Tónico facial: cuatro preguntas con su respuesta

La mayoría de las mujeres tienen su propio ritual a la hora de lavarse la cara: usar el típico algodón circular con agua micelar, ese gel especial para la piel seca, el aceite, leche o loción limpiadora, y una vez quitado el maquillaje, una cremita hidratante y a la cama o a ver la televisión picando algo. Pero hay mucho más que hacer.

31.07.2020 | 21:04
El tónico facial ayuda a equilibrar el ph de la piel tras la limpieza.

El 83 % de las mujeres del Estado español se lava la cara diariamente, utilizando agua micelar (un 61%), geles y jabones (43%) o aceites y lociones limpiadoras (36%). Y una vez que no hay ni rastro de maquillaje, el 78% emplea una crema hidratante. Sin embargo, y según una encuesta de nutritienda.com, solo una de cada tres (35%) reconoce que utiliza un tónico facial como paso previo entre la limpieza y la hidratación. En ocasiones, la utilización de productos desmaquillantes como aceites, geles o agua micelar puede alterar el equilibrio del pH de nuestra piel. Por tanto, es muy importante utilizar un tónico facial adecuado al tipo de cutis como paso intermedio entre la limpieza y la hidratación. He aquí algunas preguntas con respuesta acerca de estos productos:

¿Qué es y para qué sirve el tónico facial?
El tónico facial es un producto fundamental para mantener el cutis en perfectas condiciones, ya que además de equilibrar el pH de la piel tras la limpieza, ayuda a cerrar los poros, refrescar y eliminar los restos de impurezas que puedan quedar en la piel, así como a prepararla para cuidados posteriores. Es importante utilizar un tónico facial formulado con ingredientes naturales, ya que tienen activos de origen orgánico como las aguas de flores y no incluyen alcohol en su composición, por lo que no son agresivos ni producen irritaciones. Y son aptos hasta para las pieles más sensibles.

¿Cuáles son sus principales beneficios?
Incluir un tónico en la rutina de limpieza diaria aportará a nuestra piel una serie de importantes beneficios, como:
1. Restablece el pH de la piel tras la limpieza facial.
2. Elimina el exceso de sebo y cierra los poros.
3. Revitaliza y calma la piel.
4. Hace que la piel se vea más sana, rejuvenecida y llena de luz.
5. Reduce irritaciones y enrojecimientos.
6. Prepara la piel para que el tratamiento posterior se absorba mejor.

¿Qué tipo de tónico facial conviene elegir?
No solo vale con usar un tónico facial, sino que es muy importante elegir aquel que mejor se adapte a las necesidades de cada piel. Pero, ¿cómo se puede saber cuál es el mejor? Hay que mirar la lista de ingredientes para saber cuál es el ideal.
Hidratante: Es el que se recomienda para pieles secas que necesitan un extra de hidratación. Los mejores ingredientes son extracto de almendra dulce y ácido hialurónico.
Calmante: Es el recomendado para pieles sensibles y con tendencia a rojeces. Los mejores ingredientes son agua termal, aloe vera y hamamelis.
Astringente: Es el mejor para piel grasa y con tendencia acneica, ayuda a cerrar poros y a regular la producción de sebo. Los mejores ingredientes son limón, mentol y ácido salicílico.
Revitalizante: Perfecto para piel madura, ilumina el cutis y combate el daño producido por los radicales libres. Los mejores ingredientes son té verde, granada y vitamina C.

¿Cómo se debe aplicar el tónico facial?
Hay que hacerlo correctamente. Lo primero es, como se ha explicado anteriormente, tener la cara bien limpia después de haber utilizado para ello agua micelar, jabones, geles, lociones, o cualquier otro producto. Después hay que humedecer un disco de algodón con unas gotas de tónico y pasarlo suavemente por el rostro y cuello. Es mejor acompañar esta acción con un pequeño masaje para activar la circulación. Y cuando se haya acabado hay que esperar a que la piel se seque para aplicar la crema hidratante o tratamiento habitual.