gernika-lumo. Junto al lugar donde cayó la primera de las bombas arrojadas sobre Gernika aquel infausto 26 de abril de 1937 se erigirá, 75 años después, un monumento de Nestor Basterretxea que servirá para homenajear a la memoria de quienes sufrieron el bombardeo de las fuerzas fascistas. Los aviones alemanes se aproximaron desde la mar, volando bajo ría arriba para seguir su referencia, y comenzaron a arrojar su mortífera carga al llegar a la altura de las primeras edificaciones, en los terrenos donde estaba ubicado el chalet del conde Arana. Será allí, en la calle Don Tello, en la curva del parking de Santana, donde se habilitará una pequeña plaza que dará cobijo a la obra.
Han sido muchos los artistas que han plasmado el recuerdo y la indignación respecto a la agresión sufrida de manos de la aviación alemana e italiana, las tristemente recordadas Legión Cóndor y Aviación Legionaria. Un hecho que contó con la connivencia franquista que después no reconoció los hechos e incluso atribuyó la destrucción y el incendio a los propios vascos y republicanos. Uno de los artistas que reflejó el dolor de la masacre es Nestor Basterretxea, que realizó un conjunto de variaciones escultóricas y diecisiete pinturas en torno al cincuenta aniversario del bombardeo. "En un principio presenté una que podía ubicarse en Gernika, que era más compleja y más expresiva, pero tal vez estaba diseñada para épocas de vacas gordas, no como las de ahora", reconoce el artista bermeotarra, que se muestra "muy contento con el resultado final".
La obra que finalmente se levantará en Gernika fue creada años más tarde e incluso se pudo ver en la exposición Nestor Basterretxearen Gernika en el año 2009, englobada en el ciclo que, con distintos autores cada año, lleva a cabo el departamento de Cultura de la Diputación de Bizkaia en el Museo Euskal Herria de la localidad foral. La escultura proyecta un efecto de caída y devastación. Está constituida por unas activas planchas cuyas diagonales descienden vertiginosamente hasta el suelo y certifican la destrucción, generando ángulos y formas picudas entre las que uno puede adentrarse y percibir los límites esquinados del cielo. "Tiene formas agresivas y simboliza una bomba en tono abstracto. Son unos planos que caen del cielo y explotan en la tierra, haciendo de Gernika una agonía de fuego", añade Basterretxea aludiendo a las consecuencias que produjeron las más de 28 toneladas de bombas rompedoras e incendiarias. Construida en acero corten, tendrá unas dimensiones de 8 metros de altura, 4,15 de ancho y 2,5 de profundidad y "contará con un juego de luces en la parte inferior que lo hará más espectacular", avanza el autor.
sin título El trabajo, que estará financiado en su totalidad por el departamento de Cultura del Gobierno vasco, "es similar a otro que elaboré para Otxandio, que fue la primera villa de Euskadi que fue bombardeada. Después ocurrió lo mismo en Durango y más tarde en Gernika, y que tuvo un relieve mundial gracias, en buena parte, al cuadro de Picasso", enumera el artista. La inauguración, a la que acudirá el autor, será el mismo día 26 de abril.
Al tratarse de un recuerdo a Gernika, la obra carecerá de título "porque al ser algo tan concreto no es necesario", revela el autor. "Tenía un deseo enorme de hacer algún día este monumento y es un gran honor. Siendo yo de Bermeo, tenía 12 años cuando me tocó vivir el eco del bombardeo. Después en el exilio en París, con 14 años tuve ocasión de visitar el pabellón de España, que estaba aún en construcción, y pude ver el lugar que habían habilitado para colocar un cuadro sobre el bombardeo de Gernika. Recuerdo que José María Ucelay, pintor de Busturia, se dirigió a Aurelio Arteta para que lo hiciera: 'Te encargo la obra más importante de tu vida', le dijo cuando fue a Biarritz para encomendarle la labor, pero lo rechazó porque se iba a México. Inmediatamente se pensó en Picasso, que se emocionó", rememora Basterretxea.
Labauria No será esta la única escultura que verá la luz en los actos del 75 aniversario del bombardeo de Gernika, puesto que este año también se erigirá un busto en recuerdo de quien fuera alcalde de la localidad durante el atroz ataque, José Labauria. El mandatario que dio testimonio al mundo del infame bombardeo será recordado en varios actos y su reproducción de estilo realista, que será realizada por la misma empresa que creó los bustos de George Steer, José Antonio Aguirre y José María Iparragirre en Gernika-Lumo, se colocará en la plaza frente a la Ertzainetxea.
Ambos trabajos se unen a otras referencias que existen en Gernika sobre el bombardeo, como el mausoleo del cementerio de Zallo, construido en 1995 y que sirve de cobijo para los restos del centenar largo de víctimas no identificadas.