Protagonista en 'El embarcadero' y en 'La casa de papel'

Álvaro Morte: "Me gusta el lado oscuro de los personajes"

Acaba de estrenar la segunda temporada de 'El embarcadero' en Movistar+ y el 3 de abril llegará a Netflix en la cuarta temporada de 'La casa de papel'

28.01.2020 | 06:21
Álvaro Morte

Bilbao - Le gustan los personajes que le dan y que no tienen mucho que ver con él, pero está satisfecho porque le permiten visitar todos los registros como actor. Del amor a la acción y también a mundos de fantasía medieval.

Para los que aún no han visto la segunda temporada de 'El embarcadero', ¿qué es lo más interesante de Óscar, su personaje?

-No solo de Óscar, en esta entrega se ve la parte oscura de todos los personajes. Me parece que ver el lado oscuro de todos en la serie es lo que más me interesa.

¿Así que dejamos de considerarlo un thriller romántico?

-Yo no estoy tan seguro de la primera temporada fuera solo un thriller romántico, creo que las tramas respiraban algo más. Es cierto que en la anterior hemos presentados todos los temas de enamoramiento. Todos debemos entender, eso lo contábamos en los primeros capítulos, por qué se enamora mi personaje de dos mujeres. No es que una sea su mujer y la otra su amante; no, está enamorado de las dos.

¿Y sobre qué tramas se asienta la segunda temporada?

-Se descubre en qué andaba metido Óscar en los últimos días antes de su muerte. Aparecen los sentimientos de culpa, de remordimientos, de condena? Quizá los personajes aparecen peor parados, pero me parecen narraciones mucho más interesantes.

Es la temporada definitiva, ¿no? ¿Cree que hubiera dado para más entregas?

-Se ha planteado así y se dice que es la definitiva. Pero también sucedió con La casa de papel en la segunda parte. Creo que hoy por hoy, siempre es mejor dejar una puerta abierta por si acaso.

¿No se han cerrado las puertas? ¿Quedan flecos sueltos?

-Pienso que quedan muy bien cerradas, pero nunca se sabe hasta dónde puede llegar una ficción.

Hablando de 'La casa de papel'. La cuarta temporada se estrena dentro de poco.

-Y tan dentro de poco. El 3 de abril se estrena la cuarta temporada. No la he visto, pero hablando con Jesús Colmenar, el director, me ha comentado que está seguro que va a seguir gustando mucho.

¡Quién lo iba a decir cuando la canceló Antena 3!

-Estas cosas pasan. Creo que Antena 3 dio el visto bueno para llegar a un público amplio. Pienso que esta serie no es para un abanico amplio de espectadores.

Sin embargo, el triunfo en Netflix fue inmediato, incluso con la emisión de las temporadas que ya se habían visto en Antena 3.

-Es para un público muy específico, pero claro, si sumas este público específico en todo el mundo, sumas muchos espectadores. También es cierto que hay una forma distinta de ver la serie. En Netflix la ves cuando tú quieres y sin que nadie te pueda imponer una publicidad o que tengas que esperar una semana para ver otro capítulo. Son muchas las circunstancias que se dan para que una historia en una plataforma consiga llegar a más gente.

¿Cómo ha variado su personaje a lo largo de las cuatro temporadas de 'La casa de papel'? ¿Es el mismo?

-El profesor sigue siendo fiel a lo que ha sido desde el principio, entre otras cosas, porque es un tradicionalista y es muy conservador en sus formas. Este personaje me ha dado la oportunidad de enfrentarme a secuencias de calibres muy distintos, de géneros muy distintos.

¿Difíciles de asumir?

-No, interesantes de asumir. He tenido que disfrazarme de mendigo, de payaso. He tenido secuencias de acción o de momentos románticos. Estoy muy contento con todo lo que se me está ofreciendo como posibilidades dentro de la interpretación. El profesor es un personaje que ha dado muchas caras y que esto favorece a que podamos seguir asombrándonos con nuevos matices del personaje. Y que haya posibilidades de nuevas temporadas.

¿Cree que podremos ver una quinta y sexta temporada?

-Eso habría que preguntarle a Netflix. Yo solo puedo decir que es un personaje del que estoy muy enamorado y que mientras este ahí, mientras esté vivo, seré el primero en estar en primera línea para que me vuelvan a coger y que el personaje siga vivo.

¿Qué personaje se ajusta más a Álvaro Morte, Óscar o 'El profesor'?

-No lo sé. Cuando cojo un personaje nunca lo veo desde dentro de mí para ver qué parte de darle. No busco ninguna conexión entre el personaje y Álvaro Morte. Yo lo estudio desde un punto de vista muy racional y trato de ejecutarlo. Supongo que tengo cosas de Óscar y cosas de El profesor.

Óscar parece menos frío.

-Depende en qué circunstancia. Trata de ser un tipo muy honesto y quiere mucho a todo el mundo. Está dispuesto a vivir por encima de cualquier dificultad, quiere vivir esos dos amores que se le han cruzado por el camino. El profesor es un hombre muy concienzudo, le gustan las cosas al milímetro y pienso que también tengo yo algo de eso.

¿Qué tiene entre manos?

-He estado rodando The head el pasado verano. Está previsto su estreno en primavera en HBO Asia y luego recorrerá el resto del mundo. Interpreto a un personaje que se llama Ramón y la trama se desarrolla en Antártida. Ahora estoy grabando otra historia, La rueda del tiempo. Está basada en una especie de fantasía medieval.

Se está rodeando de personajes muy diferentes.

-Sí. Es cierto que ninguno se ajusta a lo que he hecho anteriormente, pero esté es muy diferente.

Su visibilidad ha aumentado exponencialmente desde que hizo 'La casa de papel'.

-En parte sí. Es la serie que más popularidad me dio, pero El embarcadero es la serie que más se ha visto en Latinoamérica. La película Durante la tormenta fue una de las más vistas en Asia. Pero es verdad que La casa de papel tiene una fama creada impresionante, se ve en todos los soportes y en todos los lugares.

Durante un tiempo el teatro fue uno de sus sustentos como actor.

-Es cierto que al teatro le debo mucho, he hecho bastantes obras y no me gustaría dejarlo. A veces te falta tiempo, pero lo busco. Ahora estoy intentando levantar una productora audiovisual para generar contenido. Me gustaría dirigir cine y televisión, dirijo teatro. El escenario siempre es un referente al que volver.