Reformas integrales, siempre de la mano de profesionales

Las firmas especializadas garantizan el buen resultado de la obra y la comodidad del cliente durante todo el proceso

21.05.2021 | 11:55
Una reforma integral debe dar respuesta a las necesidades de los usuarios de la vivienda.

Cuando nos decidimos a transformar por completo el aspecto de la vivienda, lo que implica el cambio de su distribución, la renovación de las instalaciones de agua y luz, sustitución de cerramientos exteriores, cambio de la carpintería interior€ nos enfrentamos a lo que se denomina una reforma integral en la que todo debe ir de forma organizada con objeto de llegar a un resultado final satisfactorio.

Enfrentarse a un proceso de tal magnitud muchas veces supone un quebradero de cabeza por el desconocimiento de los pasos a seguir. En este cometido, siempre es un acierto poner la tarea en manos de profesionales, con lo que se garantiza el éxito de la obra al tiempo que se gana en comodidad al tener un solo interlocutor con el que tratar, que además es un experto. Y como tal sabrá asesorar al cliente para sacar el máximo partido a todas las posibilidades que ofrece el inmueble.

El objetivo es lograr un servicio completo, lo que consiguen las empresas de reformas a través de la coordinación de todo el proceso, y derivado de ello, de todos los gremios implicados en la reforma. Así, la asistencia será plena en función de las necesidades del cliente.

En una primera visita , el cliente planteará sus necesidades y objetivos buscados con la reforma, a los que la empresa de reformas atenderá exhaustivamente de cara a ofrecerle después su mejor versión de tales requerimientos ya sobre el terreno. Ello independientemente del espacio de que se trate, una vivienda o un local destinado a oficina, usos comerciales o de otra índole.

Atender a cada detalle

La puesta en marcha de una reforma integral suele comenzar con la medición del espacio a reformar y el levantamiento de planos para presentar después al cliente la propuesta de distribución o plasmarla sobre papel si él la tiene clara de antemano.

Sin duda, será necesario el asesoramiento técnico y a la hora de la elección de los materiales y calidades. A partir de ahí, las firmas especializadas suelen entregar un presupuesto detallado por metro lineal, metro cuadrado o unidades. Y si este es aceptado, asumirán la dirección de obra. Relevante es también asegurarse del servicio postventa, por cualquier problema que pudiera surgir relacionado con la obra.

Cuando se aprueba la obra, el paso siguiente es fijar los plazos de inicio y finalización, para que no haya sorpresas. Es en ese momento cuando se suele presentar al equipo que va a ejecutar la obra, formado por jefes de obra, técnicos de instalaciones€ según la magnitud de la reforma.

Durante la duración de la obra, los trabajos estarán continuamente supervisados por la empresa contratada, que llevará un control exhaustivo de cada etapa reajustando todo lo necesario hasta el final de los trabajos y manteniendo informado al cliente. Sin olvidar que al cerrar la reforma todo debe quedar bien atado para evitar sustos desagradables de última hora tanto en el plano estético como económico.

En última instancia, la propia reforma, la calidad de los materiales y la mano de obra marcarán el precio de una reforma integral. También influirán en gran medida en el desembolso necesario la antigüedad de la vivienda y la reestructuración de la misma.

Con todo, la regla de oro para ajustar el presupuesto es no escatimar en lo importante. Es preferible prescindir de cuestiones estéticas que estructurales. Y ceñirse al gasto estipulado, con un margen para posibles imprevistos que serán de necesaria ejecución. Ello nos permitirá dormir tranquilos de principio a fin de la reforma, llegando incluso a disfrutar del proceso.

 

 


 
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