Sopas frías contra el calor

02.07.2021 | 11:01
Sopas frías contra el calor

Ante la necesidad de apostar por platos refrescantes en verano, para aliviar el calor, las sopas frías resultan seductoras y apetecibles. Son el salvavidas para alimentarse bien de una forma fresca y ligera, y además suelen ser extremadamente fáciles de preparar. Basta con cortar y pasar por la batidora algunas verduras al gusto, añadiendo un par de aderezos. Las frutas, los frutos secos y los toques ácidos y alegres les aportan alegría en el paladar. Lo más sencillo es usar como base el tomate y un puntito de cebolla y echarle creatividad con el resto de vegetales.

Ajoblanco Malagueño o cordobés

El ajoblanco malagueño o cordobés es muy refrescante, y según el agua que lleve será una sopa fría y cremosa o un líquido bebible. Se obtiene triturando pan remojado en vinagre, almendras, ajos, sal, agua y aceite.



Tomate, parmesano y gambas Para mayor textura

Una sopa de tomate que puede tomarse sola o con gambas, con un crujiente de parmesano o unos daditos de tomate fresco y cebollino, ya que al aportarle algo de textura se volverá todavía más sorprendente.



De sandía, curry y chile Muy refrescante

Una receta ligera para quienes buscan refrescarse a lo grande en los días más cálidos. Se elabora a base de sandía, más el toque exótico del curry y la gracia del chile. Si se le añade un poco de queso ganará más cuerpo.



De tomate y almendra Frescor y cuerpo

Esta sopa tiene un poco de gazpacho y ajoblanco, con el frescor del tomate y el cuerpo que le da la almendra. Muy recomendable acompañarla con jamón, huevo cocido, gambas, cebolleta o tomate picados e incluso daditos de fruta tipo melón.



De tomate y cerezas Un punto frutal

Ahora que se pueden encontrar buenas cerezas en el mercado es el momento de preparar esta sopa fría que propone mezclar la mencionada fruta, dulce y sabrosa, con el tomate. El nivel de frescor aumentará con las cerezas de la guarnición.



De pepino, yogur y menta Aire moruno

Una sopa de aire moruno y con el toque lácteo del yogur, a la que se puede añadir patata o melón, según las preferencias. En este último caso resultará mucho más refrescante hasta el punto de convertirse en la reina estival de la nevera.

noticias de deia