¿Era necesario rescatar la aerolínea que ha puesto contra las cuerdas al expresidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero? La pregunta está abierta a todo tipo de valoraciones, subjetivas y objetivas. Pero tal vez lo más sencillo sea plantearse lo básico: ¿Qué rutas cubre Plus Ultra y cuál es el grado de penetración de la compañía en el mercado estatal?
La aerolínea que ha puesto contra las cuerdas a José Luis Rodríguez Zapatero y en cierta medida a Pedro Sánchez no opera en Bilbao, lo que implica que la mayoría de los vizcainos no conocen sus destinos. Pero es que además solo tiene seis rutas. Desde Madrid llega a Lima, Caracas, Bogotá, Cartagena de Indias y Buenos Aires. Desde Tenerife conecta con Caracas.
Tiene entre cuatro y seis vuelos diarios, es decir en torno a un 0,1% de las operaciones que se registran en los aeropuertos del Estado. Junto a Plus Ultra, también fueron rescatadas por el impacto de la pandemia Air Europa, que recibió 475 millones de euros en préstamos participativos y ordinarios que ya ha devuelto, Volotea recibió 200 millones en junio de 2022 que devolverá en 2029 y Air Nostrum contó con un apoyo de 111 millones.
Condiciones del rescate
Son líneas aéreas muy conocidas, con gran actividad, y que cumplen los tres parámetros que valoró la Sociedad Española de Participaciones Industriales (SEPI), dependiente directamente del Ministerio de Hacienda, para acceder a los fondos. Papel relevante en el transporte aéreo en el Estado, impacto en el turismo y empleo. En el caso de Plus Ultra, la valoración de la primera y la segunda condición va de la mano de su implantación en el mercado. Respecto a la tercera, la plantilla ronda las 350 personas.
La exvicepresidenta y exministra de Hacienda, María Jesús Montero, defendió en marzo de 2021 la operación con tres argumentos básicos. Plus Ultra "tiene rutas establecidas con algunos países de América Latina que son fundamentales para la conectividad del país". Además "aporta al turismo y al transporte" y tuvo una facturación en 2019 de 100 millones de euros. Y "genera empleo directo a 300 personas e indirecto a 2.000".
Bajo esos parámetros, la aerolínea que está ahora en el ojo del huracán, recibió 53 millones en 2021a través de SEPI. La mayoría, 34 millones, eran a través de un préstamo participativo, con un interés variable ligado a los resultados de la empresa, a devolver a siete años (2028) y el resto, 19 millones, por medio de un crédito ordinario que vence a mediados de este año.
Ha devuelto solo 12 millones de intereses, pero en medio de la tormenta por la imputación de Rodríguez Zapatero está negociando para aplazar vencimientos.
Una empresa que vuelve a beneficios
Otra cuestión que hay que valorar es si el rescate ha tenido éxito. Plus Ultra registro beneficios en 2025 tras conseguir un beneficio neto de 2,5 millones de euros, frente a las pérdidas de 10 millones contabilizadas el año anterior, según informó la compañía hace unas semanas. Un resultado que todavía está pendiente de la correspondiente auditoria.
Si se confirma ese dato, será la segunda vez que la compañía que fundó Julio Martínez Sola en 2011 logre beneficios, también lo hizo en 2023 (2,6 millones). Y ahí está otro de los debates abiertos por la intervención del Estado en la aerolínea y que ahora se ha avivado con el caso Zapatero. El Fondo de Apoyo a la Solvencia de las Empresas Estratégicas se diseñó para atender las necesidades de compañías que habían sufrido tensiones financieras a causa de la pandemia del covid.
Las condiciones del rescate
En principio esa premisa suponía eliminar de la ecuación a las empresas que arrastraban problemas antes de 2020. Otro filtro del rescate era no tener deudas con Hacienda y la Seguridad Social. Plus Ultra tenía deudas aplazadas con la Seguridad Social y llevaba nueve años en números rojos.
El Gobierno español defendió que se trata de una compañía de carácter estratégico. Y es cierto que el gran agujero financiero, con 20 millones de euros de pérdidas, llegó en 2020 a consecuencia del parón de actividad por el coronavirus.
José Luis Calama, el juez de la Audiencia Nacional que puede sentar en el banquillo a Rodríguez Zapatero considera que Plus Ultra era insolvente en el momento del rescate y recoge en su auto un informe del auditor de sus cuentas que apunta riesgo de viabilidad del proyecto de Martínez Sola en 2019.