Marcos Meseguer: “Con la IA hemos reducido los embarazos múltiples en un 95%”N.G.
La IA está abriendo nuevos caminos para la desvitrificación de embriones, “caminos que nos llevan a una mayor seguridad y eficacia a la hora de elegir los embriones más viables para su implantación”, afirma Marcos Meseguer, quien presentó un novedoso estudio en el Congreso Internacional de Reproducción Asistida IVIRMA.
QUIÉN ES
Marcos Meseguer es PhD especializado en embriología y fertilidad masculina. Ha liderado 25 proyectos de investigación financiados por el Gobierno español y cuenta con dos patentes internacionales. Es supervisor Científico del Equipo IVI, embriólogo en la Unidad de Medicina Reproductiva y estadístico del IVI Valencia.
Del estudio que ha liderado analizando 80.000 embriones, ¿qué conclusiones destacaría?
Los datos confirman que la IA aplicada a la selección embrionaria ha permitido aumentar en un 5% la tasa de embarazo, llegando a un 7% cuando nos referimos a tasa acumulada (en varios intentos). Según el estudio, en el 85% de los casos la IA nos proporciona una alternativa mejor, consiguiendo mayores probabilidades de embarazo, que el que se obtiene cuando la selección la hace el embriólogo. Ahí está la esencia del estudio, la alternativa de mejor pronóstico gracias a la IA.
Meseguer ha liderado 25 proyectos de investigación.
Hablamos de la IA como futuro, pero en las técnicas de Reproducción Asistida ya es una realidad. En la selección de gametos ¿cómo ayuda para obtener los mejores?
Efectivamente, es una técnica actual. En espermatozoides lo que estamos aplicando es una técnica en tiempo real. Hay miles de espermatozoides en una gotita, y cuando hay que escoger uno, la IA nos ayuda en tiempo real a escoger el mejor dependiendo de su motilidad, aspecto… En óvulos no hay selección porque se utilizan todos, pero hay varias vertientes de utilidad: saber la calidad de cada uno, cómo es y qué esperar de él, conocer la calidad de toda la cohorte de óvulos de la paciente para saber qué esperar de ellos, saber cuántos embriones se van a generar o qué probabilidad hay de tener un niño en casa con esos óvulos. Es una predicción individual, pero también de toda la cohorte de óvulos de una paciente.
Manualmente, un proceso crítico es la selección de embriones y la posibilidad de partos gemelares. ¿Las nuevas técnicas reducen la probabilidad?
Gracias a estas técnicas de selección embrionaria con IA hemos reducido los embarazos múltiples en un 95%. Es un problema que se ha ido eliminando, porque conociendo la calidad de los embriones no tenemos necesidad de transferir todos. Cualquier técnica de selección embrionaria justifica y reduce el riesgo de embarazo múltiple, porque no hay necesidad de transferir más de un embrión.
“Lo que más condiciona el éxito de la reproducción asistida es la calidad del óvulo”
Otro momento crítico es la descongelación de los óvulos. ¿Ayuda en esto la IA?
Primero al descongelar los óvulos, la IA ya nos está ayudando a identificar y saber qué cabe esperar de ese proceso de congelación; la media de supervivencia es de un 90%, pero no es estándar; porque hay pacientes con un 60%, 40% o un 100% de supervivencia. La IA también nos ayuda a identificar los ovocitos o las cohortes que tienen más fallos en la vitrificación; la congelación de óvulos, quitar el agua de la célula y poner crioprotector, no es una técnica infalible y no falla solo por el procedimiento técnico, sino también porque la calidad de los óvulos no siempre es la misma, y esta calidad afecta a la supervivencia.
¿Con IA puede modificarse la información de óvulos, espermatozoides, ovocitos y mejorar los embriones? ¿Sería una especie de modificación de embriones a tiro fijo?
Si nos centramos en la evaluación de su aspecto, la IA no mejora nada, simplemente evalúa mejor. Aplicada al análisis genético tiene un futuro prometedor, porque ahora analizamos solo el contenido cromosómico, pero gracias a esos algoritmos también podremos llegar poco a poco a analizar el genoma completo. Detrás estaría el debate ético sobre qué puedo conocer de un embrión y qué cosas podría tener sentido conocer a la hora de seleccionar: enfermedades, ser portador y transmisor de algún síndrome, aunque no lo vaya a padecer el futuro bebé… Eso está contemplado y, obviamente, se pueden hacer secuenciaciones de ciertos genes para saber si existen determinadas mutaciones, pero está lejos aún el poder secuenciar el genoma completo donde hablamos de técnicas invasivas, biopsia del embrión, coger un trocito y analizarlo... Es una parte más agresiva, porque la IA como tal es solo observacional; observo y en base a ello, decido.
“La IA acorta el tiempo para tener un bebé por reproducción asistida y ofrece más alternativas a la paciente”
Hablamos de IA y procesos técnicos, pero no sobre máquinas, sino en embriones y pacientes. ¿Cómo influye? ¿Tiene beneficios físicos y psíquicos para las mujeres?
Una de las grandes demandas que tienen las pacientes es la información; no solo en reproducción asistida, sino en salud y medicina en general; salen de la consulta con miles de dudas y eso les genera ansiedad. El concepto de IA, acoplable como una Chapgpt especializado, es muy interesante para la paciente, pero con información fiable, que le dé buena información sobre su tratamiento, expectativas del mismo y de su evolución. Ahí la paciente tendrá mejoras, porque lo que quiere en una clínica de reproducción asistida es quedarse embarazada. Por eso, cualquier técnica que le permita embarazarse antes es un claro beneficio y los datos que hemos presentado en el congreso nos dicen que gracias a la selección embrionaria por IA reducimos significativamente, hasta un 7%, el tiempo para el embarazo.
Con la IA se podrá retrasar el momento de implantación embrionaria en el útero. ¿Hasta cuándo?
Con la IA lo que podemos hacer es proporcionar a la paciente más información sobre la calidad de sus óvulos y si quiere, preservar su fertilidad; darle más información y con más garantías. Si congelo óvulos de una mujer muy joven y le digo que son de buena calidad, esa paciente puede permitirse el lujo de retrasar su maternidad hasta un momento avanzado. Porque sabemos que cuando hay preservación previa la calidad del óvulo es lo que más condiciona el éxito de la reproducción asistida, no la del endometrio, que siendo importante, solo supone un 5%. El 95% del éxito es consecuencia de la calidad del óvulo. En esto, por supuesto, la IA permite saber a la paciente su estado y por tanto poder decidir si retrasar su maternidad si decide preservar su fertilidad.
Con este conjunto de técnicas de reproducción tratados bajo el prisma de la IA, ¿es posible un retraso significativo del embarazo a edades avanzadas?
El embarazo de mujeres a edades muy adultas depende de varias cuestiones. En España no se contempla que una paciente se embarace con más de 50 años; si acude a esas edades es que antes no ha decidido ser madre o no ha tenido éxito en otros procesos de reproducción asistida. A estas edades el momento del embarazo no lo veo asociado a la reproducción asistida, pero sí al de aumentar las probabilidades de tener un embarazo sano. Por lo tanto, aunque sea un embarazo tardío, los riesgos asociados a los embarazos disminuyen gracias a los tratamientos de reproducción asistida, comenzando por el diagnóstico genético preimplantacional, con el que reducimos significativamente el riesgo del embarazo.