La creadora de contenido Bea Campos, @beacamposgv, ha compartido una propuesta ideal para el público del norte que busca una escapada cercana con alto valor paisajístico. Se trata de la Senda del Salto del Agua, ubicada en el municipio riojano de Matute, una ruta que la autora define como una "entretenida ruta familiar". El recorrido se adentra en uno de los barrancos que atraviesa el macizo rocoso situado estratégicamente entre las localidades de Tobía y Anguiano, ofreciendo una inmersión en la naturaleza sin apenas exigencias físicas.
Un trazado accesible junto al arroyo
La logística de la excursión está pensada para ser completada en una sola mañana. Según los datos aportados por la creadora, el sendero es "apto para cualquier paseante", consolidándose como una opción de dificultad fácil. La distancia total de la senda es de 3 kilómetros entre ida y la vuelta, aunque si se cuenta desde la zona de aparcamiento, el recorrido asciende a los 4,5 kilómetros. En cuanto al tiempo, se estima que el trayecto se completa en una hora.
El sendero recorre un estrecho barranco siguiendo el curso del arroyo Rigüelos, lo que garantiza una temperatura buena incluso en días calurosos gracias a la sombra de las paredes de piedra y la vegetación. La ruta culmina en un "pequeño salto de agua" situado en un paraje conocido bajo el nombre de Fuente de la Salud, un punto de descanso habitual antes de emprender el camino de regreso por el mismo sendero.
Al discurrir por el fondo de un barranco estrecho, el terreno puede tener zonas de humedad persistente y piedras resbaladizas, incluso en temporadas en las que no ha llovido. Es recomendable el uso de calzado con buena adherencia para evitar caídas en los márgenes del arroyo. Además, conviene señalar que, al ser un salto de agua, en los meses más secos del verano el caudal de la cascada puede verse muy reducido. Otro aspecto relevante es la cobertura móvil, que suele ser inexistente o muy deficiente en el interior del barranco debido a las paredes.
Una zona a visitar
La zona de Matute, en La Rioja, es un destino ideal para quienes buscan combinar naturaleza, patrimonio y tranquilidad rural en un entorno auténtico. Este pequeño municipio, situado en el valle del río Najerilla, destaca por su encanto tradicional, con calles estrechas, casas de piedra y un ambiente que refleja la esencia de la Rioja más interior. Uno de sus principales atractivos es el entorno natural que lo rodea, perfecto para hacer senderismo o rutas en bicicleta entre montes, bosques y paisajes agrícolas.
Muy cerca se pueden visitar lugares de gran interés como el Monasterio de Valvanera, uno de los centros religiosos más importantes de La Rioja, enclavado en plena sierra y rodeado de un impresionante paisaje. Además, la proximidad a localidades como Nájera permite ampliar la visita con patrimonio histórico, como el Monasterio de Santa María la Real. La zona también ofrece la posibilidad de disfrutar de la gastronomía riojana, con productos locales y vinos, convirtiendo la visita en una experiencia completa que mezcla cultura, naturaleza y buena comida.