El debate continúa mañana con ERC, PNV, Grupo Mixto y PSOE, antes de la primera votación

09.02.2020 | 10:05
El portavoz del PNV Aitor Esteban (d), durante la primera jornada del debate de investidura

MADRID. A las nueve de la mañana subirá a la tribuna el portavoz de ERC,  Gabriel Rufián, y, cuando termine de discutir con el candidato, hará  la propio el del PNV, Aitor Esteban.

Después será el turno del Grupo Mixto, cuyos representantes  tomarán la palabra de mayor a menor. Así, irán debatiendo con  Sánchez, consecutivamente, Laura Borràs (Junts), Mertxe Aizpurua (EH  Bildu), Ana Oramas (Coalición Canaria), Sergio Sayas (Unión del  Pueblo Navarro), Joan Baldoví (Compromís) y José María Mazón (Partido  Regionalista de Cantabria).

La última intervención de la segunda jornada del debate de  investidura la protagonizará la portavoz del Grupo Socialista,  Adriana Lastra.

Tras los debates de los portavoces con Sánchez, se procederá a la  votación, que se hace por llamamiento y cada diputado se pone en pie  para proclamar su voto, lo que lleva su tiempo. La hora en que se  anuncie el resultado marcará el Pleno que habrá que celebrarse 48  horas en caso de que Sánchez no logre este martes la mayoría absoluta  (176 diputados) que se requiere en el primer intento.

Dado que esa primera votación no tiene visos de producirse antes  de las 16.00 horas, todo apunta a que la segunda votación, que se  celebrará el jueves, tendrá lugar a partir de primera hora de la  tarde. Todo dependerá, no obstante, del tiempo que dedique Sánchez a  debatir con los portavoces que intervendrán el martes.

En la sesión que casi con toda probabilidad habrá que convocar el  jueves, el candidato tendrá diez minutos para pedir el respaldo de la  Cámara, y los representantes de los grupos parlamentarios dispondrán  de cinco minutos cada uno. En total, una hora más antes de empezar la  segunda votación por llamamiento, en la que al candidato ya le basta  con mayoría simple (más sies que noes).

SI FALLA, DOS MESES HASTA EL 23 DE SEPTIEMBRE
En el caso de que Sánchez fracase y no se logre una alternativa  viable en los dos meses posteriores a la primera votación, esto es  hasta el 23 de septiembre, el rey, con el refrendo de la presidenta  del Congreso, deberá disolver las Cortes Generales al día siguiente y  convocar nuevas elecciones 47 días después, el domingo 10 de  noviembre.

Esta repetición de elecciones ya se produjo en 2016 cuando, tras  la fallida investidura de Sánchez con apoyo de Ciudadanos de  principios de marzo, pasaron los dos meses sin que prosperara ninguna  candidatura y las Cortes se disolvieron para repetir los comicios el  26 de junio de ese año.

Ante el riesgo de que una nueva repetición de elecciones en plena  Navidad, los partidos acordaron modificar la ley electoral para  introducir una disposición adicional estableciendo que, en los casos  de repetición de los comicios por falta de investidura, se acortaran  los plazos del procedimiento electoral, bajando de 54 a 47 días.

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