Una maniobra política muy polémica

A dos meses de la salida del Reino Unido, la opción de un ‘divorcio’ a las bravas cobra cada vez más fuerza

09.02.2020 | 13:42
Algunos ciudadanos se concentraron frente a Westminster.

Londres - La oposición lleva tiempo preparándose con el fin de impedir cualquier maniobra del Ejecutivo británico que empuje a la isla a salir sin acuerdo de la UE. Ayer miércoles, el Gobierno conservador dio un golpe de efecto para enmudecer a la Cámara de los Comunes y eliminar esta opción

La jugada consiste en posponer el fin del actual Parlamento desde el 11 de septiembre hasta el 14 de octubre, día programado para el arranque de la nueva legislatura. Ese mismo día se produciría la presentación del programa de gobierno para el periodo pos-Brexit. Además, el Consejo Europeo se reúne tres días después, el 17 y 18 de octubre, en torno a la cumbre de otoño con todos los ojos puestos en la salida británica. Eso sí, los diputados tendrían un margen de poco más de una semana para maniobrar in extremis, ya que están llamados a volver del parón estival el próximo 3 de septiembre. Otra opción que toma fuerza es la posibilidad de que se produzca una moción de confianza contra el primer ministro en los próximos días o durante las dos últimas semanas de octubre.

Entretanto, la Comisión Europea ha guardado silencio. "No comentamos procedimientos internos y no vamos a especular sobre qué significa esto en términos de próximos pasos en el Reino Unido", señaló Mina Andreeva, portavoz del Ejecutivo comunitario, en la rueda de prensa diaria.

Quien sí se ha pronunciado es la eurodiputada francesa Nathalie Loiseau, muy cercana al presidente Emmanuel Macron. "Vemos venir un Brexit sin acuerdo. Aquí, además, se avecina un Brexit sin debate.¿Qué enfermedad padece la democracia británica que teme debatir ante una de las decisiones más importantes de su historia?", señaló la exministra de Asuntos Europeos a través de Twitter.

Con la llegada del euroescéptico Boris Johnson al 10 de Downing Street la relación entre Londres y Bruselas se ha vuelto más tosca. Lo que no cambia es que ambos aseguran que no desean una salida abrupta, pero los acontecimientos parecen abocar a este escenario. Uno de los ingredientes de este cocktail explosivo ha sido la división del propio Parlamento británico, mayormente favorable a una salida pactada y ordenada. - Aquí Europa