Distintas entidades vinculadas al ciclismo —entre ellas MASKEFLOW, Aire Norte, PoolSport, clubes ciclistas de Bizkaia y bajo la coordinación de la Federación Bizkaina de Ciclismo— denuncian actos vandálicos que "pueden provocar accidentes graves" en el Bike Park de Ollargan, que "cruzan la línea roja". En este sentido, el colectivo ciclista anuncia medidas para identificar a los responsables de estos hechos.
En este contexto, van a impulsar la denuncia formal de los hechos, el análisis técnico de las incidencias, la implementación de medidas preventivas y correctoras y el estudio de herramientas que permitan identificar y evitar la impunidad.
Tal y como han señalado en un comunicado, desde la inauguración del Bike Park de Ollargan se están desarrollando, "de forma reiterada, actos vandálicos que afectan directamente a la seguridad, funcionalidad y convivencia del espacio" tales como, exponen: pintadas sobre señalética, arranque y deterioro de elementos informativos, alteración de la banda de rodadura mediante la colocación de obstáculos, vertido intencionado de cristales sobre el circuito y daños estructurales en accesos, como el reciente derribo de un portal en la Flow Zone.
Riesgo real
Por estos motivos denuncian que estos hechos no solo suponen un deterioro de la instalación, sino que generan situaciones de riesgo real, pudiendo derivar en accidentes con consecuencias graves para la integridad física de las personas. "Hablamos de incidentes que pueden afectar tanto a adultos como a jóvenes o niños que acuden a este espacio a practicar deporte en condiciones de seguridad", indican.
"Independientemente de que seamos usuarios o no de la instalación", recuerdan que estos actos "nos afectan a todos". "La reparación, reposición y mantenimiento derivados de estos daños se realizan con fondos públicos, lo que implica un perjuicio directo al conjunto de la ciudadanía. El colectivo ciclista apuesta firmemente por una convivencia equilibrada. Sin embargo, la reiteración de estos hechos obliga a actuar", manifiestan.
En el comunicado apuntan a las personas que están detrás de estos actos. "La destrucción de espacios públicos, además de irresponsable, tiene consecuencias. Y este tipo de comportamientos no va a seguir pasando desapercibido. El Bike Park de Ollargan es un proyecto público, abierto y compartido. Hay espacio para todos. La convivencia no es una opción, es una obligación", apostillan, al mismo tiempo que hacen un llamamiento a cualquier persona que pueda aportar información o haya presenciado estos hechos para que lo comunique a la Federación Bizkaina de Ciclismo, que lo trasladará a la Diputación Foral de Bizkaia y a las autoridades competentes.