Reyes Monforte: "Mis historias pueden surgir simplemente de un titular"

La periodista Reyes Monforte ha contado el amor de mil maneras diferentes: Amor de pareja, amor filial o amistad a secas. Todos ellos se reflejan en sus libros, y el amor vuelve a surgir en el última entrega, 'Postales del Este'.

23.07.2020 | 19:35
La escritora madrileña presenta en estos momentos 'Postales del Este'.

Conquistó el mercado editorial con Un burka por amor, historia que llegó a la televisión y que enamoró a los espectadores. Lo mismo ocurrió con sus siguientes libros, y en estos momentos La infiel, otra de sus narraciones, basada en hechos reales, duerme como serie en las reservas de Mediaset dos años después de terminarse el rodaje (una de esas cosas extrañas que suceden en el mundo televisivo y para las que no se encuentra fácil explicación). Asegura que no pretende que ninguno de sus libros llegue al cine o la televisión, pero que sí es cierto que su estilo de narrar es muy visual. En marzo se cumplieron siete años de la muerte de su marido, el actor Pepe Sancho, al que ella sigue recordando cada minuto. Atesora muchos momentos en su memoria y siempre le ha reconocido como el hombre de su vida.

Postales del Este es una historia de verdad, ¿no?
Todas mis historias se basan en hechos reales, pero ficcionados. Postales del Este narra esas intrahistorias que sucedieron dentro de algunos grandes acontecimientos. En septiembre de 1943, la joven Ella llega prisionera al campo de concentración de Auschwitz desde Francia. La jefa del campo de mujeres, la sanguinaria SS María Mandel, apodada la Bestia, descubre que su caligrafía es perfecta y la incorpora como copista en la orquesta de mujeres. Gracias a su conocimiento de idiomas, Ella comienza a trabajar en el Bloque Kanadá, donde encuentra numerosas postales y fotografías en los equipajes de los deportados, y decide escribir en ellas sus historias para que nadie olvide quiénes fueron.

El amor siempre es un tema recurrente en todos sus libros.
Voy a echar mano de un tópico: el amor es lo que mueve el mundo. Es el sentimiento que hace que una persona pueda perder el equilibrio, pueda convertirse en un ser diferente, pueda hacer cosas increíbles.

Perdone, pero el desamor también puede conseguir todo lo que está diciendo...
Es que el desamor es una consecuencia del amor, y para que haya desamor debe haber habido amor. En mis libros está también ese sentimiento, ese resquemor que queda cuando se ha amado mucho o cuando se sufre la ausencia de ese amor que se ha ido.

¿Cómo surgió la historia que ahora cuenta?
Fue en la última visita que hice al museo de Auschwitz. Siempre me han atraído los temas relacionados con el holocausto, con la Alemania nazi y con todo lo que pudo haber ocurrido en aquellos terribles campos de concentración. He ido bastantes veces a Auschwitz, porque creo que es una visita obligada. Allí encontré, la última vez que fui, un panel que no estaba en otras ocasiones con fotografías de todos los SS que habían tenido mando en el campo de concentración. Eran todos hombres, vestidos con sus uniformes nazis, excepto una mujer rubia que aparecía con una blusa blanca.

Pues no se ha hablado de las mujeres de la SS, y mucho menos con un mando militar alto.
No, y eso es lo primero que me atrajo. Era una mujer rubia que se llamaba María Mandel y que había sido jefa de campo de Auschwitz, la mujer más poderosa de ese campo y casi de la Alemania nazi. Nunca había oído hablar de ella, y mucho menos en esa dimensión. Fui investigando y me di cuenta de por qué los prisioneros la apodaron la Bestia de Auschwitz.

Una mujer extremadamente cruel, supongo.
Sí. Era la más en todo, la más cruel, la más sanguinaria, era más sicópata que el propio Mengele. Llegó al campo en 1942 y ninguna mujer tenía tanto poder en aquella época. Hitler se hartaba de decir en sus discursos que una mujer que se dedicara a tener muchos hijos hacía más por el nacionalsocialismo que una mujer abogada. Él hablaba de las tres K, en referencia a los tres términos en alemán que significan cocina, crianza de niños e iglesia. Parece más un personaje de novela de ficción que de realidad.

