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El Gobierno Vasco “no impulsará políticamente” que la selección española de fútbol juegue en Euskadi

La vicelehendakari Bengoetxea recuerda que es competencia de la Federación española y no cree que sea una prioridad social

El Gobierno Vasco “no impulsará políticamente” que la selección española de fútbol juegue en EuskadiMiguel Acera

En pleno enredo por el hipotético partido que podría disputar la selección española de fútbol en Donostia en el Mundial 2030, cuestión que no ve clara la propia Federación, Vox ha intentado salpicar este viernes al Gobierno Vasco con la intención de que “lidere políticamente el retorno de España” a un estadio vasco. Cree que el resto de agentes aprobaría así el desembarco. En su pregunta a la vicelehendakari jeltzale Ibone Bengoetxea, la parlamentaria Amaia Martínez llevó el debate al terreno de la confrontación de identidades tratando de minusvalorar además el sentimiento abertzale, y comparó incluso los datos de audiencia de los partidos de la selección española con los de Euskal Selekzioa, pasando por alto que España compite de manera oficial con el tirón que eso supone, y que a Euskal Selekzioa no se le permite y solo disputa partidos amistosos. 

Bengoetxea fue tajante: “Ni corresponde al Gobierno Vasco organizar partidos de la selección española, ni es una demanda prioritaria de la sociedad vasca”. “El Gobierno Vasco no va a impulsar políticamente la celebración de un partido de la selección española de fútbol en Euskadi durante la temporada 26-27. Ni este Gobierno ni el departamento que dirijo va a interferir en el trabajo de las federaciones deportivas de todas las disciplinas. Y entendemos que, en cualquier caso, será el Gobierno de España quien hará el camino que entienda con la federación y siempre a instancias de la federación”, añadió. 

El partido en la dictadura

La vicelehendakari sí trabaja en aquello que le corresponde, “acompañar el desarrollo de Euskal Selekzioa”, porque además “el 75% de la población vasca está a favor o muy a favor” de su reconocimiento oficial. Cree que esto es compatible con que los vascos puedan disfrutar viendo un partido de la española y acogerla con deportividad, pero diferenció planos, cuestionó que el interés de Vox sea deportivo, y deslizó que busca rédito político. Recordó que el último partido de la selección española en Euskadi fue en 1967, y que el impulso político se lo dio una dictadura que quería imponer una simbología a través del deporte. Preguntó a Vox si le valdría un partido oficial de la selección española en Euskadi si jugara como selección visitante.