El PNV ha pedido a la Mesa del Parlamento Vasco prolongar dos semanas el plazo para presentar enmiendas a la reforma de la Ley de Empleo Público para blindar la exigencia del euskera para trabajar en la Administración pública, que iba a terminar el lunes 20.
La petición, que ha sido aprobada, responde a que los jeltzales "necesitan más tiempo" para lograr un acuerdo que ven "posible". "Es un tema suficientemente importante como para no darnos por vencidos" y por ello "vamos a estar hasta el último minuto intentándolo", han explicado.
Dos propuestas para evitar sentencias judiciales
La Cámara autonómica está tramitando dos proposiciones de ley para reformar la Ley de Empleo Público, orientadas en ambos casos a evitar que haya sentencias judiciales que tumben la exigencia del conocimiento del euskera para acceder a un puesto de trabajo en la Administración.
Una de las iniciativas la presentó el PNV en solitario, ya que su socio de Gobierno, el PSE, no la comparte, y la otra es de EH Bildu.
La formación nacionalista ha asegurado que desde que registró su iniciativa el pasado octubre ha estado "negociando con los partidos, sobre todo y como es de sobra conocido, con nuestro socio de Gobierno". Ha defendido que su propuesta está hecha "desde el realismo" y que "huye tanto del maximalismo de unos como del inmovilismo de otros".
EH Bildu duda de la voluntad de acuerdo
EH Bildu no se ha opuesto a ampliar el plazo para presentar enmiendas, pero considera que "el principal problema no es el plazo", sino la "voluntad de llegar a un acuerdo".
"Si hubiera voluntad llevaríamos hablando semanas", ha dicho en rueda de prensa el parlamentario abertzale Josu Aztiria, que ha asegurado que hasta la fecha no ha habido un "diálogo serio", solo "intercambios de opiniones" en los pasillos del Parlamento.
La coalición abertzale ha desvelado que hace semanas envió a PNV y PSE una propuesta "generosa" sobre este tema que incorpora "puntos importantes" para la otras dos formaciones, que sin embargo no le han respondido.
Aztiria ha animado a sellar un acuerdo entre estas "tres familias políticas" para proteger el euskera. Ha mostrado la total disposición de EH Bildu a cerrar un texto conjunto, pero ha deslizado que el PNV y el PSE tienen "otros intereses", que pasan por no "visibilizar las posturas divergentes" que tienen en este tema.
La propuesta de los soberanistas se basa en tres principios: la igualdad efectiva -con el "mismo estatus"- del castellano y el euskera, la necesidad de respetar los derechos lingüísticos -considerados como "fundamentales y humanos"- y una Administración plenamente bilingüe, a la que se llegaría desde la progresividad y la flexibilidad.
"Cambio de paradigma"
La "norma general" pasaría por conocer las dos lenguas oficiales de manera obligatoria como ya ocurre desde hace años -ha explicado Aztiria- en Catalunya, Galicia, Valencia y Baleares. Se trata demás un modelo que ha sido "avalado" por sentencias del Tribunal Constitucional, por lo que esa exigencia del euskera tendría "seguridad jurídica".
Esa exigencia generalizada se aplicaría en todo caso desde la "empatía" y de manera progresiva. Así, en función del entorno sociolingüístico de cada lugar se daría un plazo a los trabajadores para acreditar el conocimiento del euskera, para lo que dispondrían de liberaciones y planes de formación personalizados.
La propuesta abertzale supone "un cambio de paradigma" y sustituye el índice de obligado cumplimiento, que se ha aplicado como "un mínimo" de plazas con exigencia de euskera, por un "índice de referencia" que fijaría las plazas en las que se podría aplazar esa exigencia.
De esta manera, cada administración puede tener "distintos ritmos", pero siempre con el objetivo de que en todas las plazas sea obligatorio conocer ambos idiomas. Según sus cálculos, con este sistema todas las administraciones vascas serán plenamente bilingües en el plazo de 15 o 20 años.