Tres personas de 33, 34 y 38 años han sido detenidas en una operación conjunta de la Ertzaintza y la Policía Nacional por entrar a robar en hasta cinco pisos de Bizkaia. Los arrestados forman parte de una organización criminal especializada en cometer robos con fuerza en viviendas con el método conocido como 'hilo de pegamento'.

Según informan desde el departamento de Seguridad del Gobierno Vasco, se ha conseguido esclarecer hasta el momento un total de veinte robos en domicilios de Galdakao, Amorebieta y Durango, en Bizkaia, y en Alicante, Elche y Alcoy.

La investigación por parte de la Ertzaintza comenzó en febrero de este año, tras tener conocimiento de que se habían llevado a cabo en pocos días cinco robos en domicilios vizcainos, todos ellos utilizando el método del 'hilo de pegamento'. Este consiste en comprobar si las viviendas están habitadas colocando unos hilos de pegamento entre el marco y la puerta de acceso a la vivienda.

Jerarquía y reparto de funciones

Pasados unos días, regresaban a los domicilios en los que habían colocado los marcadores y, si continuaban en su sitio, significaba que nadie había entrado en la casa y que por lo tanto era posible que sus propietarios no estuvieran. Para entrar a las viviendas y cometer los robos, las marcaban en función del tipo de cerradura que tenían y después las abrían con unas llaves maestras a las que acoplaban unas láminas de aluminio, consiguiendo entrar sin forzar la cerradura.

Después de registrar las viviendas, se iban cerrando la puerta sin dejar muestras de forzamiento, por lo que nadie se daba cuenta de los robos hasta que los propietarios volvían. Las pesquisas permitieron comprobar que la autoría de los robos correspondía a un grupo organizado dedicado a los robos con fuerza en domicilio que al parecer se encontrarían residiendo en Torrevieja, aunque se dedicaba a cometer los robos en domicilios de todo el Estado.

Este grupo tenía una estricta jerarquía y reparto de funciones, estableciendo grandes medidas de seguridad en sus desplazamientos mediante vehículos de alquiler que cambiaban en numerosas ocasiones para dificultar su seguimiento y vinculación con los hechos delictivos.

Coordinación policial y ampliación de la investigación

Tras realizar gestiones con la Policía Nacional, con el fin de esclarecer otros hechos delictivos con las mismas similitudes en los que pudieran haber participado los mismos autores, las y los investigadores comprobaron que los implicados habían actuado también en Alicante. Las pesquisas policiales los situaron en Torrevieja, desde donde se desplazaban por el Estado para cometer los ilícitos. Para ello hacían "relevos" permaneciendo en el Estado al menos tres integrantes, los cuales eran sustituidos cada cierto tiempo.

Una vez centrado el domicilio en el que los autores habían establecido su base de operaciones, agentes de la Policía Nacional realizaron el pasado 5 de marzo una entrada y registro en el mismo tras haber solicitado a la Autoridad Judicial el correspondiente mandamiento.

Tras el registro, se intervino multitud de efectos como joyas, relojes, dinero, así como llaves y útiles para apertura de puertas, y se llevó a cabo la detención de tres hombres por su presunta participación en los delitos de robo con fuerza y pertenencia a grupo criminal. A través de los mecanismos de coordinación policial, se pudo determinar su autoría en una veintena de robos con fuerza en domicilios cometidos en Bizkaia (5), Alicante (8), Elche (6) y Alcoy (1). Los detenidos, tras la práctica de las diligencias policiales, fueron puestos a disposición de los juzgados de instrucción de guardia de la localidad de Torrevieja.

Método 'hilo de pegamento'

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Este método consiste en marcar las puertas de los domicilios bien con plásticos de un tamaño minúsculo o con hilos de pegamento entre la puerta de la vivienda y el marco, días antes del robo. Con ello pueden ver uno o dos días si se ha abierto la puerta, para conocer así qué viviendas se encuentran vacías y poder acceder a las mismas con total tranquilidad al ser conocedores que no van a ser sorprendidos por los moradores.

Además, en algunas ocasiones acceden a las casas utilizando métodos que no dañan la puerta ni la cerradura, como el bumping, impresioning, ganzuado o similar, con lo que consiguen que los vecinos no aprecien que se ha accedido a la vivienda, por lo que los propietarios solo se percatan del robo cuando vuelven al domicilio tras sus vacaciones.