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Electrificación sin contraindicaciones

La fórmula mixta enchufable del SEAT León e-Hybrid (204 CV) concilia de forma satisfactoria la libertad de movimientos de los motores de gasolina y algunas ventajas medioambientales de los eléctricos

10.01.2021 | 01:01
La motorización híbrida enchufable está disponible en los dos formatos del León, familiar Sportstourer (izquierda) y compacto de cinco puertas.

eL León, estandarte tecnológico de SEAT, estaba predestinado a estrenar la primera motorización mixta enchufable de la marca. La cuarta generación del superventas, desahuciada del liderato en 2020 por un Dacia Sandero con apenas 500 matriculaciones más, la acaba de incorporar a su repertorio en la versión e-Hybrid. Alía un motor de gasolina y otro eléctrico, alimentado por una batería recargable en la red, para obtener un rendimiento conjunto de 204 CV; la combinación promete hasta 64 km de autonomía en modo eléctrico. La tarifa oficial, sin considerar los habituales descuentos, comienza en 34.080 euros para la carrocería de cinco puertas, y en 35.280 en la Sportstourer.

Con esta nueva propuesta motriz, la firma hispana del grupo VW da un paso al frente en el ámbito de la transición energética. Lo hace por la vía de la hibridación, una solución de compromiso hoy más pragmática y razonable que la electrificación plena. El sistema mixto enchufable elegido garantiza la libertad de movimientos inherente a los motores de gasolina, al tiempo que procura algunas cualidades medioambientales de los 100% eléctricos sin apechugar con sus inconvenientes.

La fórmula empleada por el León e-Hybrid, que se irá extendiendo a otras creaciones de la casa (ya tiene a punto en el Tarraco homólogo), propicia una perfecta complicidad entre el propulsor gasolina 1.4 TSI (150 CV) y un bloque eléctrico (115 CV) alimentado por un paquete de baterías de 13 kWh. La alianza genera un rendimiento conjunto de 204 CV, potencia que llega a las ruedas delanteras dosificada por una transmisión DSG de seis relaciones.

La solvente combinación motriz augura unas prestaciones considerablemente elevadas (220 km/h de punta), pero también puede deparar una notable eficiencia. La variante con impulsión mixta del León es capaz de rodar hasta 64 km en modo eléctrico (ciclo WLTP), es decir, sin expeler dióxido de carbono por su escape. En recorridos de 100 km, en los que intervienen los dos propulsores, homologa unas emisiones de CO2 de 25 a 30 g/km y reclama un promedio de consumo de gasolina de 1,1 a 1,3 litros.

Estas cifras récord, difícilmente alcanzables en la conducción cotidiana, suponen una autonomía total cercana a los 800 km. Reabastecer la batería requiere 5 horas y 45 minutos de conexión a una toma doméstica de 2,3 kWh; enchufada a un cargador de pared tipo wallbox de 3,6 kWh el tiempo de inmovilización se reduce en dos horas.

El León e-Hybrid ofrece un manejo sencillo; hace gala de una docilidad y una precisión de movimientos impecables. Sus reacciones pueden ser tan sosegadas o temperamentales como decida quien lleva el volante. El sistema motriz permite elegir entre impulsión híbrida, térmica o exclusivamente eléctrica.

En el plano formal pocos indicios revelan la naturaleza mestiza de esta versión. Uno de ellos es la presencia de la batería bajo la banqueta del asiento posterior, que obliga reducir algo el volumen del depósito de carburante (de 45 a 40 litros) y merma notablemente la capacidad del portaequipaje: de 380 a 270 litros en la carrocería compacta y de 620 a 470 litros en el envase familiar.

Como no podía ser de otro modo, esta innovadora interpretación recibe de SEAT las dotaciones de conectividad más completas al alcance de un modelo de la casa. También marca diferencias su equipamiento en materia de protección, al incluir avanzadas ayudas a la conducción: control de crucero adaptativo y predictivo, asistentes de emergencia y viaje, alerta de tráfico posterior con ayuda para la salida segura en estacionamiento y al abrir las puertas para abandonar el vehículo, etc.