¿Y cómo aparece en la historia?
Dentro de todo el horror de los campos de concentración o de cualquier otra situación extrema surgen las historias más personales, y esta, la que narro en este libro, es una de ellas. Es una historia ficcionada, pero a la vez un trozo de realidad que tiene luz. Ella, que es el nombre de la protagonista del libro, es el único que no es real, que no existió. Esta mujer, una prisionera francesa, enseguida llamó la atención de Mengele y de Mandel: era una belleza y Mandel era una auténtica ninfómana.

Le gusta mucho salirse del guion, ¿no?
Me gusta descubrir historias que me sorprendan por un motivo o por otro. Ella, la prisionera francesa, conoce seis idiomas, algo que les viene muy bien a los nazis para que se traduzcan las órdenes al resto de los prisioneros. Además, tiene una caligrafía perfecta y la convierten en su particular mascota judía. La colocan en el bloque de música como copista de la orquesta de mujeres que María Mandel creó.

¿No es una contradicción que alguien tan cruel y tan bestial tenga interés por la música?
Sí, lo es. Nadie entiende cómo alguien que puede asesinar a niños, mujeres y hombres de las formas más sanguinarias pueda emocionarse escuchando una pieza de música clásica, ni cómo Puccini le puede llegar al alma. Ella, la prisionera, observa cómo los nazis matan a las personas y borran su identidad y sus nombres y decide que va a hacer que no se olvide que un día existieron.

Usted no se aleja de la actualidad o de la realidad más próxima, ¿es su vena periodística la que mueve sus libros?
Sí, por supuesto. Es lo que me lleva a descubrir historias, y pienso que hay muchas que no conocemos. Es un placer poder hacer algo para dar luz a hechos que ocurrieron y de los que no somos muy conscientes. Poco a poco, y de la mano de los libros, vamos conociendo hechos que nos dejan con la boca abierta.

¿Echa de menos el periodismo?
Es que tampoco me he ido del todo, aunque no esté ya en las trincheras. Yo me considero una periodista que escribe. A mí lo que me gusta es contar historias, y da lo mismo dónde lo haga. El instinto de periodista no se me ha ido, y mis libros siempre pueden surgir simplemente por un titular o por algo que he leído en una noticia, por una fotografía que he visto, o por una historia que me cuenta alguien. Pienso que estos son los recursos que despiertan la curiosidad periodística y que yo, desde luego, no he olvidado. A mí me encanta ser periodista y nunca he dejado de serlo.

¿Le gustaría volver a la radio o la televisión?
Siempre se sueña con volver a la radio, porque lo mejor que he tenido en mi vida ha salido de la radio de una manera o de otra. ¿No se dice eso de que al lugar en el que has sido feliz es mejor no regresar? Eso es quizás lo que me hace poner el freno a la hora de pensar en volver a la radio. Lo bueno y lo malo de esta vida es que nunca sabes lo que te va a pasar. Cuando empecé en la radio siempre pensé que me jubilaría en ella, ahora pienso que me voy a jubilar escribiendo novelas, pero vete tú a saber lo que pasará mañana.

Con la televisión mantiene una relación a través de las adaptaciones de sus novelas.
Sí, y estoy feliz. Un burka por amor fue la miniserie más vista en su tiempo, la emitió Antena 3 y Telecinco ha hecho La infiel, que aún está por emitirse. Ojalá sigan las cadenas interesadas por otras novelas. in ir más lejos, Postales del Este la veo muy adaptable, tanto de película como de serie.

¿Y dónde la ve más?
Más en el cine, pero me daría igual. Mientras se haga bien, no tengo ningún problema.

Hay autores que tuercen el gesto cuando les llaman para ofrecerles una adaptación...
Pues yo no he tenido ningún problema y siempre me ha ido muy bien, así que voy a esperar a ver si hay alguna otra adaptación que tenga la misma suerte. 

PERSONAL

Edad: 45 años.
Lugar de nacimiento: Madrid.
Familia: Estuvo casada con  Pepe Sancho, de quien enviudó en marzo de 2013.
Trayectoria: Es periodista. Ha trabajado en radio y televisión, pero desde hace unos años está dedicada a escribir libros y a sus colaboraciones en prensa y radio. Ha publicado seis libros. Le gusta ficcionar historias que tienen muchos puntos en común con la actualidad o que son reales. Sorprendió con Un burka por amor y también con Amor cruel, La infielLa rosa escondida y Besos de arena, que figuran entre los libros más vendidos. Hay que añadir a su currículo Una pasión rusa, y ahora Postales del Este.