Vox eleva la presión a los gobiernos autonómicos del PP presentando iniciativas en los parlamentos regionales en las que defienden el concepto de ‘prioridad nacional’ para garantizar que los españoles accedan primero a la prestación de servicios públicos y ayudas sociales, siguiendo la estela de lo acordado entre ambos partidos en Aragón y Extremadura, donde esta tarde María Guardiola ha tomado posesión como presidenta de la Junta tras haber sido investida este pasado miércoles en la Asamblea de Extremadura, con los votos a favor del PP y Vox, tras el acuerdo alcanzado el pasado jueves, incluido el de la prioridad nacional, aunque con diferentes interpretaciones.
Fue en el pacto para investir a Guardiola donde se recogió, en el documento firmado por PP y Vox, que el acceso a todas las ayudas, subvenciones y prestaciones públicas “se inspirará en el principio de prioridad nacional, que procure la asignación prioritaria de los recursos públicos a quienes mantienen un arraigo real, duradero y verificable con el territorio”. La misma terminología se usó en el acuerdo entre ambos partidos para investir a Jorge Azcón en Aragón.
Regularización de migrantes
Esta semana el Pleno del Congreso ha rechazado, con los votos del PP, la iniciativa de Vox en la que instaba a aplicar el criterio de “prioridad nacional” en el acceso a ayudas públicas y a derogar la regularización extraordinaria de migrantes. Los populares, en cambio, emplazaron a los de Abascal a aclarar por qué rechazaron su enmienda con la literalidad del acuerdo de Extremadura y de Aragón sobre la prioridad nacional.
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha defendido que el principio de ‘prioridad nacional’ que han pactado se basa en el “arraigo” y solo cabe aplicarla dentro de la ley. Según su interpretación con la prioridad nacional se incentiva la ayuda social e inmobiliaria a quienes tienen mayor “vinculación” con el territorio en función de los años de empadronamiento y del “arraigo” que demuestren de manera efectiva, pero sin filtrar destinatarios en función “del pasaporte”.
Para el líder de Vox, Santiago Abascal, la aplicación de este concepto es necesaria alegando que los españoles sufren “discriminación” frente a los inmigrantes a la hora de acceder a viviendas de protección oficial o ayudas sociales. “Eso es lo ilegal”, ha respondido ante las dudas del andaluz Juanma Moreno o la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso.
Parlamentos regionales
A Abascal no le preocupa que el Gobierno español recurra en el Tribunal Constitucional cualquier ley que permita la aplicación de “la prioridad nacional: “No vamos a cometer ninguna ilegalidad, vamos a tomar las medidas para que el principio de prioridad nacional avance”, ha dicho.
Mientras, el partido ultra ha empezado a barrer los parlamentos regionales presentando iniciativas para impulsar la prioridad nacional y poner en un brete a los populares. El portavoz de Vox en Les Corts valencianas, José Mª Llanos, pretenden instar al Consell a solicitar al Gobierno por la “inseguridad” en las calles y el “gran colapso” en la sanidad y los servicios sociales provocado por la inmigración irregular masiva.
En la Asamblea de Murcia, Vox también ha registrado una iniciativa para instar al Gobierno de López Miras a defender la “prioridad nacional y la sostenibilidad del Estado de bienestar de los españoles”.
Acceso a los servicios públicos
En el Parlamento de Baleares Vox reclamará al Gobierno de Sánchez que “garantice la prioridad nacional”. “Lo que se puede hacer en Extremadura se puede conseguir en Baleares y en el resto de España”, ha dicho la portavoz de esta formación, Manuela Cañadas, quien cree que los españoles tengan preferencia “en el acceso a los servicios públicos”.
El secretario general de Vox, Ignacio Garriga, ha criticado que la idea de prioridad nacional sea “distinta” a la de los presidentes autonómicos populares de Madrid o Andalucía, y hasta de Núñez Feijóo. Preguntado por el hecho de que la presidenta de Madrid haya dicho que la idea es ilegal, ha expresado que esta se enmarca en la legalidad: “No planteamos nada en los términos de la exclusividad, sino priorizar al español”.