Jonan Fernández, secretario de ddhh

"Si el GAL y la tortura merecen la condena de todos, no se puede hacer una excepción con ETA"

Fernández afirma que cualquier violación de DDHH "necesita un  reproche" y, "mientras eso no se produce, se avanza a trancas y  barrancas"

09.02.2020 | 07:36
Jonan Fernández, secretario general de Convivencia

 "Una violación de DDHH necesita un reproche y mientras no sucede, se avanza a trancas y barrancas", asegura

BILBAO. "Para hablar del futuro y convivencia es muy importante que haya  un acuerdo de todas las tradiciones políticas sin excepción, que haya  un mínimo en que nos pongamos de acuerdo: que todas las vulneraciones  de derechos humanos, incluidas las de ETA merecen una valoración  crítica sobre lo que supusieron", ha añadido.

En declaraciones a Radio Euskadi, Fernández se ha referido al hecho de que todos los grupos  parlamentarios vascos respaldaran la pasada semana con su voto la  creación de una jornada anual de recuerdo a las víctimas de la  tortura, tomando como referencia el día internacional del 26 de junio  impulsado por la ONU.

A juicio de Fernández, se trata de "un paso muy importante" que  hay que valorar tanto por el contenido como por la forma. "El avanzar  en la convivencia y reconocimiento de todas las víctimas de Derechos  Humanos es una tarea compleja y hay que intentar trabajar por el  camino del consenso", ha defendido.

Para Fernández, que en un "tema tan delicado" como el de las  torturas se pueda dar un paso "marca una senda por la que hay que  continuar". "En materia de víctimas de tortura se han dado pasos muy  importantes y ahora se está impulsando la ley de víctimas de abusos  policiales. Este acuerdo del Parlamento es un paso más en esa línea",  ha incidido.

Cuestionado por la posibilidad de configurar una comisión de la  verdad, ha destacado que "la metodología para avanzar hacia la verdad  pueden ser variadas, de tal modo que las comisiones de la verdad es  una posibilidad con ventajas y desventajas".

"En el caso vasco avanzamos por parcelas, elaborando informes que  desvelan la verdad de determinados hechos. Se han hecho informes  sobre las torturas, de la realidad de las personas amenazadas... en  todo caso, para avanzar es muy importante que haya un punto de  acuerdo mínimo que es que cualquier violación de Derechos Humanos  ocurrida en el pasado necesita una valoración crítica y clara; un  reproche claro", ha indicado, para añadir que, "mientras eso no se  produce, se avanza a trancas y barrancas".

Por ello, Fernández ha considerado que si las torturas o los  asesinatos cometidos por el GAL u otras organizaciones terroristas  "merecen la más firme reprobación y condena por parte de todos, no se  puede hacer una excepción cuando hablamos de ETA".

"Para hablar del futuro y convivencia es muy importante que haya  un acuerdo de todas las tradiciones políticas sin excepción en que  haya un mínimo en que nos pongamos de acuerdo: que todas las  vulneraciones de Derechos Humanos, incluidas las de ETA, merecen una  valoración crítica sobre lo que supusieron", ha resaltado.

"HERIDAS PROFUNDAS"

Tras afirmar que las heridas que deja el terrorismo son "muy  profundas y no se borran de un día para otro", ha considerado  necesario "el paso del tiempo para su curación". No obstante, ha  lamentado que "determinados discursos políticos intentan  instrumentalizar para objetivos partidarios la realidad de las  víctimas".

"Frente a esto hay que trabajar en una línea positiva de  colaboración con las víctimas buscando consensos", ha indicado, para  añadir que alguna de las iniciativas de diálogo entre víctimas de  diferentes signos datan del año 2003.

No obstante, ha advertido de que todo trabajo en relación con las  víctimas y las consecuencias del terrorismo "tiene que ir acompañado  a una censura de lo que supuso el uso de la violencia". "Que no tiene  que volver a ocurrir porque estuvo mal y fue injusto", ha resaltado.