Un joven cuelga un vídeo en su perfil de Instagram o Tik Tok para anunciar que va a quitarse la vida. Las plataformas detectan el algoritmo suicida y lo remiten a la Sección de Redes de la Policía Nacional que inicia un trabajo a contra reloj para evitar esa muerte. Desde 2018 esta unidad pionera ha pasado de atender cuatro avisos similares a recibir 162 en 2025.

Y solo en lo que va de año suman 53 alertas en los que una persona habla en internet abiertamente de acabar con su vida, asegura a EFE Miriam Poza, la inspectora responsable de esta sección adscrita a la Unidad Central de Ciberdelincuencia de la Policía Nacional en la que trabajan una decena de agentes en dos grupos las 24 horas del día.

En la inmensa mayoría de los casos la Policía llega a tiempo e incluso en algunos ocasiones destapa delitos de ciberacoso o agresiones sexuales. Es lo que sucedió a finales de enero con la alerta autolítica de una adolescente de 14 años que residía en Toledo y que reveló a los agentes que ella y otras chicas de su entorno estaban siendo acosadas y extorsionadas.

Gracias a esta publicación, la Policía no solo evitó la muerte de la menor, sino que logró la detención de este depredador sexual de 28 años y con antecedentes que está en prisión desde hace más de un mes.

Todas las alertas se tratan como reales

Aunque hay casos en los que son los usuarios o seguidores los que hacen llegar este tipo de avisos a los canales policiales, la inspectora destaca que son las propias plataformas de esas redes como Tik Tok o Meta -empresa propietaria de Facebook, Instagram, WhatsApp y Messenger- las que en la mayoría de las veces reportan a las fuerzas de seguridad.

En el caso de la Policía Nacional, las alertas llegan de forma automática a la División de Cooperación Internacional; de ahí, el aviso da el salto a los grupos de Redes, con base en el complejo policial madrileño de Canillas.

Los efectivos policiales comienzan a trabajar. La prioridad, dice la inspectora jefa, es localizar desde dónde lanza esa persona ese anuncio suicida, es decir determinar la IP para activar a los correspondientes indicativos policiales y sanitarios en cualquier lugar del Estado español o dar aviso a los compañeros de Guardia Civil en el caso de que se trate de su demarcación.

Resulte o no real el anuncio suicida en redes, todas las alertas se tratan desde el primer minuto como ciertas y en el 95 % de las casos lo son. Al final y cabo consideran que estas publicaciones son llamadas de "ayuda".

"Nosotros acudimos a prestar auxilio policial no terapéutico", deja claro la responsable policial que explica que la unidad trabaja para localizar estos intentos y tratan de evitarlos. Han llegado a tirar la puerta abajo de muchos domicilios.

162 avisos en 2025, 23 de ellos de menores

En 2018 cuando la unidad se puso en marcha -persiguen también delitos que se comenten en las redes-, la sección recibió cuatro alertas y el doble un año después. Desde entonces, cada año han rondado los 60 avisos, pero en 2025 la gráfica ha cambiado el dibujo, con 162 alertas suicidas. Otras 12 no consiguieron ser identificadas

La inspectora detalla a EFE que de esas actuaciones, 139 correspondieron a intenciones suicidas publicadas por adultos -en la mayoría de los casos hombres- y 23 de menores, lo que obliga a los agentes a seguir vías diferentes para tratar de localizar a sus progenitores.

En la unidad policial consideran que el incremento tan abrupto de estos avisos va ligado al uso extendido de las redes sociales que, al tiempo que proporcionan anonimato, son también la vía de comunicación de muchas personas que padecen problemas de salud mental.

3.953 suicidios en el Estado en 2024, casi 11 al día

Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondientes a las causas de defunción en el Estado español, en 2024 fue el segundo año consecutivo en el que disminuyeron los suicidios. Se produjeron 3.953, 163 menos que en 2023, lo que supone una media de 10,8 suicidios diarios.

El Estado español registra una tasa de 8,1 suicidios por 100.000 habitantes. Superando esta media se sitúan históricamente Asturias, Galicia y Canarias. Por debajo, destacan la Comunidad de Madrid, con una tasa la mitad de baja, y Catalunya.

En 2024, tres de cada cuatro personas que se suicidaron fueron hombres, especialmente mayores de 85 años, un perfil que se viene repitiendo y por el que el Ministerio de Sanidad ha urgido incorporar estrategias de género para abordar este fenómeno que demuestra el impacto de la vulnerabilidad asociada a aislamiento, enfermedad crónica y pérdida de redes de apoyo.

Mientras, el total de fallecimientos en menores de 30 años fue de 344, menos que en 2023 frente al incremento en los menores de 20 años, que pasó de 76 a 90 en 2024.

Las personas con ideas suicidas y sus allegados recibirán ayuda especializada a cualquier hora en el teléfono 024, y ante situaciones de emergencia también pueden llamar al 112. Las tentativas y muertes por suicidio nunca tienen un único detonante, sino que son una reacción a un sufrimiento extremo causado por factores psicológicos, biológicos y sociales que pueden prevenirse y tratarse.