La novia de la seda y el miliciano comunista

09.02.2020 | 00:40
El matrimonio formado por Rosendo y Piedad.

Bilbao - Valdenoceda es una pedanía de Burgos de medio centenar de habitantes. Pertenece al Valle de Valdivielso regado por el río Ebro. En su interior, entre la Torre de los Salinas o Velasco y la parroquia de San Miguel, se alza la Fábrica de Sedas Artificiales que fue prisión de Franco. En Valdenoceda nació Piedad Corrales en 1903. Trabajó la seda. Su hija Mari Carmen recuerda un detalle. "Me da pena no haber preguntado más a mis padres. Escribí al Ayuntamiento para la jubilación de mi madre. Me dijeron que no había cotizado".

La familia se mudó a Cigüenza, hoy Villarcayo. Allí conoció a Rosendo Lozano, de Galdames, barrenador que trabajaba en la fronteriza cantera de Villalaín. Durante la guerra, fue miliciano del Batallón Perezagua del Ejército vasco. Pudo formar parte del Cuerpo de Expedición a Asturias, con el comandante histórico Saseta. "Sí estuvo en Asturias. No sabemos si porque fue a la guerra o a trabajar en las minas", evoca.

Contrajeron matrimonio. "Había una persona que iba por las casas, no sé si a pintar tu foto de boda o a enmarcártela. Mi madre le dio la foto y pagó pero no se la llegó a devolver". El miliciano, tras la guerra, se instaló en Durango y trabajó en las canteras de Mañaria. "Todos los 1 de Mayo levantaba el puño y cantaba la Internacional. Mi madre se apresuraba a cerrar las ventanas porque había vecinos del otro bando", sonríe. Rosendo escuchaba Radio España Independiente,? conocida como Pirenaica. "Le gustaba oír a su amiga Dolores Ibarruri, Pasionaria. A él lo metieron en la cárcel Larrinaga de Bilbao". - I. Gorriti