"En ‘Boulevard’ los adultos pueden conectar con su yo adolescente"
‘Boulevard’, ya en salas, es la nueva película dirigida por Sonia Méndez y protagonizada por una nueva generación de jóvenes intérpretes, entre los que destaca Mikel Niso (Gasteiz, 2000), quien da vida al protagonista, Luke Howland
La película Boulevardes una adaptación de la novela homónima de la mexicana Flor M. Salvador, que tras publicarse en la plataforma Wattpad, se convirtió en un fenómeno global dentro de la literatura juvenil. La historia sigue la intensa y emocional relación entre Hasley (Eve Ryan) y Luke (Mikel Niso), dos jóvenes marcados por sus propios demonios y pasados difíciles que encuentran refugio el uno en el otro, construyendo así su particular boulevard. El reparto se completa con nombres como Luis Zahera, Biel Antón, Jon Lukas y Pepe Barroso, entre otros.
En Boulevard interpreta a Luke, un joven con un pasado bastante complicado. ¿Qué fue lo primero que le atrapó de él?
La evolución del personaje a lo largo de la historia. Me llamó mucho la atención su melomanía y la forma en la que se refugia en la música. Yo también escucho música constantemente, así que en ese sentido me sentí bastante identificado con él.
¿Leyó la novela antes de rodar o prefirió construir el personaje a su manera?
La recomendación que me dieron fue no leer la novela y centrarme directamente en el guion, así que trabajé sobre eso. Además, en ese momento ni siquiera sabía lo que era Wattpad ni conocía Boulevard.
¿Hubo mucho ensayo previo o se dejó espacio a la improvisación?
Hubo bastantes ensayos. Estuvimos casi un mes en Madrid preparándolo. Intentamos ser muy fieles al guion, porque había mucho texto que venía directamente del libro, incluso frases literales que son importantes tanto en la historia como en la novela.
¿Se identifica en algo con Luke o es totalmente opuesto a usted?
Totalmente opuesto. Pero sí es verdad que, según fui profundizando en el personaje y en el guion, fui encontrando puntos en común. Creo que esto nos pasa a todos: por muy diferente que te sientas de alguien, al final sigue siendo un igual. Siempre hay algún lugar en el que te vas a encontrar con el otro, aunque sea en algo pequeño.
Su personaje es un joven con muchas contradicciones, ¿cómo se trabaja eso sin juzgarlo?
Entendiéndolo desde la idea de que la vida es pura contradicción. Todos tenemos muchas, y benditas sean, porque también nos ayudan. A partir de ahí, intenté trabajar el personaje desde la honestidad, entendiéndolo como si fuera un colega. Al principio sí que había algo de distancia, no tanto de juicio, pero sí de no entender por qué hacía ciertas cosas. Pero cuando terminé de leer el guion y fui profundizando más, cambió la mirada.
La trama tiene una carga emocional fuerte. ¿Cómo se preparó a nivel psicológico?
Hice una preparación muy intensa a nivel psicológico, pero la verdad es que lo disfruté muchísimo. En el rodaje me lo pasé muy bien, me reía muchísimo. El equipo era como una familia, no solo los actores y actrices, sino todo el mundo.
Luke es muy querido por los fans del libro. ¿Sintió presión al darle vida?
Cuando lo rodé no, porque tampoco tenía mucho conocimiento sobre todo esto. Esa bendita ignorancia, que a veces te da cierta valentía, hizo que no sintiera demasiada presión. Empecé a notarla más tarde, cuando ya estábamos terminando el rodaje. Durante el rodaje nos protegieron bastante de todo el fenómeno, para que nos centráramos únicamente en el trabajo. Pero sí, claro que hay presión.
Si alguien que ha leído el libro le dijera: “Luke no es así”, ¿qué le contestaría?
Entiendo que es muy difícil trasladar a la pantalla lo que cada uno imagina al leer un libro. Es imposible que todas esas ideas que uno se ha formado se mantengan intactas, pero hemos intentado hacerlo con el máximo respeto posible.
La relación entre Luke y Hasley es intensa y compleja. ¿Cómo construyó esa química con Eve (Ryan)?
Fue fácil, porque con mirarla ya bastaba. En el casting hicimos unas dinámicas que nos propusieron las directoras de casting y desde las primeras miradas ya se notaba la conexión. Nos leemos muy rápido solo con mirarnos, y todo empezó desde ahí. Luego, con Sonia (Méndez), tuvimos varias semanas de ensayos en Madrid, donde fuimos construyendo tanto los personajes, Luke y Hasley, como la relación entre ambos.
“El amor es un motor y un eje en la vida de todos”
La película habla de amor, pero también de dolor y salud mental. ¿Qué cree que va a conectar más con el público joven?
Para mí, ambas. Y ojalá el público pueda identificarse con ellas. Creo que el amor es algo muy importante, un motor y un eje en la vida de todos. Y también la salud mental: visibilizar que esto ocurre puede conectar con muchos chicos y chicas que estén pasando por lo mismo, en momentos complejos, y que puedan ver que hay salida.
¿Qué tiene Boulevard que la diferencia de otras historias románticas?
Creo que el final es algo muy distintivo, no es lo habitual. Y, sobre todo, destacaría que son personajes muy reconocibles, que podrías encontrarte en tu día a día.
¿Cómo ha sido trabajar con Sonia Méndez?
Un regalo. Creo que no podía haber empezado con una mejor directora. Me siento muy afortunado de haber dado con un equipo humano maravilloso, y Sonia nos ha acompañado y guiado muy bien. Desde el primer momento nos cogió de la mano y aún no nos la ha soltado.
¿Qué le gustaría que sintiera el público cuando vea la película?
Que les removiera emocionalmente, de la manera que sea. Para mí, conseguir eso ya es un regalo enorme. Me encantaría que, si son adolescentes, se vean reflejados en lo que están viviendo. Y si son adultos, que conecten de alguna forma con su yo adolescente, con esos primeros amores. Creo que la película te lleva un poco hacia ahí.
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