A escasos minutos del centro de Burgos y justo al pie de la A-1 (km 235) se encuentra el Hotel Landa, un establecimiento con personalidad propia que ha pasado de ser una parada clásica de carretera a convertirse en un destino ideal para una escapada con encanto. La revista Viajar lo ha destacado recientemente por su ambiente tranquilo, su estética y por ser "uno de los grandes paraísos del lujo más silencioso". 

Historia del lugar

La gestión familiar del Hotel Landa ha permitido conservar y realzar un edificio con una personalidad única. El elemento más emblemático del complejo es su torre del siglo XIV, también conocida como la Torre de Albillos o Torre de Landa. Esta estructura medieval fue trasladada piedra a piedra desde el cercano pueblo de Albillos para integrarse en el hotel como pieza central.

Torreón del Hotel Landa Hotel Landa / landa.as

En el interior, la torre alberga varias de las estancias más singulares del hotel. Cada una mantiene elementos originales como techos abovedados, vigas de madera y muros gruesos que recuerdan su origen medieval.

Las habitaciones del Landa son todas diferentes entre sí, tanto en distribución como en estilo. El hotel presume de que no existen dos estancias iguales. Muchas de ellas han sido decoradas por el prestigioso diseñador Pascua Ortega, que ha aplicado un estilo personalísimo donde conviven "mobiliario clásico, camas con dosel, iluminación cálida y detalles artesanales" que acentúan la sensación de exclusividad. El hotel también cuenta con zonas más modernas dentro del complejo.

Su famosa piscina

Uno de los elementos por los que el hotel se ha viralizado en los últimos meses es su piscina cubierta climatizada, considerada por la revista Viajar como una de las más bonitas del Estado. Su estructura abovedada, su iluminación suave y el ambiente silencioso la convierten en un auténtico refugio para el invierno. El hotel cuenta además con piscina exterior estacional, lo que amplía las opciones de relax durante todo el año.

Así la describen desde la mencionada revista: "Es una piscina cubierta única en el mundo, situada en el interior de la torre medieval. Es tan exclusiva como los siglos de historia que acumulan los gruesos muros que la protegen del exterior, bajo una cubierta de bóvedas y protegida por vidrieras de estilo gótico, como el recinto. El juego de luces y sombras que generan, reflejadas en el agua, es pura magia. Algo inaudito que no se puede ver prácticamente en ningún otro lugar del mundo. Por algo está considerado como uno de los grandes paraísos del lujo más silencioso."

También tiene restaurante

El restaurante del Hotel Landa es otra de sus joyas: una apuesta por la cocina castellana tradicional, donde destacan platos como el lechazo, los huevos con morcilla o las mollejas.

En conjunto, el Hotel Landa se presenta como un lugar ideal para desconectar y encontrar calma, gracias a un diseño que combina historia y modernidad, a un estilo inconfundible que convierte cada estancia en una experiencia sensorial y a una atmósfera que no existe en ningún otro hotel de su entorno. Su mezcla de arquitectura medieval, decoración elegante y silencio envolvente crea un refugio perfecto para quienes buscan una estancia diferente, íntima y memorable en un espacio verdaderamente único.