La industria es la piedra angular de la economía vizcaina. A pesar del avance constante de las actividades ligadas al turismo, cada empleo que se crea en el sector manufacturero genera cuatro puestos directos a través de los servicios auxiliares, entre ellos ingeniería, o indirectos por el repunte del consumo en segmentos como el comercio o la hostelería. De ahí que la Administración Pública tenga especial mimo con las empresas y las nuevas iniciativas que surgen en ese ámbito. En su caso, la Diputación foral opera a través de las agencias de Desarrollo Local en todas las comarcas y reunió a la red Bizkaia Orekan Sakonduz con motivo del décimo aniversario de la iniciativa.
En ese contexto, la diputada general, Elixabete Etxanobe, planteó en el evento tres ideas clave para impulsar la economía. Así, abogó por reforzar la disponibilidad de suelo industrial y el relevo generacional; esta última cuestión es un auténtico quebradero de cabeza para las empresas, que llevan años advirtiendo de la falta de mano de obra industrial especializada.
Desarrollo territorial
Otra cuestión que también tiene en jaque a las compañías es la conflictividad laboral. Sin citar a los sindicatos o las dinámicas que generan en ocasiones un ruido que distorsiona las relaciones entre empleados y direcciones de las compañías, Etxanobe reclamó ayer “renovar el pacto social” entre empresas y trabajadores para sostener el equilibrio territorial en Bizkaia.
La diputada general presidió un acto que reunió en el BEC a entidades y agencias de desarrollo del territorio, representadas por los alcaldes de las localidades que las integran, y responsables técnicos de la estrategia pública dirigida a impulsar la competitividad de las comarcas.
Partiendo de la dimensión del territorio, Etxanobe destacó que Bizkaia “se construye desde lo local, desde cada pueblo y cada comarca hacia el conjunto del territorio”. Según trasladó, las empresas radicadas en cada zona son su “mayor fortaleza” porque “sostienen el empleo, generan actividad y arraigan su compromiso con su entorno más cercano”.
Prepararse “para lo que viene
Por ello, abogó por trabajar desde cada núcleo pero con visión general para “sostener la cohesión territorial”. “La prioridad es cuidar, es reforzar y hacer crecer lo que ya se tiene en cada comarca”, y esa labor requiere “entender bien la realidad de lo que está pasando y que el tamaño y el lugar de la empresa son condicionantes que hay que tener en cuenta”. Lo que implica generar una oferta de suelo industrial que dé respuesta a la demanda.
Por ello, apostó por trabajar desde las instituciones para que “esos condicionantes no sean barreras para su competitividad”. En este sentido, resaltó la importancia de preparar las comarcas “para lo que viene”, acompañar a las empresas en su transformación y evitar que los cambios generen “nuevas brechas territoriales o sociales”, algo que, a su juicio, “solo se puede hacer colaborando”.
“Bizkaia es hoy un territorio más cohesionado, con diferencias, pero sin una fractura social”
La diputada general destacó que “Bizkaia es hoy un territorio más cohesionado, con diferencias, claro, pero sin una fractura social”, como resultado de “la suma de muchos esfuerzos”, entre ellos los de las agencias de desarrollo local y comarcal. La clave para mantener ese pulso es “reforzar el compromiso de seguir garantizando oportunidades en todo el territorio”, que es “el sentido” de Bizkaia Orekan Sakonduz.
También la diputada de Promoción Económica, Ainara Basurko, incidió en que “desde lo local se pueden hacer muchas cosas y se aporta mucho valor a las empresas”.
Ayudas públicas
Según explicó, entre los años 2015 y 2025, los programas del departamento que dirige han otorgado 159,2 millones en ayudas que han contribuido a apoyar 5.100 empresas. A esa cifra, se suman 6,8 millones movilizados entre 2020 y 2025 en iniciativas impulsadas desde las propias entidades y agencias de la red dentro del programa de Competitividad Comarcal. De esa cantidad, el 76% se ha destinado a mejorar la competitividad de las empresas y el 24% restante a reforzar las capacidades de las entidades participantes.
Informe sobre competitividad
Durante la jornada, también se presentó el informe Diagnóstico de competitividad del territorio histórico de Bizkaia y sus comarcas 2025 elaborado por el Instituto Vasco de Competitividad, Orkestra. Las autoras son Edurne Magro y Rakel Vázquez, investigadora senior e IT & Big Data, respectivamente, en la organización.
Según explicaron, el informe señala que Bizkaia concentra el 52% de la población de Euskadi, lo que se traduce en una alta densidad demográfica que “favorece la competitividad y la innovación”, aunque también supone “un reto en la gestión ambiental y sostenibilidad”.
"Recuperación sólida" tras la pandemia
El estudio valora del mismo modo la “resiliencia” de Bizkaia tras la crisis originada por la pandemia. Según indicaron las representantes de Orkestra, “los datos muestran una recuperación sólida tanto en el desempeño económico como en la rentabilidad de sus empresas”. De este modo, apuntaron, “el PIB ha continuado creciendo y la productividad de la economía es especialmente alta” y la rentabilidad de las empresas se mantiene “en niveles altos con una evolución positiva”.
Otro dato reflejado en el informe es que el 79,8% de la población de entre 25 y 64 años posee educación secundaria superior o terciaria, a lo que se suma que los niveles de aprendizaje permanente alrededor de un 20% de la población son “significativamente superiores a los de otros territorios”. Por lo que respecta al gasto en I+D+i sobre PIB, ha repuntado al 1,9% y, aunque “ha crecido más rápido que en otros territorios en los últimos dos años, todavía se encuentra por debajo de la medida de referentes”.