La defensa del ertzaina investigado por herir supuestamente a un joven que perdió un testículo en el marco del desalojo del gaztetxe de Rekalde, en abril del pasado año, pedirá este lunes el archivo del procedimiento abierto en el Juzgado de Instrucción número 4 de Bilbao.
El abogado del agente ha decidido solicitar el archivo de las actuaciones después de que el pasado viernes testificaran dos agentes de la Policía autonómica vasca, que aseguraron que era "imposible" que el proyectil de foam SIR de punta amarilla, que es menos lesivo, lanzado a una distancia de 34 metros, como es el caso, pudiera provocar esa grave lesión, tal como ha explicado en declaraciones a Europa Press.
Además, ha asegurado que un informe de la Ertzaintza establece que 33,89 metros era la distancia a la que se encontraba el agente cuando el joven, que se encontraba entre los que protestaban por el desalojo del gaztetxe, traspasó la línea de seguridad para dirigirse a los ertzainas que custodiaban el local, con los brazos en alto y una botella de vidrio en una mano.
Los hechos ocurrieron la noche del 3 de abril de 2023 cuando la Ertzaintza, por orden judicial, custodiaba el edificio industrial de Rekalde, utilizado hasta entonces como gaztetxe. La orden de desalojo estaba prevista para el día 4 a la mañana, pero a última hora del día anterior comenzaron los disturbios cuando un amplio dispositivo de la Ertzaintza realizaba labores de custodia.
Tras los incidentes, en los que resultó herido el denunciante, detuvieron a cinco personas por atentado contra agentes de la autoridad y, según informó el Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco, 15 ertzainas resultaron heridos, aunque no de gravedad.
El joven herido interpuso denuncia el 23 de abril tras ser hospitalizado y perder un testículo a causa de "las cargas policiales", tal como hizo constar en su demanda. En ella aseguró que el agente ahora investigado le disparó intencionadamente el proyectil a "la entrepierna". Tanto el denunciante como el denunciado declararon el pasado 11 de diciembre ante la jueza.
El abogado del ertzaina, José Antonio Bitos, de Euspel, ha señalado que el pasado viernes los dos ertzainas que testificaron ratificaron ante la autoridad judicial que, en el momento de los hechos, los que protestaban por el desalojo estaban increpando y lanzando botellas a los agentes.
Según su relato, con anterioridad, policías de paisano advirtieron de que había gente que "preparaba cócteles molotov", por lo que los ertzainas habían llevado, en previsión, mantas ignífugas.
El abogado ha narrado que, en el momento en el que actuó el dispositivo de Brigada Móvil del que formaba parte el investigado, el denunciante se encontraba entre los que protestaban y rebasó la línea policial, llevando una botella de cristal en la mano, por lo que, a modo "disuasorio", los agentes dispararon proyectiles foam. El joven aseguró que uno de los agentes, el investigado, le había disparado a "la entrepierna" con premeditación.
Sin embargo, el representante legal del ertzaina asegura que el informe policial determinó que este se encontraba a casi 35 metros de distancia y lanzó munición SIR, con la punta amarilla, que tienen menos potencia y no llegan a tanta distancia como los SIR-X, con punta negra, que son más potentes y lesivas. Las imágenes grabadas determinan que el disparo fue de foam amarillo, que además fue arrojada, de nuevo, por el herido a la Ertzaintza, ha asegurado Bitos.
Los agentes que han testificado indicaron que esa munición "es imposible que causara una lesión tan grave porque a esa distancia es ineficaz". El abogado del investigado ha argumentado también que el joven no fue inmediatamente al hospital, sino horas después. Por todas estas circunstancias, defiende que no fue el proyectil lanzado por su defendido el que le causó la grave lesión, y pedirá el archivo del procedimiento.