Una voz de alerta, “¡fuego!, ¡agua!”, junto con la rotura de uno de los cristales de la lonja de un puñetazo –después de levantar la persiana, cerrada con llave– por parte de un joven “vestido de rojo”, ha permitido que el hombre atrapado en la lonja en llamas pudiera respirar. A esto se ha sumado la rápida e “implicada” actuación de la Policía Municipal de Bilbao que ha permitido que la víctima, de 48 años y “nacionalidad española”, pudiese salir del habitáculo de unos quince metros cuadrados con vida, pero con quemaduras de gravedad, y no hubiese sido un final más trágico.
Según informan desde el departamento de Seguridad del Gobierno Vasco, la víctima ha sido trasladada al Hospital de Basurto, donde permanece con quemaduras graves. Su pareja, una mujer de 45 años y también de “nacionalidad española” ha sido detenida por el cuerpo policial municipal en los aledaños de la lonja como presunta autora del intento de homicidio en grado de tentativa.
Según fuentes policiales, la arrestada tenía una pequeña quemadura en los nudillos de una mano en el momento de su detención. En esta línea, y según las fuentes consultadas por este periódico, la mujer ha mostrado cierto arrepentimiento a través de signos de preocupación.
Un vecino del barrio, que ha dado la voz de alarma, ha narrado a DEIA los hechos vividos sobre las 22.00 horas de este mismo miércoles en una lonja ubicada en el número 25 de la calle Ollerías Altas, en el barrio bilbaino de Atxuri. Varios testigos allí presentes han visto cómo la mujer ahora arrestada había tirado algo en el interior de la lonja.
Según informan fuentes policiales, lo ha hecho por un hueco de la puerta. Este vecino ha visto la secuencia de los hechos y cómo la mujer tenía una botella de agua de medio litro con la que pretendía apagar el fuego que se le acusa de haber generado. Dentro, el hombre gritaba “¡fuego, fuego!”. Ha sido en ese momento cuando este vecino ha sido consciente y ha empezado a replicar lo que se escuchaba en la lonja: “¡Fuego, fuego!”. Entonces, vecinas y vecinos de la zona han comenzado a “mirar por la ventana” y han sido conscientes de lo que estaba sucediendo. Seguidamente, se ha producido una llama que provocó el incendio del local. Mientras los vecinos actuaban en el lugar, hasta el punto en concreto se trasladaron patrullas de la Policía Municipal de Bilbao, de la Ertzaintza, Bomberos y los servicios sanitarios. En concreto, una ambulancia.
Cuando se asomaron algunos vecinos este vecino insistió en que no se quedasen mirando y sacasen agua de sus viviendas para apagar el incendio que se estaba propagando en el interior de la lonja. “Sacar el agua de dónde sea, que hay una persona dentro”, se escuchó en el entorno de la lonja incendiada.
En esos minutos de tensión, llegó un grupo de jóvenes que lograron abrir una persiana que “estaba cerrada con llave”. Uno de ellos rompió uno de los cristales para que el hombre, que no tenía ninguna vía para respirar, pudiese hacerlo. “Se jugó la mano. La tiene llena de puntos”, apunta. Este vecino del barrio bilbaino insiste en que, de no ser por la actuación de la Policía Municipal de Bilbao, el hombre “estaría muerto”.
En esta línea, y en una conversación con este periódico, este vecino ha puesto en valor la gran labor de la Policía Municipal. “Se jugaron la vida. Lo que vi ayer solo lo había visto en las películas”, señala. La alerta de este vecino con el que ha hablado DEIA evitó un mal mayor. “Si yo no grito se quema medio edificio. El fuego va para arriba y ahí todo lo que hay es inflamable”, manifiesta.
“No daba crédito”
Por la hora en la que se desarrollaron los hechos, prácticamente la totalidad del vecindario de la calle Ollerías Altas se encontraba ya en sus domicilios. Algunos residentes relatan a este periódico que, en un primer momento, no eran capaces de identificar con claridad lo que estaba ocurriendo, aunque sí distinguían voces elevadas, gritos y un revuelo inusual.
En la mañana de este jueves, el ambiente en el barrio ha sido de evidente comentario generalizado. Vecinas y vecinos se detenían en portales, esquinas y comercios para conversar sobre lo sucedido. “Me asomé a la ventana y no daba crédito de lo que estaba viendo, no me lo podía creer”, señala una residente de la zona. Según ha explicado, fue el ruido lo que la llevó a asomarse.
En cuanto escuchó los primeros gritos salió de su domicilio para “ver qué estaba pasando”, encontrándose con una escena que describe como “confusa”. “Salí de casa y ayudé sin ser muy consciente de lo que estaba sucediendo”, ilustra. A varias manzanas del lugar, otros vecinos también intercambiaban impresiones tratando de entender el caso. “¿Qué te parece lo que ha pasado ahí arriba?”, preguntaba un hombre, señalando con la mirada hacia la zona en la que se sitúa la calle en cuestión.
A lo largo de la mañana, el punto de la capital vizcaina donde ocurrieron los hechos permaneció bajo vigilancia. Una patrulla de la Ertzaintza se mantuvo en la zona, al mismo tiempo que continuaba establecido un cordón policial alrededor de la lonja implicada.
Se da la circunstancia de que el barrio bilbaino de Atxuri vivió una situación similar hace prácticamente cuatro años, el 30 de abril de 2022. En aquella ocasión, un hombre provocó de forma intencionada un incendio en la lonja que se utilizaba de vivienda. En ella vivía con la mujer y la hija, de corta edad, de la víctima. En este caso, el hombre fue condenado por la Audiencia de Bizkaia a 21 años y cuatro meses de prisión al considerar probado por el tribunal vizcaino que el hombre actuó con “ánimo de matar” a la mujer para “asegurarse de que no iba a delatarlo ante la Ertzaintza o ante el juzgado” por su presunta implicación en otro hecho delictivo donde ambos figuraban como investigados.
En el caso vivido el miércoles en la calle Ollerías Altas, la presunta autora del homicidio, detenida en las inmediaciones de la lonja, fue conducida a dependencias policiales de la Ertzaintza según apuntaron desde el departamento de Seguridad del Gobierno Vasco. Una vez concluyan las mismas, la mujer será puesta ante el juez, que determinará cuál es el futuro más próximo de la mujer.