Arkabia, el espacio de Vital Fundazioa, ha sido escenario hoy de la primera Junta General de accionistas ordinaria de Talgo celebrada en Álava después de que el consorcio vasco liderado por José Antonio Jainaga –integrado además por Gobierno Vasco a través de Finkatuz y las fundaciones Vital y BBK– tomara el timón de la compañía el pasado diciembre y la sede social de la empresa fuera trasladada a territorio alavés.
“Tengo el placer de dirigirme a ustedes en mi primera Junta General Ordinaria de Accionistas como presidente de Talgo”, ha comenzado Jainaga.
En su intervención ante la Junta, el presidente de la compañía ha confirmado que “en las próximas semanas” concluirá un acuerdo con Renfe sobre los retrasos en la entrega de de trenes Avril, “dejando de esa manera totalmente despejada cualquier incertidumbre financiera”.
Esta multa ascendía a 116 millones de euros por el retraso en la entrega de 30 unidades de trenes Avril y ha venido lastrando los resultados de la compañía, siendo además un importante obstáculo en las negociaciones que acabaron fructificando en la entrada del consorcio vasco en Talgo.
Capacidad productiva
Asimismo, ha ratificado que Talgo hará “un esfuerzo particular” sobre dos áreas en los próximos años. En primer término, su capacidad productiva, optimizando los procesos productivos y realizando nuevas inversiones en la fábrica alavesa de Ribabellosa y en la de Las Matas para “aumentar significativamente nuestra aptitud para acelerar los ritmos de entrega de nuestros trenes”.
Aunque la empresa aún no concreta detalles de las inversiones industriales previstas, Jainaga ha apuntado que el objetivo de la firma es “doblar la capacidad productiva antes de finales de 2028”.
En estos meses pasados, el presidente de Talgo adelantó la previsión de acometer “inversiones industriales importantes” hasta finales de 2027 y en un encuentro con inversores posterior Rafael Sterling, director general de Talgo, situó en unos 90 millones de euros las inversiones previstas hasta 2027 orientadas fundamentalmente a I+D y a mejorar y ampliar la capacidad industrial tanto de Ribabellosa como de Las Matas.
Talento
La segunda área de esfuerzo citada por Jainaga tiene que ver con “la gestión del talento”. En este sentido, el presidente ha recordado el proceso de contratación de más de 200 personas emprendido la factoría alavesa desde comienzos de año.
Jainaga ha insistido en que Talgo “necesita personas que quieran trabajar en la industria ferroviaria” y ha subrayado los problemas de contratación en especialidades como pintura y soldadura, haciendo hincapié también en la necesidad de que Talgo incremente “significamente” su capacidad de ingeniería: “Talgo es en primer lugar una empresa de ingeniería. El desarrollo de una tecnología diferenciada en Talgo, su éxito en el mercado con soluciones innovadoras, dependen de su capacidad para subir a bordo a los mejores ingenieros, para atraerlos, para formarlos, para retenerlos, para ofrecerles un proyecto de desarrollo personal extremadamente sugerente”.
En este sentido, Jainaga ha anunciado que, en el marco de la estrategia de I+D de la compañía, Talgo va a crear en Euskadi una unidad corporativa de investigación bajo el nombre de Teknorail, integrada en la Red Vasca de Ciencia, Tecnología e Innovación. “Este se convierte en el eje para desarrollar las capacidades tecnológicas que impulsarán la próxima generación de soluciones ferroviarias”, ha explicado.