "distintas estaciones de Cercanías de los Territorios Históricos". Se trataría de 21 millones de euros para proyectos entre los que destaca el soterramiento del tren en el barrio de Zorrotza.

Entre las enmiendas parciales también figuran partidas para el aeropuerto de Foronda (2,3 millones) y para los puertos de Bilbao y Pasaia (23 millones en diez propuestas). El PNV también apuesta por reforzar infraestructuras hidráulicas en Araba y por impulsar un proyecto contra inundaciones en la capital vizcaina.

Respecto a los "proyectos de futuro", los jeltzales presentan un amplio paquete de enmiendas destinadas al ámbito de la energía, así como a la I+D+i universitaria. También se incluye en esta batería de propuestas el fomento de la contratación y el empleo. Para ello, el PNV apuesta por el trabajo en el sector público y la consolidación de los interinos, a la par que pide la "correcta cobertura" de puestos en la planta judicial.

Por último, también figuran reivindicaciones históricas como ceder al Ayuntamiento de Donostia la propiedad de los terrenos que ocupa el cuartel de Loiola, la presencia de la CAV en la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), y la gestión y explotación de los Paradores de Turismo ubicados en Euskadi.

Moncloa se abre a negociar
 

Por su parte, el Gobierno español tiende la mano para negociar las enmiendas del PNV y, según afirmó María Jesús Montero, están en "disposición de hablar y ceder" en algunas cuestiones como la subida del diésel. "La realidad de los números y las cifras marca que en este proyecto de PGE tendremos que ceder en algunas cuestiones a cambio de sumar esfuerzos y apoyos", admitió la ministra portavoz.

En cualquier caso, Montero defendió gravar el diésel ya que "no es una medida recaudatoria", sino que "persigue disuadir conductas agresivas contra el medio ambiente y empezar a estimular otros hábitos de consumo".

"La realidad de los números marca que tendremos que ceder en algunas cuestiones"

maría jesús montero

Ministra de Hacienda