Desde la época egipcia, los gatos han sido animales de compañía muy queridos por los humanos. Actualmente se estima que existen entre 600 y 1.000 millones de estos animales en todo el mundo, según The Ecology Global Nertwork.

Aunque son muy estimados, los gatos son una de las mascotas que más reacciones alérgicas provocan a sus dueños. Es por eso que muchas personas renuncian a tenerlos como mascotas.

Dos gatos siameses. Freepik

Existen numerosos mitos y leyendas acerca de la alergia a los gatos, pero muchos de los alérgicos no conocen la causa real de esta reacción. A diferencia de lo que comúnmente se cree, el pelo de estos animales no es el culpable directo de las reacciones alérgicas: el origen del problema está en sus glándulas salivales y sebáceas. Un 95% de los alérgicos a los gatos responden a un alérgeno conocido como Fel d1.

Desde Purina Pro Plan® comparten estas curiosidades y mitos sobre las alergias provocadas por los gatos:

1- El pelo de los gatos no causa alergia

Los gatos nos transfieren este alérgeno a través de la saliva, la piel y la orina. El instinto natural de estos animales para lavarse a ellos mismos con la saliva es lo que pasa el Fel d1 al pelo y se libera al ambiente adherido al pelo y descamaciones (caspa).

Primer plano de un gato blanco y negro de pelo corto. Freepik

2- No existen gatos ‘hipoalergénicos

Existe una falsa creencia de que las razas de gato que no tienen pelo no dan alergia. Como hemos visto, el verdadero causante de la reacción se produce en la piel y la saliva del gato. Por tanto que no tenga pelo no influirá en los alérgicos.

3- Los distintos tipos de pelo no influyen

Se suele pensar que la probabilidad de sufrir reacciones alérgicas aumenta cuando los gatos son de pelo de color oscuro y largo. Aunque parezca que el pelo largo acumule más Fel d1, lo cierto es que la producción de esta proteína depende del caso específico de cada gato y de su genética, no de la longitud ni color de su pelo.

Un gato naranja de pelo largo tumbado. Freepik

4- Producción de Fel d1

Los estudios realizados han demostrado que los gatos machos no esterilizados producen en general niveles más elevados de Fel d1 que los gatos machos esterilizados y las gatas hembras, tanto esterilizadas como no. Resulta que los gatos no esterilizados, al tener mayor nivel de testosterona, producen más Fel d1. A pesar de ello, la genética es un factor relevante en este caso, puesto que en casos puntuales un gato macho no esterilizado podría producir menos Fed d1 que una hembra o gato esterilizado con alta producción de la proteína.

Consejos para dueños alérgicos

Limpieza del hogar

Para eliminar los restos de Fel d1, limpia tu casa con un paño húmedo y ten cuidado con los olores de los detergentes ya que pueden alterar al animal. Si el gato percibe un olor ajeno que altere su olor natural puede provocar que se lama más y así distribuya más la proteína alérgica para los humanos.

Implementa una aspiradora en lugar de la escoba para una limpieza más profunda. Se recomienda utilizar aspiradoras con filtro HEPA para capturar hasta las partículas más pequeñas.

Ventila la casa con frecuencia abriendo las ventanas o las puertas o utiliza un purificador de aire.

Cambia las sábanas y las mantas del sofá, ya que los pelos pueden adherirse muy fácilmente a este tipo de textiles.

Aseo del gato

Procura acostumbrar al gato a que se lave y que se le peine en el exterior, ya sea en terrazas, balcones o jardines. Límpialo con un paño húmedo o toallitas antialérgicas para eliminar el alérgeno transmitido al pelaje.

Higiene del humano

Cuando manipules a tu gato, trata de mantener una correcta higiene antes y después de estar en contacto con él y evita que te lama la piel o la ropa.